INCREMENTO. Las familias latinas dicen que algunos productos cuestan casi el doble de lo que costaban antes. | Foto: Carmen Rodríguez.

“Estamos al punto de desbordarnos. Los alimentos han subido de precio casi el doble. Antes comprábamos costilla para una comida especial, pagamos $7, $8 por cada libra; ahora, está entre $11 y $12. La leche para mis niñas costaba $7, la última vez que compré costó poco más de $10 el galón. Estoy muy sorprendida y uno no puede decirles a los niños que no pidan comida”, dijo Maricruz, una inmigrante boliviana.

Esta es la historia que están viviendo muchas familias del área metropolitana de Washington DC y en todo Estados Unidos cada vez que van al supermercado. Están sufriendo el impacto de la inflación, así como el aumento de los precios de la canasta básica, registrados en los últimos meses. Para muchos las expectativas no son alentadoras.

“El impacto ha sido significativo. El dinero no alcanza igual que antes, es una cadena y un efecto bola de nieve que apenas estamos viendo. Realmente no hay espacio para el ahorro, ya no se puede hacer un presupuesto a mediano o corto plazo porque cosas como la gasolina están fuera de nuestro control y eso nos afecta a toda la familia. Hay cosas que incluso han subido el doble”, dijo otro latino que realizaba sus compras en un supermercado local y que no quiso ser identificado.

La Oficina de Estadísticas Laborales señaló que los precios de distintos productos de la canasta básica subieron hasta 8,4% en los últimos 12 meses. El sondeo apunta a que los productos más afectados son las carnes rojas, la leche, los huevos, los granos básicos y las tortillas, que son importadas.

CARNES. De acuerdo con los datos, las carnes están entre los productos que han sufrido un aumento significativo en sus precios. | Foto: Carmen Rodríguez.

Personas consultadas por El Tiempo Latino en supermercados del área del DMV dijeron que normalmente con $100 podían comprar algunos productos para suplir su alacena antes del fin de mes, pero ahora el gasto puede llegar hasta los $175.

“A veces se me termina el café o la leche antes del día en que compro todo en el supermercado; y voy a hacer una compra rápida. Normalmente no gastaba más de $100 en esa compra rápida, la semana pasada vine a hacerla y gasté casi $200, la bolsa de café me costaba $9 y ahora cuesta casi $15”, relató Ana María Rivera.

Pero no solo el aumento de los precios de productos de consumo básico ha afectado a las familias latinas, sino también la subida del precio de la gasolina, electricidad, de los impuestos en algunas ciudades y de gastos relacionados al estudio de los hijos mayores que cursan la universidad y que tienen que salir del área del DMV.

“Mi niña mayor va a la universidad y, por ejemplo, el ticket de avión también ha subido, ella tiene que venir, regresar y ya no podemos pagar un pasaje con la frecuencia que antes lo hacíamos. La electricidad subió, el impuesto de la casa y desde que empezó el COVID yo ya no trabajo porque no hay quién nos cuide a las niñas, porque las nanas cobran más de lo que cobraban antes. Por ahora solo mi esposo es el sustento de la casa y así es más difícil”, señaló Maricruz.

ARROZ. Los granos básicos, como el arroz también están en la lista de productos encarecidos. | Foto: Carmen Rodríguez.

A Ana, una madre soltera, no solo le ha afectado el aumento de los precios de los alimentos. Ahora, está preocupada por la escasez de leche de fórmula que necesita su bebé, que tiene intolerancia a la lactosa.

Esta latina dice que ya no consigue la fórmula que normalmente encontraba con regularidad, ahora tiene que ir de supermercado en supermercado o de farmacia en farmacia para poder comprar.

“Tenía el supermercado al que iba normalmente que está por mi casa. Ahí ya no están llevando con regularidad la leche y ha habido días en los que he ido a varios supermercados y a farmacias de conveniencia buscando la leche para mi niña; y eso implica también gastos extras de pasajes de buses o de Uber y tiempo. Tuve que comprar varias leches pensando en lo que he escuchado en las noticias, que es escasa y eso ha sido un gasto extra para mí”, agregó.

¿Qué dicen los expertos?

La Iniciativa Libre señala que la inflación y el aumento de los precios representa un gasto extra de hasta $5 mil 200 por año para las familias latinas y de color de bajos ingresos. Además, resalta que el aumento de los productos de primera necesidad ha generado un gasto adicional de hasta $430 mensuales entre las familias latinas.

En comparación con los datos de 2021, las carnes aumentaron hasta 14,8% su precio, los cereales alrededor de 9,2% y el costo de la gasolina, que también contribuye más al alza de los precios, registró un incremento de hasta 18,3%, de acuerdo con la organización. Sin embargo, para algunos latinos el aumento ha sido mayor; pues, tienen que invertir entre $40 y $50 en combustible.

