Foto: Archivo EFE/Juan Manuel Blanco

La numerosa caravana de migrantes que buscaba llegar a la frontera de Estados Unidos durante el pleno de la Cumbre de las Américas, fue disuelta antes de cumplir su objetivo, aunque, puede que no sea el fin: agentes de Texas han revelado que muchos miembros lograron, exitosamente, cruzar la frontera hacia Estados Unidos en los últimos días.

En declaraciones al Washington Examiner, el aguacil de condado de Val Verde, Texas, Joe Frank Martínez, aseguró que las autoridades norteamericanas "están recibiendo restos de la caravana. Ayer, apenas habían detenido a 2 mil personas en el sector, lo que probablemente sea un reto histórico para el día".

  • Martínez aseveró que la mayoría de los cruces ilegales son realizados a unas 50 millas al suroeste de la ciudad fronteriza Del Río.
  • Él y un agente de la Patrulla Fronteriza aseguraron que el sábado detuvieron a un grupo de 500 migrantes, por lo que estiman que fue significativa.
  • El fin de semana también fueron detenidos unos 200 migrantes de la caravana disuelta en las afueras de Eagle Pass.
  • “Esos son los que simplemente se están entregando. Eso es todo lo que en este momento se puede contabilizar”, comentó Martínez.

Cárteles detrás de bambalinas. Estas mini caravanas son trasladadas a través de las fronteras por carteles (organizaciones criminales que trafican personas y drogas), a quienes los migrantes les pagan para cruzar la frontera.

  • Cuando el Gobierno mexicano ofreció a las personas visas humanitarias para residir y trabajar en el país, la caravana se empezó a disolver. Sin embargo, estas personas aprovecharon la situación para cobrar a los migrantes interesados una tarifa para llegar a EEUU.
  • El alguacil de Maverick, Tom Shmember, atribuye a la prohibición de que los migrantes compren boletos de autobús en México, el hecho de que estos deban caminar grandes distancias, lo que los lleva a pagarle a contrabandistas.

¿Cuántos migrantes llevaba la caravana? La movilización de migrantes, según el activista Luis García Villagrán, agrupaba entre 6 mil y 11 mil personas; sin embargo, el Gobierno mexicano contabilizó a 7 mil.

  • La respuesta de México fue emitir un número sin especificar de visas humanitarias para permitir a los beneficiarios residir y trabajar en ese país. Esto para motivarlos a abandonar su iniciativa de llegar a EEUU.
  • Si bien, el tamaño de la caravana decreció, los informes presentados en el fin de semana, señalaron que grupos más pequeños optaron por agarrar autobuses ilegales hasta la frontera.

Fuente principal: Washington Examiner