Una comparación de las vistas de la misma parte del cielo vistas por el telescopio espacial Spitzer de la NASA, ya retirado, y el recién lanzado telescopio espacial James Webb.

El telescopio espacial James Webb está casi listo para transformar nuestra visión del universo y cambiar la astronomía para siempre.

El nuevo telescopio espacial de la NASA se encuentra en la recta final de sus pruebas y se espera que las observaciones científicas comiencen en julio, según informaron astrónomos de la agencia espacial. 

El telescopio espacial James Webb envió las últimas imágenes de prueba de una galaxia satélite vecina, y los resultados son impresionantes si se comparan con las imágenes tomadas por el anterior observatorio infrarrojo de la NASA, el telescopio espacial Spitzer. Cada uno de los 18 segmentos de espejo del nuevo telescopio es más grande que el único de Spitzer. 

"¡Guau!": fotos del James Webb impresionan a astrónomos

No es hasta que se ve el tipo de imagen que ofrece cuando realmente se interioriza y se dice "¡guau!", dijo Marcia Rieke, de la Universidad de Arizona, jefa científica de la cámara de infrarrojo cercano de Webb. "Solo hay que pensar en lo que vamos a aprender". 

Lanzado el pasado mes de diciembre, el Webb, de 10.000 millones de dólares, es el mayor y más potente observatorio astronómico jamás enviado al espacio. Buscará la luz emitida por las primeras estrellas y galaxias de hace cerca de 14.000 millones de años, y se mantendrá atento a posibles señales de vida. 

Los científicos mantienen en secreto la identidad del primer objetivo oficial de Webb. Situado a 1 millón de millas (1,6 millones de kilómetros) de la Tierra, Webb se considera el sucesor del envejecido telescopio espacial Hubble.

FEW (AP, NASA)