rebrote COVID-19
SALUD. Las autoridades anunciaron nuevos casos/Diseño ETL

Por más de dos años, desde que inició la pandemia del coronavirus, Isela Larios y su familia se habían librado de contagiarse de COVID-19. Usaron los protocolos y todos recibieron las dos dosis de la vacuna e incluso el refuerzo, menos el más pequeño de nueve años, que aún no es elegible a la tercera dosis.

“Siempre estábamos tomando las medidas necesarias y usando las mascarillas apropiadas para evitar contraerlo”, dijo la salvadoreña residente en Burke, Virginia, cuyo esposo está considerado de alto riesgo por complicaciones con la diabetes e insuficiencia renal.

Sin embargo, la tercera semana de abril se vieron impactados, pero solo ella y su hijo menor. Su esposo e hijo mayor dieron negativo al menos dos veces.

El más chico de la familia, David, de nueve años, quien padece de asma y alergias, había empezado a sentir síntomas de gripe y resultó negativo en una primera prueba.

Pero días después, dio positivo. “Nos avisaron que un amigo de la escuela tenía COVID. Le volvimos a hacer la prueba y resultó infectado”, afirmó al señalar que junto a su hijo al menos seis niños en la clase estaban enfermos.

Al igual que en el país, el área metropolitana de Washington reporta un aumento en los casos de COVID-19, especialmente niños, pero mantiene aún bajo el número de personas en cuidados intensivos, mientras que las muertes continúan en descenso. 

Las autoridades locales se preparan ante la posibilidad de una nueva ola en el verano.
El Distrito de Columbia y el condado de Arlington, en Virginia, pasaron de nivel bajo de contagios a un nivel medio. Los CDC categorizan con nivel bajo las localidades que reportan menos de 50 casos por cada 100 mil habitantes. El medio es de 50 a 100 casos y alto es de más de 100 contagios por cada 100 mil residentes.

En Montgomery, Maryland, las autoridades se preparan. “Hemos visto un ligero aumento de los casos. Se debe en parte a que hemos mitigado las medidas, pero no estamos en un punto de alarma. Sin embargo, damos seguimiento y prestamos la atención debida”, dijo el presidente del Concejo de ese condado, Gabriel Albornoz.

A nivel nacional, se reportó un aumento del 55% de contagios, equivalente a 60 mil por día, según el promedio semanal. En enero los contagios llegaron a 950 mil por día.
Sin embargo, las muertes bajaron 22% a un promedio de 332 por día. Ese número llegó a 4 mil en la peor época de la pandemia.

A la doctora Ligia Peralta le preocupa el incremento de casos pediátricos. Lo ve todos los días en su clínica, dice.  “Son muchos los niños que se están contagiando, especialmente los más chiquitos que no tienen acceso a las vacunas”, expresó la epidemióloga y pediatra, quien es presidente y CEO de Casa Rubén Foundation, en Silver Spring, Maryland.

En Estados Unidos la vacunación esta disponible para los niños de 5 años en adelante. Las farmacéuticas Pfizer y Moderna acaban de presentar una solicitud a la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) para la aprobación de emergencia de las vacunas en niños de 6 meses a 5 años. Se espera una respuesta en junio. 

Si bien ómicron no representa un diagnóstico de severidad ni de hospitalizaciones para los adultos vacunados, sí es una amenaza para los ancianos y menores de cuatro años, dijo Peralta.

“Los niños con el ómicron han tenido el pico más alto de hospitalización, desde diciembre hasta ahora. Eso no se habla”, comentó.

Peralta señaló que las curvas más altas de contagios este grupo son cinco veces más que las del principio de la pandemia.

“Los niños desarrollan enfermedades serias de respiración y algunos deben estar hospitalizados por varios días”, indicó.

FAMILIA. La familia Larios se mantuvo invicta del coronavirus por dos años. En abril el niño más pequeño se contagió por un compañero. Pero solo la madre y él dieron positivo/FOTO FAMILIAR

Tres de cada cuatro niños infectados

A fines de abril, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) publicaron un informe en el que se asegura que tres de cada cuatro niños han tenido el virus.

