Ucranianos apoyan a sus compatriotas en la frontera
TIJUANA (MÉXICO), 18/03/2022.- Familias rusas y ucranianas oran junto a miembros de la iglesia Buen Samaritano en un campamento improvisado a un costado de la Garita de San Ysidro, en Tijuana, estado de Baja California (México).EFE/ Joebeth Terriquez

Después de la invasión rusa a Ucrania, miles de personas han huido de sus hogares para escapar del conflicto. La Unión Europea abrió sus puertas, ofreció entradas sin visa y protección temporal. Canadá habilitó un programa de emergencia de viaje para aquellos afectados por el conflicto y el Reino Unido ha hecho lo propio con un programa que permite a anfitriones en el país recibir a los ucranianos, pero en Estados Unidos, los refugiados ucranianos aún se enfrentan con largas esperas y burocracia. 

La ayuda de EEUU a los refugiados ucranianos

Estados Unidos anunció el 24 de marzo que “planea dar la bienvenida a hasta 100 mil ucranianos y otras personas que huyen de la agresión de Rusia a través de toda la gama de vías legales”, con un enfoque en ayudar a aquellos que tienen familia en los EE. UU.

  • La administración de Biden ya había anunciado que los refugiados ucranainos estaban exentos de la política del Título 42 en la frontera sur, una regla sanitaria de la era Trump que permite a las autoridades expulsar a los migrantes que llegan a la frontera, bajo el argumento de medida de prevención para evitar la propagación del COVID-19.
  • Asimismo, a mediados de marzo, durante una sesión informativa de la Casa Blanca, se anunció que se estaba discutiendo acelerar el reasentamiento de los refugiados ucranianos que tengan familiares o vínculos en el país. Y además, a los ucranianos que llegaron a los EE. UU. antes del 1 de marzo se les ha otorgado un estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés).

La burocracia y las largas esperas para los refugiados

Mientras que defensores y organizaciones reconocen las acciones de la administración, también indican que es necesario hacer más. Según reseña The Guardian, quedan dudas sobre cómo procederá la administración Biden, incluso si se incluirán a los solicitantes de asilo de países africanos que han enfrentado dificultades para huir de Ucrania y cómo se verán afectados los refugiados que ya estaban esperando el reasentamiento.

  • “Estados Unidos necesita una política de refugiados y asilo mucho más sólida”, dijo  Melanie Nezer, vicepresidenta sénior de Asuntos Públicos Globales de HIAS, una organización judía global sin fines de lucro que protege a los refugiados, señalando la crisis de refugiados afganos que precedió a la invasión rusa de Ucrania. 
  • “Ahora es el momento de verter los recursos cuando tenemos todo este apoyo de la comunidad y el pueblo estadounidense está realmente a bordo. Ahora es el momento de solucionar los problemas, reconstruir y estar listo para volver a ser una nación acogedora”.
  • The Guardian reseñó el caso de una pareja de Kansas, en la que la esposa ucraniana fue recientemente naturalizada ciudadana estadounidense. La hermana de ésta se encuentra en una zona ocupada por los rusos. La pareja habló con un abogado de inmigración que les dijo que puede llevar más de una década traer a un hermano a Estados Unidos. Y aunque se les otorgó un procesamiento acelerado para su hermana, el abogado les dijo que era más una formalidad que “saltarse la fila”.
  • La medida de exención de los ucranianos al Título 42 recibió críticas por parte de defensores, quienes señalaron que todos los refugiados tienen derecho a que sus casos de asilo sean considerados y no sólo los provenientes de países europeos. 

Erika Pinheiro, directora de litigios y políticas de Al Otro Lado, una organización sin fines de lucro que brinda asistencia legal y humanitaria en la frontera, indicó que algunos ucranianos todavía son rechazados. 

La organización advierte que la entrada sin cita previa “podría cambiar en cualquier momento si hay una avalancha de ucranianos hacia la frontera entre EE. UU. y México”. A la mayoría de los ucranianos admitidos se les ha otorgado un año de libertad condicional humanitaria después de pasar tan solo una hora o entre tres y siete días detenidos por CBP, dijo Pinheiro.

Con información de: The Guardian