Algunos dicen que la Fed, liderada por Jerome Powell, está simplemente adivinando cual sería la tasa de interés adecuada para la coyuntura actual. FOTO: Bloomberg por Michael Nagle.

Tras meses de expectativas, la Reserva Federal aumentó este miércoles las tasas de interés por primera vez desde 2018 con la esperanza de atemperar la persistente inflación.

Los precios están subiendo al nivel más rápido en 40 años, lo que hace que los estadounidenses tengan que pagar más por su vivienda, sus alimentos, la gasolina y otros gastos cotidianos.  Y aunque muchos trabajadores están recibiendo aumentos salariales considerables, la inflación está anulando casi todas esas mejoras en remuneración.

La medida adoptada el miércoles por la Reserva Federal intenta atacar el incremento de precios al encarecer los préstamos.  Aumentó lo que se conoce como la tasa de interés de los fondos federales, la tasa de interés que los bancos utilizan para prestarse dinero entre sí de un día para otro, la cual ha estado cerca de cero desde principios de la pandemia, cuando la economía se desplomó.

Ese diminuto aumento del 0,25 por ciento tiene un efecto en cascada que se extiende a los bonos del gobierno de EEUU, las hipotecas y otros tipos de préstamos.

"La tasa de los fondos federales es la única tasa de interés que la Reserva Federal es capaz de controlar, pero tiene un alcance muy amplio", dijo Rodney Ramcharan, profesor de economía de la Universidad del Sur de California y execonomista principal de la Junta de la Reserva Federal.  "Los bancos van a trasladar esos costos adicionales, por lo que se espera que aumenten las tasas de los préstamos a largo plazo, como las hipotecas o los préstamos automotrices".

Hay quienes dicen que la Fed ya está en desventaja en el proceso. Los precios al consumidor se dispararon hasta alcanzar nuevos máximos en febrero, un 7,9 por ciento en comparación con el año anterior, y por tanto los consumidores pagaron más por los zapatos, las lámparas, la pasta y la leche.

Al mismo tiempo, la economía está en auge.  El desempleo, que alcanza un 3,8 por ciento, se acerca a los mínimos anteriores a la pandemia, lo cual despeja el camino para que la Reserva Federal pueda desacelerar un poco las cosas.

"Es apropiado que avancemos", dijo a principios de marzo el presidente de la Fed, Jerome Powell, a los legisladores.  "La inflación es alta, demasiado alta. La comisión se compromete a utilizar nuestras herramientas para reducirla".

Pero ese cambio no será inconsecuente.  He aquí cuatro manera en las cuales el incremento de las tasas de interés de la Reserva Federal repercutirá en los consumidores y las empresas.

1. Hipotecas y otros préstamos al consumo

A medida que el costo del crédito aumente para los bancos, se trasladarán esas tasas de interés más altas a los consumidores que soliciten préstamos de gran cuantía, como las hipotecas.

Eso significa que el mercado de la vivienda se verá directamente afectado. La vivienda suele ser un barómetro de la opinión de los ciudadanos sobre la economía.  Las tasas de interés de las hipotecas se han disparado, se encarecieron en las últimas semanas a la espera de las medidas restrictivas de la Fed.  Los economistas afirman que las tasas hipotecarias seguirán subiendo, tanto por las medidas de la Fed de esta semana como, quizá más crucial, por sus planes de futuros incrementos de las tasas.

"Aunque gran parte de esto se anticipe, cuando las tasas a corto plazo suban, se producirá un repunte de las tasas hipotecarias y del costo del capital, y eso ocurrirá inmediatamente", dijo Jeffrey Bergstrand, profesor de economía y finanzas de la Universidad de Notre Dame y ex economista del Banco de la Reserva Federal de Boston.  "Algunas familias simplemente no podrán permitirse esos pagos mensuales más elevados por una nueva casa o un nuevo automóvil.  Eso reducirá la demanda de estos artículos y tendrá un efecto de desaceleración de la economía".

Paul Skeens, un prestamista hipotecario de Waldorf (Maryland), afirma que la urgencia entre los posibles compradores de viviendas comenzó a surgir hace un par de meses, cuando se dieron cuenta de que la Reserva Federal subiría las tasas. Según Freddie Mac, la tasa de interés media de las hipotecas fijas a 30 años está en un máximo pandémico del 3,85 por ciento, frente al 3,05 por ciento de hace un año.

Skeens espera que esa tasa aumente hasta el 5,5 por ciento a finales de este año, tras nuevas subidas de tasas por parte de la Fed.

Para algunas familias, que se han visto excluidas de los mercados de vivienda debido a las guerras de ofertas, el aumento de las tasas hipotecarias podría desalentar la competencia lo suficiente como para ayudarles a conseguir finalmente la casa que llevan meses intentando comprar.

"Las cosas están tan recalentadas ahora mismo  -estamos viendo 15, 20 ofertas por una sola casa - que la Fed tiene que echar un poco de agua al fuego", dijo. "Espero que para el otoño el mercado sea muy diferente".

