El cubano José Abreu, símbolo de poder de los Medias Blancas / Foto captura MLB Network

El Centro de la Liga Americana fue territorio bajo control de los Medias Blancas, sin discusión, el año pasado. Y todo apunta a una repetida de Chicago en esta nueva temporada de la MLB, a pesar de la promesa de ver esta vez una carrera más entretenida en la división.

La tropa que dirige el veterano Tony La Russa ganó cómodamente su llave en 2021. Tigres y Reales todavía estaban en reconstrucción. Y sus dos contenedores del pasado reciente, Indios y Mellizos, cayeron de golpe en la tabla de posiciones.

La Russa empieza esta carrera sin algunas de sus piezas importantes. El relevista Craig Kimbrel fue cambiado a los Dodgers y ya no cuenta con el as cubano-americano Carlos Rodón. Pero su escuadra todavía luce como una peligrosa combinación de pitcheo adecuado y bateo abrumador, casi unánime favorito al llegar la voz de playball.

La rotación sigue siendo firme, a pesar de la salida de Rodón. Entre Dylan Cease, Lucas Giolito y Lance Lynn forman un sólido trío, que complementan brazos como el veterano Dallas Keuchel. Pero Lynn empezará tarde. Necesita recuperarse de un procedimiento en la rodilla, lo que pone una responsabilidad extra en el talentoso lanzallamas Michael Kopech.

El bullpen no desluce, con el seguro australiano Liam Hendricks para cerrar los juegos. Pero la lesión de Garrett Crochet y los problemas físicos que han demorado la incorporación de Ryan Kelly dejan el cuerpo de bomberos con algunos huecos para la primera parte de la competición.

La gran virtud de los Medias Blancas, sin embargo, está en su lineup. Y las mayores carencias de sus rivales deberían permitirles imponerse, a pesar de las notables ausencias.

La Russa tiene entre manos una de las alineaciones más potentes del beisbol. Ya lo fue en campeonato pasado y este año tendrá desde el vamos al dominicano Eloy Jiménez, a quien solo pudo usar en la recta final.

El poder de Jiménez, de los cubanos José Abreu, Yasmani Grandal, Luis Robert y Yoán Moncada, incluso el del campocorto Tim Anderson, representará un desafío para los contrarios.

La llegada de A.J. Pollock para patrullar el rightfield redondea una alineación completa, en la que el joven Gavin Sheets buscará espacio como designado y jardinero eventual. Es una combinación que viene de darles el quinto puesto en la Liga Americana con casi 5 carreras anotadas por juego, y que se potencia con ese staff que acaba de terminar quinto en efectividad colectiva en todo el beisbol.

Estos Medias Blancas se armaron a conciencia para dominar su división en esta década. Tienen un roster atlético y sobre todo joven en su base principal. Y en 2022 deberían estar en los playoffs por tercera ocasión consecutiva.

LOS 3 DEL MEDIO

El segundo lugar parece ser el objetivo razonable de los tres adversarios más duros de Chicago. Pero ojo con una sorpresa, porque, dependiendo de ciertas variables, tanto los Mellizos, como los Guardianes y sobre todo los Tigres van a animar.

Minnesota hizo el movimiento más sonado en la división, durante el receso invernal. El puertorriqueño Carlos Correa era una de las piezas más codiciadas del mercado, y el boricua decidió aceptar esta propuesta como un posible modo de regresar a la agencia libre con mejor perspectiva.

El lineup crece con Correa, pero también con la llegada del receptor dominicano Gary Sánchez y el antesalista colombiano Gio Urshela. Luego de un 2021 a la baja en el total de jonrones, la pelota pudiera volar lejos de nuevo en el Target Field.

El problema puede generarse detrás de plato. Sánchez no pudo consolidarse con los Yanquis a pesar de todos sus cuadrangulares, precisamente porque su defensa era vista como un problema. Y los Mellizos, que acostumbran a depender de su pitcheo y sus guantes, estarán a prueba por esta razón.

Porque el staff de lanzadores necesitará ayuda extra esta vez. Así como al bate todos pueden producir, la rotación ocupa el otro extremo, a pesar de la llegada de Sonny Gray.

Detroit, en cambio, parece haber fortalecido mejor un grupo de iniciadores que ya tenía talento joven y que ahora ssuma la veteranía del venezolano Eduardo Rodríguez y del dominicano Michael Pineda.

Estabilizar esa área de juego era fundamental para el conjunto que lidera Miguel Cabrera, el astro de Venezuela que pronto hará historia al llegar a los 3.000 hits.

Pero también el orden ofensivo es mejor hoy en la Ciudad de Motor. El campocorto puertorriqueño Javier Báez debe aportar su chispa y los prospectos Spencer Torkelson y Riley Greene parecen listos para causar impacto. La llegada de Austin Meadows a última hora convierte a los felinos en la principal amenaza para los Medias Blancas, si responde el bullpen. Si alguien puede quitarles el banderín, precisamente son los bengalíes.

Cleveland, en este panorama, parece ir unos pasos atrás. Han ido perdiendo hombres valiosos en los últimos dos torneos. Y aunque tienen un habilidoso grupo de monticulistas, con abridores que pueden hacer el trabajo, producir carreras puede ser un problema.

Ya lo fue el año pasado. Y en esta primera zafra con el mote de Guardianes, atrás ya el de Indios, necesitan mucho más de lo que puedan aportar con los maderos los quisqueyanos José Ramírez, Amed Rosario y Franmil Reyes.

LOS REALES A LA ZAGA

La meta de los Reales, en este panorama, será evitar el último lugar.

Cuentan con el catcher de mayor nombradía en el beisbol: el venezolano Salvador Pérez. Es el actual campeón jonronero de la MLB y un líder en la cueva, quien tiene ahora la tarea de mejorar su mascoteo, para recuperar el Guante de Oro y ayudar más a sus pitchers.

La llegada de prospecto número uno de beisbol, Bobby Witt Jr., añade pimienta a un grupo que va a hacer unas cuantas rayitas. Hay fuerza en esta divisa, con el slugger quisqueyano Carlos Santana y Pérez, pero también capacidad atlética y velocidad en hombres como Whit Merrifield o el dominicano Adalberto Mondesí.

El dolor de cabeza el año pasado fue el staff. La rotación es joven y viene de una cosecha discreta. El bullpen está a la zaga de varios oponentes. Y la adquisición del curtido Zack Greinke, aunque aportará sabiduría, no parece que sea decisiva, debido a la forma en que terminó el año pasado.

ÚLTIMAS NOTICIAS