EQUIPO. Yayra García-Ojeda, analista senior y supervisora de Inteligencia, junto a la agente especial y supervisora Barbara Smith, dos mujeres destacadas de la sede del FBI de Washington DC. | Foto: Carmen Rodríguez ETL.

Las películas de Hollywood suelen presentarnos a mujeres blancas agentes del FBI que cuando persiguen a los villanos apenas se despeinan o que mantienen un rol antagónico en la investigación de casos destacados. 

La historia es diferente en la vida real.

Las féminas que lideran importantes escuadras o departamentos de investigaciones en el Buró Federal de Investigación (FBI) también son latinas y desempeñan un rol protagónico importante en la tarea que tiene esta agencia de proteger la seguridad del país ante cualquier amenaza externa.

“Quise ser agente desde que era muy chiquita. Fui una policía exploradora y desde entonces supe que quería ser parte de la policía. Cuando tenía 18 años entré a la embajada de Estados Unidos en Argentina y trabajé muy de cerca con el jefe de seguridad y con la gente de la DEA. Me encantó el trabajo federal”, dijo en una entrevista exclusiva con El Tiempo Latino Barbara Smith, agente especial y supervisora del FBI.

Las mujeres latinas que son parte de las filas del Buró, no solo se dedican a investigaciones en el campo. Otras como Yayra García-Ojeda, forman parte de áreas más especializadas, en las que también su desempeño es importante. Esta puertorriqueña es analista senior y supervisora de Inteligencia.

Las perspectivas de estas dos mujeres latinas en esta agencia, identificada como una de las élites en la investigación a nivel federal son diferentes. Pero ambas coinciden en que su trabajo inspira a otras latinas y que su servicio representa la voz de la empatía para muchos hispanos.

“Yo hablo de inspirar. Si otra persona me ve, sabe que soy latina y que trabajo para el FBI. Me ven y dicen “oh, wow, ella es Puerto Rico”, se ven representados y sienten que si yo lo hice ellos también pueden hacerlo. Y por el otro lado, con el servicio que nosotros hacemos la gente puede entender que uno representa su voz, que tú puedes empatizar con lo que está pasando”, dijo García-Ojeda.

Para Smith, originaria de Argentina, la llave que abrió la puerta a su carrera en el FBI fue el idioma español. Inició en la agencia como traductora e intérprete de español en la embajada estadounidense en su país de origen. Un mes después de que llegó a Washington DC empezó a trabajar como intérprete del director del Buró y durante un evento especial supo que lo que en realidad quería era ser agente.

IMPORTANTE. Para la agencia, la diversidad y la inclusión son un tema importante. | Foto: CORTESÍA FBI.

“Estábamos en una conferencia, me pareció increíble de lo que estábamos hablando, era con una organización de México para arrestos que iban a hacer y me pareció de lo más interesante. Tres años después me convertí en agente. Llegué a Miami y ahí hice mucho trabajo encubierto donde pretendía que no hablaba español y tenía que escuchar las cosas que hablaban los criminales”, dijo la argentina.

Por el contrario, a Yayra nunca se le pasó por la mente que trabajaría para el FBI. Su sueño era ser una microbióloga y ahora se desempeña como analista. Antes de llegar al Buró trabajó con National Science Foundation y quería seguir estudiando en el campo de la ciencia. Sin embargo, la vida la llevó por otro rumbo.

“Mi historia es diferente porque no soy agente, soy analista. Me mudé a Estados Unidos porque mi esposo consiguió un trabajo en el Navy y terminamos en Virginia. Yo tenía mi plan, iba a estudiar para ser doctora en micología porque tengo una fascinación por los hongos, pero la vida decidió “que bonito tu plan, me encanta que tu tengas un plan, pero no es ese” y cuando estaba en el National Science Foundation, buscando información, me encontré con el FBI”, dijo la puertorriqueña.

Dos caminos, una agencia

Con el tiempo, Barbara empezó a trabajar en la división contra el terrorismo, enfocado en el tema de Irán en Miami, por seis años. Luego, laboró como supervisora de un equipo de inteligencia en Washington DC, que se enfoca en el reclutamiento de informantes. Pasado un tiempo se convirtió en supervisora de una de las escuadras que se dedican a investigar crímenes en contra de niños y trata de personas. 

“Ahora mismo uso más mi español que en toda mi carrera, porque tenemos muchas víctimas que son latinas, personas que han llegado hace poco de sus países y que se encuentran en lugares desconocidos, en los que hay personas que toman ventajas de ellas y las usan para el tráfico de humanos”, comentó Smith.

Yayra estaba en un viaje por Colombia cuando la vida la llevó nuevamente por otro camino en el campo de la investigación. Mientras estaba en Bogotá, ayudó a resolver y a rescatar a una estadounidense que había sido secuestrada y que después fue liberada. Ese acontecimiento marcó su carrera.

“Para mí fue una gran satisfacción haber ayudado y servido ahí. Luego regresé a Washington y me fui a Headquarters City y de ahí trabajé con inteligencia como dos años. Después me mudé a la oficina de inspecciones y luego empecé a hacer análisis más estratégicos para nuestros líderes y compañeros de otras agencias. Me siento como en familia. Estoy contenta de que mi vida cambió”, aseguró.

En búsqueda de más latinos

Para la agencia, la diversidad y la inclusión son algo importante. Sin embargo, todavía hay un número desproporcionadamente bajo de personas de diversos orígenes dentro de las filas de agentes especiales y en posiciones de liderazgo.

El FBI está abordando el problema de los agentes especiales al adoptar un nuevo enfoque para el reclutamiento. El director, Christopher Wray ha hecho nombramientos exclusivos en los últimos meses de dos afroamericanos y dos mujeres, uno de ellos el asiático-americano de mayor rango en la historia, para los principales puestos ejecutivos del FBI.

Actualmente, las minorías constituyen casi el 20% de la fuerza laboral de agentes especiales, casi el 23% de la fuerza laboral de analistas de inteligencia y más del 32% de la fuerza laboral del personal profesional. El FBI cuenta con 13 mil 700 agentes especiales. Aproximadamente el 20% de estos se identifica como una minoría y de ese número, aproximadamente el 8.5% se identifica como hispano o latino.

Para atraer a más posibles candidatos, la institución realiza eventos con solicitantes de todo el país que tienen una variedad de antecedentes y experiencia. Estos eventos también brindan la oportunidad para que los postulantes obtengan conocimiento de primera mano de los agentes especiales del FBI, mientras hablan sobre su capacitación, experiencias y el proceso de solicitud.

Todas las personas interesadas pueden consultar los requisitos para ser miembros del FBI en FBIjobs.gov o FBI.gov.