Jubinca Martínez, la auxiliar de enfermería de MedStar es un ejemplo de vocación
FOTO: CORTESÍA

Especial para El Tiempo Latino

Las personas que eligen una carrera de servicio a los demás, tienen una vocación especial. Jubinca Martínez, una joven latina auxiliar de enfermería de MedStar en el Georgetown University Hospital de Washington DC, es un ejemplo de ese amor y vocación. 

Martínez está a un paso de graduarse para obtener su certificación de enfermera. El camino no ha sido fácil; también tiene que cumplir con el papel de madre, de estudiante y de hermana dedicada. 

“Decidí entrar a esta carrera porque quiero ayudar y no hay mucha gente que no habla inglés. Existe una barrera en el campo de la atención a los pacientes”, dijo la joven a El Tiempo Latino.

La pandemia marcó la vida de muchas personas, incluso de las enfermeras y los doctores. Jubinca recuerda durante ese tiempo, lo que le sucedió con una paciente hispana que no podía expresar cómo se sentía porque no hablaba inglés. Por esa limitante no le estaban dando el cuidado adecuado. Eso la marcó.

“La paciente respiraba como 50 veces por minuto y la terminaron entubando porque intercedí por ella. Sus signos vitales estaban bajos, ella no podía decirle a la enfermera cómo se sentía porque no hablaba inglés y yo estaba haciendo mis rondas. Llamé a la supervisora y la intervinieron. Eso me ayudó porque sentí que le salvé la vida a la señora en ese momento”.


Un camino difícil

El camino para alcanzar las certificaciones necesarias para poder ejercer la enfermería no es fácil. Jubinca ha tenido que coordinar su tiempo entre estar con su familia, dedicarse a sus estudios y sus prácticas, trabajar tres días bajo turnos nocturnos y estudiar cuatro días a la semana para alcanzar su meta.

“Tengo un hijo, estudio y trabajo… es un reto. Trabajo a tiempo completo tres días a la semana de noche y aun así estoy estudiando cuatro días en la escuela”, relató mientras sonreía.

Pero, además, ha tenido que trabajar muy duro para ayudar a su mamá a que se viniera desde El Salvador hasta Estados Unidos y apoyar a sus hermanas que viven en el país centroamericano, para que pudieran terminar sus estudios.

“Sentí que me tardé un poco, pero les ayudé a ellas a que fueran a la universidad y ayudé para traer a mi mamá. Personalmente me siento una mujer bien capaz que hubiera salido adelante en el país que estuviera”, comentó al reconocer el camino recorrido.

Otros factores

Jubinca nació en Estados Unidos, pero se crío en el territorio salvadoreño. Es hija de una familia de inmigrantes, que como muchas otras, han hecho muchos sacrificios para apoyar a sus hijos. 

Los pacientes no son los únicos que sufren o que tienen que luchar contra obstáculos en el campo de la salud. La joven aseveró que uno de los obstáculos más recurrentes en esa área, tristemente sigue siendo la discriminación hacia las personas de la comunidad hispana.

“Yo nací aquí, pero crecí en El Salvador. Tengo 17 años de vivir en el país, pero aún así siento que hay discriminación hacia los hispanos. He intentado sobresalir de eso, pero también la gente siempre te subestima por el hecho de que eres hispano”, agregó.

Pese a todos los obstáculos y las dificultades, Jubinca y su familia están orgullosos de todo lo que ha logrado. A finales de mayo obtendrá una certificación que al acredita como gerente de administración de oficinas de salud. 

En diciembre de 2023 culmina su carrera y obtendrá la certificación más importante: de enfermera. 

“En mi familia están super orgullosos. Han sido tres años de estudios difíciles y ocho años como auxiliar de enfermería”, señaló.