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El aumento de los precios en productos como la gasolina y los alimentos ha provocado que los consumidores en Estados Unidos prioricen sus gastos y dejen de adquirir otros artículos. Esto genera una desaceleración de la industria minorista: la principal fuerza de la economía norteamericana.

Según el informe de ventas minoristas, hay indicios de que las personas han dejado de comprar bienes para gastar su dinero en servicios a los que se rehusaban antes de la pandemia.

Prueba de ello es que la demanda de viajes y películas es excepcionalmente fuerte en la actualidad.

Mayo en descenso. En comparación con abril, las ventas minoristas bajaron en mayo un 0,3%. Esta es la primera caída en el gasto registrada desde diciembre. Pero, entonces, ¿en qué están gastando su dinero las personas?

  • En mayo, el gasto en gasolina subió un 4% desde abril y un 43,2% interanual. Esto se debe al considerable aumento de los precios del combustible.
  • Algo similar ocurrió en las tiendas de comida y bebidas, donde los precios también se elevaron: con respecto a abril subieron 1,2% y un 8,7% en comparación con hace un año.
  • Sacando del juego a las gasolineras y las tiendas de comestibles, el gasto en otros establecimientos minoristas ha bajado un 1% desde mayo.

Bajo alarma. En los últimos meses se mantuvo un ritmo acelerado en el gasto de los consumidores por el sólido mercado laboral y el alza de salarios; sin embargo, el cambio hacia un mayor gasto en las gasolineras y supermercado es una señal de alarma para la economía estadounidense.

La razón es porque el gasto del consumidor es responsable de aproximadamente el 70% de la actividad económica de EEUU, esto significa que la industria minorista en general tiene más puestos de trabajo que cualquier otro sector comercial.

  • El director ejecutivo de Veem, Marwan Forzley, aseguró: "La confianza del consumidor está comenzando a verse afectada a medida que los estadounidenses sienten el impacto de los altos precios y están reevaluando sus hábitos de gasto".
  • Advirtió que de continuar este escenario "las empresas podrían verse afectadas por un gasto de consumo deprimido y empañar las previsiones económicas para los próximos meses".

Concesionarios afectados. La disminución del gasto se evidencia en los concesionarios de automóviles: durante mayo los consumidores gastaron 4% menos que en abril.

  • La escasez de chips de computadora y otros artículos ha limitado la producción en las plantas automotrices y, por ende, ha limitado el inventario de automóviles que los consumidores podrían querer adquirir.
  • La escasez del inventario también ha creado un fuerte aumento en los precios de los carros, esto hace que algunos consumidores eviten comprarlos.

¿Y los otros minoristas? El gasto en otros minoristas se redujo solo un 0,1% desde abril. Sin embargo, hay economistas que creen que esto no es tan negativo, teniendo en cuenta las presiones inflacionarias.

  • "Dadas todas las noticias económicas negativas y las presiones financieras que se acumulan sobre los consumidores, las cifras de ventas minoristas de mayo se mantuvieron relativamente bien", comentó el director gerente de GlobalData Neil Saunders, en una nota.

Fuente principal de la noticia: CNN Busisness.