Joe Machin
Foto EFE/EPA/GRAEME SLOAN

“Primero, reducir el precio de los medicamentos recetados (…) Segundo, reduzcamos el costo de energía para las familias en un promedio de $500 al año para combatir el cambio climático (…) Tercero, para cambiar el nivel de vida de las personas trabajadoras es reducir el costo del cuidado de los niños (…) También incluye atención domiciliaria y a largo plazo, viviendas más asequibles, prekínder para niños de tres y cuatro años. Todo esto reducirá los costos para las familias”. Más adelante: “y extender el crédito tributario por hijos para que nadie tenga que criar una familia en la pobreza”.

Así el presidente Joe Biden restableció la agenda interna el martes en su primer discurso State of the Union, sin siquiera mencionar Build Back Better, pero sí partes relevantes y que tienen cierta aceptación entre los estadounidenses. Su ambicioso plan de 3 billones de dólares, fue disminuido a 1,75 millones de dólares en negociaciones entre demócratas y al final el senador moderado, Joe Manchin, tampoco le dio su visto bueno y lo sepultó en diciembre de 2021, argumentando reiteradamente que había que considerar la inflación a largo plazo.  

Los demócratas se abocaron a otras demandas como la protección de los derechos del votó, que también fracasó al no lograr sortear el obstruccionismo republicano. Ahora que el foco está puesto en mejorar la situación interna con las elecciones intermedias en puerta, el moderado Manchin propuso una versión reducida de Build Back Better, que dejaría esas grandes iniciativas centrales —cuidado infantil, prekínder universal, licencia familiar pagada, atención domiciliaria— fuera del plan.

Una versión reducida. El país “tiene que poner su casa fiscal” en orden antes de embarcarse en nuevos gastos, pero eso significa dejar de lado las grandes propuestas de las que han hablado cerca de un año, y sus colegas no están preparados para eso.

Manchin propuso que escojan un programa de 10 años en el cual enfocarse y dedicar la otra mitad de los ingresos recaudados de la reforma tributaria y la reforma de medicamentos recetados a la reducción del déficit y la lucha contra la inflación. Indica que no pueden seguir aumentando el déficit cuando la inflación está en su punto más alto en 40 años.

El argumento de Biden durante su discurso es que esos programas ayudarían a reducir el costo a las familias. Varios demócratas también lo sostienen. “Si quiere enfocarse en un paquete económico, entonces debe recordar que el cuidado infantil es un tema económico”, dijo la senadora Elizabeth Warren.

Agregó: “Tenemos muchos, muchos, muchos padres en casa hoy porque no pueden conseguir cuidado de niños. Tenemos personas que no pueden trabajar en la industria del cuidado infantil porque no ganan un salario digno. Si queremos tener una economía que funcione a toda máquina, queremos que la gente pueda volver a trabajar. “Permítanme señalar que eso afecta la inflación. Cuando no tienes suficientes trabajadores, los precios suben”.

La senadora Paty Murray, quien lidera la iniciativa para aprobar fondos para el cuidado infantil y prekínder universal, señala que esos programas también forman parte de los esfuerzos para “lidiar con la inflación” y que el Congreso debería abordar algunos de los costos que afectan a las familias.

Manchin se muestra escéptico: “Nunca descubrí que se pueden reducir los costos gastando más”, dijo a los periodistas después del primer discurso de Biden el martes, en el que se sentó junto con los republicanos. “Para mí, todo se trata de la inflación. La inflación es el enemigo número uno que tenemos en Estados Unidos hoy”, añadió.

Los demócratas se sienten frustrados por el tira y afloja que tienen con Manchin, en lo que llevan meses. Y es importante ponerse de acuerdo, porque los programas se están impulsando bajo la medida de “reconciliación”, que evita el obstruccionismo republicano, pero requiere que cada uno de los demócratas esté de acuerdo con el plan.

La senadora Kirsten Gillibrand espera persuadir a Manchin para que el cuidado infantil, el prekínder universal y la licencia familiar remunerada no salgan del programa. “No creo que el trato esté cerrado”, afirmó. “Así que voy a trabajar con él sobre las razones económicas por las que las guarderías asequibles, el prekínder universal y el plan nacional de licencia paga deberían ser parte de esa discusión. Si el objetivo es el pleno empleo, entonces el cuidado de los niños tiene que ser parte de la solución”.   

Con información de The Hill