PROYECCIÓN. Expertos señalan que la inflación se mantendrá hasta 2023. | Foto: Carmen Rodríguez.

El economista del DMV Giovanni Delfino explicó que el aumento de los precios y la inflación se mantendrán al menos hasta 2023.

“El aumento de los precios se va a mantener. La inflación se va a mantener hasta 2023. Esto impacta en muchos productos de manera generalizada, no solo hablamos de alimentos y productos básicos; sino también de vehículos, gasolina, eso se mantendrá elevado por un tiempo”, dijo el economista.

“Lo que se está esperando es que el nivel de inflación del 3%, que probablemente empezaría a partir de 2023, se mantenga por un par de años más, ya que, en el mundo, de manera global se está reestructurando el comercio”, añadió.

Esta reestructuración económica y el cambio en la dinámica comercial se debe -en parte- a lo que pasa a nivel político y geopolítico, que está relacionado, entre algunas cosas, a las sanciones impuestas por la Administración del presidente Joe Biden al gobierno de Vladimir Putin, que alcanzan a empresas rusas o que limitan las relaciones comerciales entre empresas o personas comerciales rusas y estadounidenses.

Sin embargo, Delfino explicó que no todo esto es mala noticia. Algunos países, incluido Estados Unidos, están buscando “descentralizar” la producción de equipos, materiales y productos de consumo; y esto causará que haya creación de empleos en ciertos sectores.

“Debido a las sanciones hacia Rusia y al movimiento de países que están saliendo de Rusia y de China, están buscando descentralizar su producción y por eso vamos a ver, además, que abrirán nuevas fábricas en Estados Unidos, cosa que no hemos visto en años anteriores porque no estábamos en esta situación. Si bien los precios van a seguir subiendo, también vamos a ver que los salarios, y las fuentes de trabajo van a ir subiendo”, dijo el experto.

Indocumentados entre los afectados

Pese a la expectativa positiva de la creación de empleos en algunos sectores, este beneficio no alcanzará para todos. Además, el impacto de la inflación y del aumento de los precios afecta aún más a las familias de los inmigrantes indocumentados que no tienen alternativas de apoyo externo por su situación.  

“Los que van a sufrir este aumento más son quienes no puedan cambiarse de trabajo, quienes no tengan acceso a mejores fuentes de ingresos, quienes no estén moviéndose a buscar mejores opciones. Pero por supuesto, los que tienen el camino más difícil para buscar nuevas oportunidades son los indocumentados y ese va a ser el gran problema que va a atravesar la comunidad hispana, porque para ellos es más difícil aplicar a mejores trabajos y mejores fuentes de ingresos”, señaló el economista.

En efecto. Raúl, un inmigrante indocumentado, dijo que debido a su situación le ha sido difícil encontrar un mejor trabajo. Adicionalmente, a medida que los precios de los productos de consumo básico subieron ha tenido que hacer recortes en su presupuesto y en la lista de alimentos que compra.

Delfino aseguró que a medida que las familias de inmigrantes indocumentados y que los mismos trabajadores indocumentados sufran más impacto en su economía familiar, el envío de las remesas a los países de origen podría verse afectado. Las personas tendrían que recortar el presupuesto asignado a este fin, explicó.

Algunas soluciones

Organizaciones como La Iniciativa Libre están buscando la forma en la que pueden ayudar a las familias latinas que se están viendo afectadas con la inflación y el alto precio de los productos.

Joshua Raymundo dijo que han organizado cursos especiales para que los latinos aprendan cómo manejar mejor las finanzas familiares e iniciar pequeños emprendimientos que generen ingresos extras.

Por su parte, Michael Monroy, director de Libre, dijo que es importante darles a las familias latinas herramientas para que sepan optimizar los recursos y los ingresos que tienen y ayudar a las comunidades a participar en actividades relacionadas a las soluciones para minimizar el impacto de la inflación.

ASESORÍA. Michael Monroy conversa con un latino sobre cómo puede hacer su familia para manejar mejor las finanzas del hogar. | Foto: Carmen Rodríguez.

“Hay que manejar mejor sus presupuestos, las comunidades deben participar en reuniones con los líderes y políticos, enviar mensajes a sus representantes para que sepan que la inflación les está afectando”, dijo Monroy.

Por su parte, Carlos Castro, propietario del supermercado Todos, de Woodbridge, afirmó que su empresa ha tratado de disminuir sus ganancias para evitar que el alza de los precios sea mayor y que impacte más a las familias que se abastecen en su negocio.

“En algunos lados los gastos han subido y las empresas también estamos pasando dificultades como en muchas partes del mundo. Estamos tratando de conseguir los mejores precios y de reducir los gastos, para ayudar a las familias latinas”, declaró.