Somalia entre hambruna y desplazamientos por la severa sequía
Las cuatro temporadas consecutivas de lluvias fallidas han convertido la situación en un evento climático que no se había registrado desde hacía al menos 40 años. Foto: Twitter @UNOCHA

La sequía extrema es generalizada y persistente, por lo que afecta sobre todo a Somalia, las tierras áridas y semiáridas de Kenya, y las zonas de pastoreo de Etiopía, que reciben escasas precipitaciones.

Es por ello que tres oficinas de La Organización de las Naciones Unidad alertan que la prolongada sequía hará morir a millones de personas de hambre y sed en los próximos meses.

Los riesgos en Somalia

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) alertó sobre la necesidad de implementar programas de ayuda humanitaria en Somalia. Esto debido a los efectos de una prolongada sequía que repercute en el acceso al agua y los alimentos, provocando altas tasas de desplazamiento de miles de familias.

Según la agencia de desarrollo internacional UNFPA de ese país el riesgo de hambruna se intensifica cuando 1,4 millones de niños menores de 5 años ya están desnutridos. Por lo que, si no se intensifican las intervenciones, se prevé que 350 mil niños fallezcan este verano.

Cuerno de África lleva cuatro períodos consecutivos de lluvia por debajo de la media

Las cuatro temporadas consecutivas de lluvias fallidas han convertido la situación en un evento climático que no se había registrado 40 años atrás. Los últimos pronósticos indican que son muy altas las probabilidades de que la temporada de lluvias de octubre a diciembre también sea seca.

Según las previsiones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), es probable que la temporada de lluvias de 2022, de marzo a mayo, sea la más seca que se haya registrado, devastando los medios de vida y provocando un fuerte aumento de la inseguridad alimentaria, hídrica y nutricional.

En Somalia, los análisis realizados en abril pasado revelaron una amenaza de hambruna e indicaron que más de 80 mil personas sufrían ya hambre extrema. Además, en Kenya y Somalia, casi 2,5 millones de personas se encuentran en situación de emergencia. Tanto las emergencias como los desastres están asociados con una mayor mortalidad.