VESTIDO. Al final del programa, las jóvenes tienen la opción de escoger un vestido para la fiesta, que es donado por personas que apoyan la iniciativa. | Fotos: Carmen Rodríguez.

Andrea Rodríguez, una madre latina, está feliz de estar en la convocatoria del programa “Mis Quince Años” que desarrolla el Departamento de Parques y Recreación del condado de Prince George´s, en Maryland, que había sido suspendido en los últimos dos años debido a la pandemia. 

Cuatro de sus hijos han sido parte de este programa que ella lo califica de maravilloso, porque además de apoyar a las familias con la celebración de los quince años de sus hijos, prepara a los jóvenes en diferentes áreas de la vida.

“Mis tres niñas y un niño, cuatro de mis hijos han venido al programa. La primera fue una experiencia desconocida y demasiado agradable, ha sido lo mejor que hemos tenido. Dos años después vino mi segunda niña, una experiencia inolvidable, me he involucrado mucho e involucro a mis hijos porque me gusta que estén ocupados, que estén despejados”, dijo Rodríguez a El Tiempo Latino.

Sus últimos dos hijos, los gemelos, asistieron al programa antes de la pandemia y ahora serán parte del grupo de jóvenes voluntarios y asistentes que se convierten en mentores del proyecto. 

“Ha sido una experiencia tan linda con todos mis hijos. Los gemelos eran apartados, no querían salir; pero por medio del programa he empujado a ir a mis hijos a los 15 años comunitarios. Los gemelos me dijeron que no les interesaba, pero yo insistí y les dije que iban a conocer a niños, a otros chicos, te van a llevar a lugares, vas a hacer diferentes actividades… los animé”, comentó Andrea al compartir su experiencia.

Y en efecto, los jóvenes conocen a otros muchachos que se inscriben en el programa y que asisten a las clases y talleres, durante el otoño, después de la escuela. Los participantes conocen y socializan mientras aprenden.

“Ahora me siento tan orgullosa de que ellos han asistido. Mis hijos hicieron buenas amistades y aprendieron. He estado conectada y me encanta que mis hijos salieran a tener nuevas experiencias. A veces, muchas mamás dejamos que los niños se queden encerrados y les decimos ok, pero yo los saqué para que puedan aprender más”, dijo la madre.

El programa

“Mis Quince Años”, es un programa integral enfocado en adolescentes, de entre 14 y 17 años, que están en el camino a la madurez y busca mantener una celebración que es toda una tradición para muchas familias latinas: la fiesta rosa o de los 15 años. La iniciativa es desarrollada por el Departamento de Parques y recreación de Prince George´s.

Durante las clases y talleres que se llevan a cabo durante el otoño, los participantes aprenden junto a otros jóvenes a desarrollar habilidades sociales, visitan la Universidad de Maryland, para despertar conciencia sobre la importancia de continuar sus estudios, aprenden sobre defensa personal y sobre técnicas para mantener una mejor comunicación con sus padres.

Pero, además, reciben clases de etiqueta y se preparan para la celebración de la fiesta comunitaria de los 15 años de todos los participantes. Gracias al apoyo de patrocinadores y embajadores que respaldan el programa, los jóvenes obtienen la vestimenta y recursos para la celebración de la fiesta, que también el culmen del programa.

“Tengo la experiencia y la dicha de que Oscar Flowers (empresa que dona los vestidos para las quinceañeras y los trajes para los muchachos) ha sido tan considerada conmigo y con mis hijos. Si no tenemos este apoyo, el costo de una fiesta para nuestros hijos sería alto”, dijo Andrea, la madre favorecida con el programa.

También los jóvenes aprenden sobre el cuidado personal y cómo mantener su imagen. Los temas tienen un enfoque especial en educación, inteligencia emocional, cultura y ciencias.

Una fiesta de 15 años puede costar más de $10 mil y depende de la ubicación del local, de la cantidad de invitados y del banquete, el costo puede aumentar. La fiesta de “Mis Quinca Años”, se realiza en el Centro Comunitario Rolling Crest Chillum, en Maryland, en donde las familias comparten con sus hijos y algunos invitados.

La iniciativa fue creada en 2007 e inició con un grupo de siete jóvenes. Ahora, se registran alrededor de 30 adolescentes cada año; además, algunos de los que participan en años anteriores se suman como voluntarios, mentores o acompañantes de las quinceañeras.

Todas las actividades del programa se desarrollan durante 12 semanas después del horario regular de la escuela de los participantes y los padres solo invierten una cantidad mínima de $100 que cubre los gastos de inscripciones y papelería.

A la par de estos temas, todos los participantes preparan una coreografía que se presenta durante la fiesta de cierre.

La inscripción para el programa se abrió la última semana de abril y según los organizadores cada año se reciben cerca de 350 aplicaciones o solicitudes. También están abiertas las inscripciones para voluntarios y mentores.