Una zona de entrenamiento militar estadounidense en Alemania. Los soldados ucranianos también se entrenan aquí.

En las bases estadounidenses, tropas ucranianas están practicando el uso de equipos de guerra occidentales. ¿Arrastra esto a Alemania a la guerra? Un informe de expertos plantea preguntas.

Pressath es una pequeña y tranquila ciudad del este de Baviera. Hay algo menos de 5 mil habitantes, una ruta de aventura en el bosque y varios castillos. Pero recientemente se han recibido informes alarmantes sobre la pequeña ciudad: de vez en cuando, tras fuertes detonaciones, las paredes se movían y el suelo temblaba, escribe el portal de noticias local Nordbayern.de.

La razón está en la vecindad: Pressath está a solo 20 kilómetros del centro de la zona de entrenamiento militar de Grafenwöhr. Con más de 200 kilómetros cuadrados, es la mayor zona de entrenamiento militar estadounidense en Europa. Y aquí -al menos eso es lo que podemos suponer-, las fuerzas estadounidenses están entrenando a las tropas ucranianas con piezas de artillería. 

El viernes pasado, el portavoz del departamento de Defensa estadounidense, John F. Kirby, ya había confirmado "que Estados Unidos ha comenzado a entrenar a las fuerzas ucranianas en los principales sistemas de armamento en las instalaciones militares estadounidenses de Alemania". La formación, según Kirby, incluye entrenamiento en obuses, así como sistemas de radar y vehículos blindados, cuya entrega fue anunciada recientemente como parte de los paquetes de ayuda militar. Las fuerzas estadounidenses "organizarán este entrenamiento en coordinación con el gobierno de la República Federal de Alemania y, por supuesto, agradecemos el continuo apoyo de Alemania", continuó el portavoz del Pentágono. Kirby no quiso decir nada sobre otros lugares de entrenamiento fuera de Alemania.

Los compromisos de Ramstein

Los temblores en Pressath son signos tangibles del impulso que ha tomado en los últimos días al "cambio de época" anunciado por el canciller Olaf Scholz hace más de dos meses a causa del ataque ruso a Ucrania. Esto también puede verse en los anuncios realizados por la ministra de Defensa, Christine Lambrecht, en la conferencia de apoyo a Ucraniaorganizada por Estados Unidos en la base militar de Ramstein, en Renania-Palatinado, hace una semana. En presencia del secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, y de decenas de homólogos, Lambrecht se comprometió a entregar armas pesadas a Ucrania, incluido el tanque de defensa antiaérea "Gepard".

La ministra de Defensa alemana también anunció en Ramstein el entrenamiento de las tropas ucranianas en suelo alemán, "junto con nuestros amigos estadounidenses". Alemania, "junto con los Países Bajos, proporcionará formación sobre obuses y munición para Ucrania, porque todos sabemos que la artillería es un factor esencial en este conflicto", añadió Lambrecht.

Además de Grafenwöhr, es probable que los soldados ucranianos también reciban formación con equipos militares occidentales en la zona de entrenamiento militar de Hohenfels. Tiene más de 160 kilómetros cuadrados y también es utilizado por las fuerzas estadounidenses. Aquí se han construido más de 300 kilómetros de carreteras y también se han reconstruido pequeñas ciudades para practicar la guerra de la forma más realista posible.

¿En qué momento se convierte Alemania en parte de la guerra?

Al entrenar a los soldados ucranianos en suelo alemán, Alemania podría verse arrastrada a la guerra en Ucrania. Al menos este es el temor que suscita un informe del Servicio Científico del Bundestag. Bajo el título "Cuestiones jurídicas del apoyo militar a Ucrania por parte de los países de la OTAN, entre la neutralidad y la participación en el conflicto", el informe se ocupó de forma muy diferenciada del apoyo militar para el suministro de armas. El informe considera que las entregas de armas por sí solas son irrelevantes según el derecho internacional, independientemente de que sean armas "ofensivas" o "defensivas".

"Solo si, además del suministro de armas, se tratara de la instrucción de la parte en conflicto o de la formación sobre dichas armas, se saldría del ámbito seguro", escriben los autores.

El tanque de defensa aérea Gepard necesita un entrenamiento especialmente intensivo.

Al ser preguntado por la opinión de los expertos, el portavoz del Gobierno, Steffen Hebestreit, admitió el lunes que el Gobierno se encontraba "siempre en un difícil acto de equilibrio". Sin embargo, Hebestreit continuó diciendo: "Nuestra convicción es que incluso la formación de los soldados ucranianos en Alemania sobre sistemas de armas no significa una entrada directa en la guerra".

Guerra de agresión y neutralidad

El portavoz del gobierno recibe el apoyo de Stefan Talmon. En una entrevista con DW, el experto en derecho internacional  sostiene que "si una guerra de agresión es ilegal según el derecho internacional, tampoco hay obligación de neutralidad según el derecho internacional. Es decir: en principio, se pueden suministrar armas y también se puede entrenar con ellas. El derecho internacional no considera el entrenamiento de soldados extranjeros como un ataque. Alemania tampoco adopta las hostilidades ucranianas como propias proporcionando entrenamiento, dijo Talmon. "Si eso impresiona o no al Sr. Putin es una cuestión completamente diferente", agrega el abogado, pensativo.

El entrenamiento de las tropas ucranianas en suelo alemán no comenzó apenas estos días. Wolfgang Richter, antiguo coronel de la Bundeswehr y actual miembro del grupo de reflexión berlinés SWP, confirmó a Deutsche Welle: "Los soldados ucranianos ya han sido entrenados por el ejército estadounidense en territorio alemán en el pasado, concretamente en los campos de entrenamiento de Hohenfels y Grafenwöhr, en Baviera".

El medio estadounidense "Stars and Stripes" ya informó el pasado mes de diciembre de un ejercicio de 10 días en el "Joint Multinational Readiness Centre Hohenfels" con 4.600 soldados de Europa del Este. Entre ellos: unidades de la 92 Brigada de Infantería Mecanizada de Ucrania.

(gg/ers)

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