La representante Pramila Jayapal (D-Wash.), presidenta del Caucus Progresista del Congreso, y el representante Josh Gottheimer (DN.J.) hablan con los periodistas antes de una votación sobre un proyecto de ley de infraestructura en Capitol Hill el 5 de noviembre de 2021 | Foto Jabin Botsford/The Washington Post

En su mejor momento, la agenda social de Biden, mejor conocida como Build Back Better, se convirtió en el centro de los esfuerzos demócratas. Meses de negociaciones internas culminaron con una ley que prometía grandes inversiones sociales estancada en el Senado justamente por falta de acuerdos.

Ahora, a ocho meses de las elecciones intermedias y la administración trabajando en otras áreas, como la guerra en Ucrania y el manejo de la inflación, 98 legisladores del Caucus Progresista del Congreso le proponen a Biden una ruta alterna para atender algunas demandas contenidas en el paquete: órdenes ejecutivas.

“El Congreso continúa presionando por un sólido paquete de reconciliación que pueda ser aprobado por ambas cámaras, y el Caucus Progresista sigue totalmente comprometido a cumplir la mayor parte de la agenda del presidente que podamos a través de la legislación”, dijo en un comunicado la presidenta del ente, la representante Pramila Jayapal. “Pero sabemos que los trabajadores no pueden esperar por el alivio de los costos crecientes, y que los demócratas deben usar todas las herramientas disponibles para brindarlo rápidamente”, agregó.

Las recomendaciones del Caucus Progresista abordan la reducción de los costos de atención médica, cancelar la deuda de préstamos estudiantiles federales, expandir el poder de los trabajadores y aumentar los salarios, promover los derechos de los inmigrantes, la lucha contra la crisis climática y la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles, la inversión en empleos y estándares de la economía del cuidado, y la regulación para la equidad económica y fiscal.

“En conjunto, estas acciones tendrán un impacto inmediato y significativo en la vida de las personas”, afirmó.

Creando un plan. El Caucus comenzó a trabajar en este plan luego de que Manchin se opusiera a la ley de gasto social en diciembre.

Las recomendaciones se eligieron en función del precedente de las órdenes ejecutivas promulgadas por presidentes anteriores, con la idea de que Biden podría enfrentar menos rechazo en los tribunales si los republicanos demandaran a la administración.

La presidenta del Caucus indicó que también consideraron qué políticas motivarian a su base de seguidores lo suficiente como para "luchar por" ellas en los próximos meses porque si las políticas fueran "súper inestables y detalladas, probablemente iba a ser difícil de explicar”.

Si bien los demócratas controlan ambas cámaras del Congreso, se teme que el panorama pueda cambiar luego de las elecciones de noviembre, por lo que les preocupa que no cumplir algunas de sus promesas pueda costarles votantes después de 2022.

“Creo que queremos asegurarnos de entregar todo lo que podamos antes de noviembre, además de todas las cosas excelentes que ya hemos hecho, y asegurarnos de que la gente sepa lo que hemos hecho”, dijo Jayapal en una entrevista, reseñó el Post.

No significa que el Caucus Progresista abandona el camino del consenso para llevar a cabo una legislación, sino que ahora consideran que es el momento de hacer tales recomendaciones porque “el camino legislativo sigue siendo empujado con todas las cosas que están sucediendo”, de acuerdo con Jayapal.

Ejercer poder con moderación. El presidente Biden se ha movido con cautela con respecto a las órdenes ejecutivas, sobre todo cuando se vendió durante su campaña presidencial como un candidato moderado en el que tanto republicanos como demócratas podrían encontrar puntos en común.

 “Algunos de mis amigos republicanos y algunos de mis amigos demócratas incluso ocasionalmente dicen: 'Bueno, si no puedes obtener los votos, por orden ejecutiva vas a hacer algo'. Cosas que no puedes hacer por orden ejecutiva a menos que seas un dictador. Somos una democracia. Necesitamos consenso”, dijo Biden durante un evento de ABC News en octubre de 2020.

Durante su presidencia, se han aprobado dos grandes legislaciones bipartidistas: la ley de infraestructura y la ley de financiamiento que le dará fondos a las agencias del gobierno y que incluyó un paquete de ayuda para Ucrania. Sin embargo, su más grande plan de gasto social está a la deriva y las propuestas para retomarlo pasan por reducir su alcance, dejando algunas prioridades de lado.

Con información de The Washington Post