Los investigadores examinaron muestras de sangre de más de 200 mil estadounidenses y buscaron anticuerpos que combatieran el virus a partir de infecciones, no de vacunas. Descubrieron que los signos de infecciones pasadas aumentaron drásticamente entre diciembre y febrero, cuando la variante ómicron más contagiosa se propagó en Estados Unidos.

El mayor aumento se dio en los niños. El porcentaje de menores de 17 años con anticuerpos aumentó de alrededor del 45% en diciembre a alrededor del 75% en febrero.

MENORES. La doctora Ligia Peralta, presidente y CEO de la clínica Casa Ruben Foundation en Maryland reporta un aumento en los casos de COVID-19 en niños/Casa Ruben Foundation

Unos se contagian menos que otros o tienen síntomas menos severos

La variante ómicron es altamente contagiosa, hasta seis y ocho veces más que las anteriores, indican expertos. 

La preocupación más grande para Isela Larios al contagiarse, era transmitirle el virus a su esposo, quien tiene varias complicaciones a causa de la diabetes y se somete a diálisis, habiendo sido hospitalizado varias veces. También a una amiga que sufre de una enfermedad del pulmón.

“Mi temor era pasarle el virus a mi esposo y a mi amiga porque ellos sí se iban a complicar”, indicó.

Sin embargo, su esposo e hijo mayor nunca arrojaron positivo, dijo.

En cambio su amiga sí contrajo el virus, pero no presentó síntomas severos.

“Ella tenía los síntomas de una gripe, congestión nasal y dolor de cabeza. En cambio yo sí tuve mucho dolor de garganta y una tos seca”, señaló.

Claudia Campos Galván estuvo en contacto directo con una amiga infectada. Viajaron juntas en el auto hablando por varios minutos y no se contagió. Sin embargo, Jenny Osoria, de Maryland, dio positivo y no supo de dónde lo contrajo.

La dominicana, instructora de fitness, se mantiene saludable; pero el coronavirus la mandó al hospital. Ella está completamente vacunada y hasta con la dosis de refuerzo.

“Todo me empezó como un malestar de alergias, pero ya al segundo día empecé con la fiebre, una tos horrible y el pecho se me cerró y no podía respirar”, dijo. “Me tuvieron que poner suero”, agregó.

Lo irónico del caso es que Osorio se infectó al principio de la pandemia cuando no había vacunas y no presentó síntomas. “Yo ni cuenta me di sino hasta que me sacaron unos exámenes de anticuerpos antes de empezar un nuevo trabajo. Allí salió que había tenido COVID”, aseveró.

ATLETA. Jenny Osario, instructora de fitness, dio positivo para el COVID-19 y experimentó síntomas fuertes/CORTESÍA

Ventaja de la vacunación

Para determinar el comportamiento de virus en cada persona hay que realizar una serie de estudios individuales, asegura la doctora Peralta, quien es investigadora en la Universidad Massachusetts Institute Technology (MIT).

Sin embargo, a grandes rasgos, el factor que frena la propagación o la gravedad del virus es la inmunización.

“La manera de atacar este virus es tan individual. Sin embargo, la buena noticia es que para las personas que están vacunadas (aunque se evada la inmunidad) y puedan contagiarse, no van a desarrollar la enfermedad de una manera severa. Tampoco se van a contagiar como lo haría una persona que no está vacunada”, expresó Peralta.

¿En qué momento una persona infectada tiene más probabilidades de contagiarse?

A diferencia de otras variantes, ómicron tiene un período de incubación más rápido.

“Puede empezar mucho antes, al día siguiente del contagio”, dijo la doctora.

La ventana más alta para contagiarse es 24 horas antes de la aparición de los síntomas, lo que hace difícil frenar los contagios porque las personas ignoran su estatus y el uso de la mascarilla es opcional.

Por esta razón los CDC cambiaron la forma de medir la magnitud de la pandemia. “Ya no solo se fijan en el número de casos, sino en la severidad de la enfermedad y la saturación de los sistemas de salud”, afirmó Peralta.

El área de Washington está lejos de ese extremo.