ÓPTIMO. El senador Tim Kaine (D-VA) cree que el Congreso avanzará una medida bipartidista limitada para frenar la violencia con armas. Foto: Milagros Meléndez

Cada vez que hay un tiroteo masivo en una escuela de Estados Unidos, el senador demócrata Tim Kaine regresa a las imágenes de horror que vivió en abril de 2007, cuando era gobernador de Virginia  y se enfrentó a la peor masacre ocurrida en un centro de estudios, que cobró la vida de 32 personas. Al mismo tiempo renace en él la frustración por la inacción en el Congreso.

“Hubiera querido decir que esa fue la peor masacre, pero no es así”, expresó el lunes 6 de junio a un grupo de estudiantes de onceavo y doceavo grado de la escuela secundaria Wakefield, en Arlington, Virginia. “Cuando ocurren tragedias como la que pasó en Texas es como si tuviera un estrés post traumático. Y me pregunto, ¿por qué si han pasado 15 años, todavía esto está tan fresco en mí? Y no es solo por la tragedia sino porque el Congreso no ha hecho nada”, señaló el demócrata.

Sin embargo, expresó que esta vez cree que hay un impulso bipartidista que no se puede desaprovechar.

Kaine dijo que a pesar de que “no tiene garantía” de que el Senado promulgue una reforma de armas, ve más movimiento sobre el tema que en los últimos 10 años y que hay legisladores clave que podrían avanzar, como el republicano John Cornyn, de Texas.

“Las discusiones son tan intensas como lo han sido desde que tuvimos un proyecto de ley ante el Senado después del tiroteo en Sandy Hook en abril de 2013”, dijo Kaine.

Esta es la segunda vez en los últimos cinco años que Kaine visitó la escuela Wakefield para hablar sobre seguridad y violencia con armas. La primera vez fue tras el tiroteo masivo en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, ocurrido en febrero de 2018.

Ahora, regresa tras la masacre en la primaria Robb en Uvalde, Texas, donde un hombre de 18 años mató a 19 niños y dos maestros, el 24 de mayo.

Optimismo

El senador Tim Kaine (D-VA) se reunió con 26 estudiantes de onceavo y doceavo grado de la escuela secundaria Wakefield en Virginia, el lunes 6 de junio. Foto: Milagros Meléndez

El senador Cornyn es parte del grupo que intenta elaborar una medida tras los tiroteos mortales el mes pasado en Buffalo, Nueva York y Uvalde, Texas.

“El senador Cornyn está muy comprometido para que se pase una legislación. Él es importante porque forma parte del Comité Judicial, que verá las propuestas”, dijo Kaine a los estudiantes que se reunieron con él en la biblioteca de la escuela.

Para aprobar una medida en el Senado, se necesita 60 votos. El Congreso está dividido en 50 senadores republicanos frente a 50 demócratas.

Cornyn aseveró el lunes que es "optimista" de que habrá "más de 60" votos para aprobar una legislación bipartidista. Eso sería suficiente para superar un obstruccionismo y enviar un proyecto de ley al piso.

El republicano de Texas es parte del grupo que intenta elaborar una medida tras los tiroteos mortales del mes pasado en Buffalo, Nueva York, y Uvalde, Texas.

La semana pasada, el presidente Joe Biden pidió al Senado que avance y dijo que "esta vez, tenemos que tomarnos el tiempo para hacer algo".

Esta semana se esperaba que los demócratas en la Cámara de Representantes aprobaran un paquete de control de armas, pero será mucho más difícil lograr algo en el Senado muy dividido.

Bandera roja y mejor revisión de antecedentes

Kaine dijo que los demócratas deberían ser realistas. “No vamos a pasar una reforma de control de armas, pero sí medidas de ‘sentido común’ con las que podemos llegar a un acuerdo”, expresó. “Biden quiere un gran plan, pero este acuerdo bipartidista va a incluir dos o tres puntos nada más. Hay que empezar por algo pronto”, indicó a El Tiempo Latino.

Las medidas a las que se refirió el senador son las leyes estatales de “red flag” (bandera roja), que están incluidas en el Plan de Virginia. Distintos estados ya la han aprobado.

Esta legislación permite que la policía, familiares o amigos, educadores, profesionales de salud mental -dependiendo de cada estado- soliciten a un tribunal estatal la remoción temporal de armas de fuego de una persona que pueda representar un peligro para los demás o para ellos mismos. También les impide comprar un arma.

Otra de las medidas sería revisiones de antecedentes universales, más estrictos.

Plan de Virginia

Kaine no está en el Comité Judicial del Senado, ni tampoco es un negociador clave en las conversaciones de esa cámara, pero dijo que está tratando de "lanzar ideas útiles" a quienes están más involucrados en las negociaciones. Él piensa que la reforma de armas que se aprobó en estados estrechamente divididos como Virginia o Florida puede ser un buen comienzo.

Kaine y su compañero, el senador Mark Warner, también demócrata, presentaron una legislación para prevenir la violencia con armas que esperan pueda ser un modelo para el Senado.

La Ley del Plan para Reducir la Violencia con Armas de Virginia propone llevar a nivel federal los cambios que la legislatura de ese estado adoptó en 2020. Los senadores de introdujeron la propuesta el año pasado y nuevamente este año.

La ley de Virginia —catalogada como histórica, tras más de una década de intentos— impone lo siguiente:

• Verificaciones universales de antecedentes sobre las ventas de armas.
• Crea órdenes de protección de riesgo extremo “banderas rojas”.

• Restablece la antigua ley de una pistola al mes.
• Aumenta las penas por dejar armas al alcance de los niños.

“Si pudimos hacerlo en Virginia, donde la NRA (Asociación Nacional del Rifle) tiene su sede, deberíamos poder hacerlo en el Congreso”, dijo Kaine.

Mensaje de estudiante

Al finalizar el encuentro Nahier Tafere, estudiante de último año en Wakefield, le pidió a Kaine que le enviara un mensaje a sus colegas del Senado que dudan en promulgar una reforma del control de armas.

“Cada vez que esto sucede, tenemos que reconciliarnos con el hecho de que nuestras vidas no importan tanto como un arma”, dijo Tafere.