Llegó el solsticio de verano al hemisferio norte
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Es oficial: el verano ya está aquí. Este 21 de junio a las 5:13 a.m. inició oficialmente el ciclo de tres meses que se conoce como solsticio de verano y que se extenderá hasta el 21 de diciembre de este año a las 5:47 p.m.

El verano nos atrae cada año a viajar, a relajarnos, a descansar y a tomar deliciosos chapuzones en las albercas, lagos y playas —siempre con protección solar— tras un largo período de frío y ventiscas. 

Pero, ¿qué es exactamente el solsticio? Esto es el resultado de la inclinación del eje norte de la tierra a 56,4 grados hacia el sol. Ese movimiento hace que diferentes cantidades de luz impactan al planeta mientras la tierra orbita alrededor del sol. 

El solsticio de verano es el día del año en que la tierra se encuentra más inclinada hacia el sol y es, en consecuencia, el día con la noche más corta. En el hemisferio sur ocurre lo opuesto: junio trae el solsticio de invierno y el día más corto del año.

¿Más luz solar, más calor?

Una mujer y una niña se refrescan este viernes en la ciudad cántabra de Torrelavega, en una jornada en la que la AEMET mantiene activa la alerta naranja por altas temperaturas. EFE/Pedro Puente Hoyos

Aunque el solsticio de verano marca el momento del año en que el hemisferio norte recibe más luz solar no quiere decir que sea el día más caluroso y te debes proteger más del calor. Entonces, ¿cómo se produce el calor en verano?

La tierra absorbe los rayos solares pero no libera su energía sino hasta varias semanas después, es por ello que los días más calurosos coinciden entre julio y agosto. Robert Howell, astrónomo de la Universidad de Wyoming, explicó a National Geographic que la forma más sencilla de entenderlo es pensando en un horno. 

“Si lo comparas con encender un horno, a este le lleva bastante tiempo calentarse. Y después de apagarlo, tarda un buen rato en enfriarse. Pasa lo mismo con la Tierra”, afirmó.

El verano a través de los años

Los juerguistas observan la salida del sol durante las celebraciones del solsticio de verano en el antiguo monumento de Stonehenge en Wiltshire, Gran Bretaña, el 21 de junio de 2022. El festival anual atrae a cientos de personas al círculo de piedra de 5.000 años de antigüedad para marcar el día más largo del hemisferio norte FOTO: EFE/EPA/NEIL HALL

Las culturas ancestrales también han seguido de cerca el solsticio de verano. Los antiguos egipcios construyeron las pirámides para que durante esta fecha el sol se viera atravesando entre las dos estructuras. 

La cultura inca celebraba su correspondiente solsticio de invierno con una ceremonia llamada Inti Raymi, que incluía ofrendas de comida y sacrificios de animales e incluso de personas. Los mayas también tenían un observatorio astronómico y los edificios estaban diseñados de tal manera que se alineaban con el sol durante el momento. 

Otra de las estructuras antiguas más famosas asociadas con los solsticios es Stonehenge. Los observadores en el centro de estas piedras pueden contemplar el amanecer del solsticio de verano sobre Heel Stone, que se encuentra justo en el exterior del círculo principal de Stonehenge.

Fuente principal de la noticia: National Geographic