2. Ralentización de la expansión empresarial y contratación de personal

No sólo los consumidores pagarán más por los préstamos. Las empresas también se enfrentan a tasas de interés más altas, lo que hace que los empresarios piensen dos veces antes de pedir nuevos préstamos para invertir o ampliarse.

"Una vez que las tasas de interés suban, algunas empresas empezaran a decir: "¿Vale la pena?  Tal vez ya no tenga sentido pedir préstamos", dijo Claudia Sahm, miembro del Instituto de la Familia Jain y ex economista de la Reserva Federal. "Esto llega hasta el mercado laboral, porque cuando las empresas no invierten en nuevas tiendas o fábricas, no necesitan tantos trabajadores".

Un retroceso en la contratación sería un giro notable para el mercado laboral, que ha añadido un récord de 7 millones de puestos de trabajo en el último año. El fácil financiamiento y el auge de la demanda de productos y servicios han animado a empresas de todo tipo a intensificar la contratación de empleados. Pero a medida que aumenta el costo de los préstamos porque la mayoría de las tasas de interés de las empresas se basan en el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años - que ya tiende a subir -, esto podría empezar a cambiar.

Sin embargo, cabe señalar que la Reserva Federal no tiene control directo sobre las interrupciones de la cadena de suministro, que son la causa de los problemas de inflación de muchas empresas.  Los economistas coinciden en general en que la guerra de Ucrania y una nueva ronda de cierres relacionados con el Covid en China, probablemente añadan obstáculos a las empresas.

Existe el riesgo de que el aumento de las tasas de interés provoque despidos o saltos en el desempleo, lo que impide a la Fed ser demasiado agresiva con el incremento de las tasas.

3. Desaceleración del mercado bursátil

Después de alcanzar repetidos máximos históricos durante la pandemia, el mercado de valores ha vuelto a bajar en los últimos meses, en parte por la preocupación de que la Reserva Federal empiece a subir las tasas de interés. Pero esas expectativas ya se han tenido en cuenta en las compras de acciones y operaciones de los inversionistas, lo que significa que probablemente no habrá más consecuencias tras el incremento de esta semana.

Aun así, el debilitamiento general del mercado de valores puede desencadenar efectos para millones de hogares.  La mayoría de los estadounidenses (el 56 por ciento), posee acciones, ya sea como inversión individual o en fondos de inversión o cuentas de jubilación, según Gallup.  Y para los recién jubilados, en particular, los precios más bajos de las acciones pueden traducirse en menos ingresos.

Cualquier disminución en la actividad económica derivada del incremento de las tasas de la Fed probablemente mantendrá las cotizaciones bursátiles bajo presión, especialmente en el caso de las empresas tecnológicas de alto nivel.

"Las palabras de la Reserva Federal son muy poderosas", dijo Sahm. "Pueden decirnos que tienen intención de subir las tasas de interés, y eso es suficiente para mover los mercados".

La creciente agitación geopolítica también tendrá efectos en cadena: La invasión rusa de Ucrania ha incidido en las acciones, destruyendo unos $12tn (millones de millones) de dólares de riqueza en las últimas semanas, según Danielle DiMartino Booth, directora ejecutiva de Quill Intelligence y ex asesora de la Fed de Dallas.

Todo ello, más las consecuencias adicionales de las declaraciones de Powell del miércoles, cuando redobló la posibilidad de múltiples incrementos de tasas para este año, podría presionar a los hogares y sus decisiones de gasto, dijo.

"Si uno ve que la propia cartera bursátil pierde valor, va a disminuir su gasto", dijo Booth. "Habrá más reticencias por parte de los consumidores".

4. La desaceleración de la inflación - eventualmente

A medida que las mayores tasas de interés influyen en la economía, enfriando la demanda de viviendas, automóviles y otras inversiones, la gran esperanza es que los precios también se tranquilicen.

Por ejemplo, el precio medio de una docena de huevos ha subido a $2,01 desde los 1,60 de hace un año. El precio medio de un automóvil usado ha subido mucho más, un 41 por ciento, y se espera que este año supere los $30.000 por primera vez, según Edmunds.com. Los gerentes de políticas apuestan a que el incremento de las tasas de interés hará que esos precios vuelvan a bajar.

"Cuanto más alta es la tasa de interés, más paga la gente", dijo Sahm. "Cuando los precios suben -ya sea por las fuerzas del mercado u otros factores económicos-, la demanda tiende a bajar. Ese es el objetivo aquí".

Pero, dijo, eso suele ser más fácil en algunas categorías que en otras. Los precios de los alimentos y la energía, por ejemplo, dependen en gran medida de la oferta, no de la demanda. "En general, la demanda de esas cosas es fija", dijo. "Todo depende de la oferta, y nuestra oferta está muy ligada a los acontecimientos mundiales".

"Un aumento de las tasas de interés a largo plazo tarda un par de años en llegar a la economía", dijo Bergstrand, de Notre Dame. "Las tasas a corto plazo subirán más rápido, pero se necesita un tiempo para que estos aumentos tengan efecto y reduzcan realmente el consumo y el ahorro en inversión".

Washington PostAbha Bhattarai

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