El presidente Biden ha anunciado una serie de medidas para controlar la inflación pero el aumento de las tasas es la política principal en ese frente y podría llevar la economía de EEUU a una recessión en el corto plazo. FOTO: Washington Post por Demetrius Freeman.

Durante casi dos años, la economía de Estados Unidos ha registrado mejoras espectaculares, con millones de nuevos empleos y aumentos salariales que se suman a la racha de buenas noticias. Pero ahora los economistas se preparan para un enfriamiento.

La economía estadounidense vuelve a ser noticia, y cada vez más economistas y expertos en finanzas advierten que habrá una inminente recesión en algún momento del próximo año. Pero, ¿qué es una recesión y qué ocurre durante el proceso?

Las respuestas pueden ser complicadas e imprecisas.

"Las recesiones son notoriamente difíciles de predecir", dijo Tara Sinclair, profesora de economía de la Universidad George Washington. "Es bastante fácil decir que se avecina una recesión en algún momento del futuro. . . . Es mucho más difícil cuantificar exactamente cuándo, durante cuánto tiempo y a qué tan grave será".

Durante las mejoras posteriores a la pandemia, las familias y las empresas se enriquecieron, y utilizaron todo ese dinero para comprar casas, automóviles, aparatos electrónicos y otros artículos de gran valor. Ese gasto extra, combinado con la persistente escasez de la cadena de suministro y los retrasos causados por la pandemia, propició el aumento de los precios y contribuyó a la mayor inflación de los últimos 40 años.

Ahora, los responsables políticos intentan atajar parte de esa escalada de precios con tasas de interés más altas. Esperan que, al encarecer los préstamos para las familias y las empresas (para inversiones, viviendas y automóviles, por ejemplo), la demanda de estos productos disminuya. La cuestión es si serán capaces de ralentizar las cosas lo suficiente, sin provocar una recesión en el país.

A continuación, respondemos algunas preguntas comunes sobre las recesiones económicas y cómo afectan a los estadounidenses.

¿Qué es una recesión?

Técnicamente, una recesión son seis meses de desempeño negativo en la economía. La Oficina Nacional de Investigaciones Económicas (NBER, por sus siglas en inglés), que es el árbitro oficial de las recesiones en Estados Unidos, busca otras señales negativas. Requiere descensos "significativos" y generalizados en toda la economía en mediciones como la tasa de empleo, el gasto de los consumidores y todo lo que se genera vía fábricas. No hay reglas estrictas sobre cuáles parámetros se tienen en cuenta exactamente o cómo se ponderan, aunque la NBER señala que presta mucha atención a las cifras de empleo y a los niveles de ingresos personales, los cuales miden los salarios, las prestaciones y las inversiones que llegan a las cuentas bancarias de los ciudadanos.

¿Cómo sabemos si estamos en recesión?

No se suele declarar una recesión hasta que las cosas van bastante mal. Durante la Gran Recesión, por ejemplo, la NBER no anunció hasta diciembre de 2008 que la recesión había comenzado un año anterior.

Pero incluso antes de que se declare oficialmente, hay muchas señales de advertencia que pueden apuntar a una economía deteriorada: Las pérdidas de puestos de trabajo normalmente aumentan, los salarios se estancan y las familias y las empresas dejan de gastar tanto.

El mercado laboral, en particular, puede dar muchas pistas. La economista Claudia Sahm, por ejemplo, ha ideado una forma de reconocer las recesiones en sus primeras etapas basándose en los cambios de la tasa de desempleo.

"El desempleo aumenta en las recesiones, por eso son tan malas y masivas", señaló Sahm. "La tasa de desempleo no suele ser lo primero que se deteriora, pero una vez que empieza a subir en una recesión, tiende a seguir aumentando".

Según su indicador, llamado "regla de Sahm", no estamos cerca de una recesión: La tasa de desempleo se situa en un mínimo pandémico del 3,6 %, con respecto al 5,8 % de hace un año.

Pero, añadió que la crisis del coronavirus ha acabado con muchas convenciones económicas, por lo cual nadie sabe si las tendencias pasadas se mantendrán la próxima vez.

"Es un patrón que hemos visto a lo largo del tiempo, pero no significa que sea una regla de la naturaleza", dijo. "No tenemos una bola de cristal".

¿Se avecina una recesión? ¿Para cuándo?

Esa es la gran pregunta del momento. En este momento, muchos economistas dicen que esperan una desaceleración económica el próximo año, aunque las perspectivas cambian cada semana.

Deutsche Bank, el primer gran banco que predijo una recesión para 2023, anticipa ahora una "recesión incluso antes y un poco más grave". El economista en jefe del banco espera que la economía estadounidense se contraiga alrededor de un 0,5% el próximo año y que la tasa de desempleo alcance un máximo cercano al 5,5% en 2024.

"Nuestras previsiones actuales sitúan a la economía cerca de la recesión en la primera mitad de [2023]", escribieron los economistas de Deutsche Bank en una nota de investigación este mes. "Un endurecimiento más severo de las condiciones financieras podría, por lo tanto, adelantar fácilmente los riesgos de recesión hasta cerca de finales de año".

Mientras tanto, otro gran banco, Goldman Sachs, también está elevando de 15% a 30% las probabilidades de que haya una recesión en 2023.

Esto es lo que sabemos: El desempleo está en mínimos históricos. Las cuentas de ahorro siguen abultadas, gracias en parte a los estímulos del gobierno en el momento álgido de la pandemia. Y las familias y las empresas siguen gastando más que hace un año.

Al mismo tiempo, la inflación está en los máximos de los últimos cuarenta años. Los estadounidenses compran menos automóviles, electrodomésticos y otros bienes.  En los últimos meses se han esfumado millones de millones de dólares en riqueza bursátil.  Y las familias, muchas de las cuales están agotando sus ahorros, empiezan a pensar dos veces si gastar en vacaciones, peluquería, las visitas a restaurantes y en otros tipos de servicios.

Además, la economía estadounidense se contrajo inesperadamente en los tres primeros meses del año, aunque no sabremos hasta finales de julio si esa tendencia se mantuvo un trimestre más.

"No estamos en una recesión, ni es inevitable", dijo Sahm. "Hay medidas que podrían tomarse entre los próximos seis meses y el próximo año que determinarán si entramos o no en una recesión - o si entramos en una recesión leve o severa".

¿Cuánto dura una típica recesión?

El promedio de la recesión moderna ha sido de 11 meses, según los datos de la NBER.

Dicho esto, los plazos pueden variar. La recesión por la pandemia de principios de 2020, por ejemplo, duró solo dos meses (la más breve registrada), mientras que la Gran Recesión de 2007 a 2009 se prolongó durante 18 meses.

¿Cómo afecta una recesión al ciudadano promedio?

La pronunciada pérdida de puestos de trabajo es una de las cosas que más afectan a los hogares, y pueden convertirse rápidamente en una bola de nieve de problemas aún más graves, como el desalojo o la ejecución hipotecaria.

Pero incluso las personas que conservan sus empleos pueden verse perjudicadas: Puede ser más difícil cambiar de trabajo o conseguir un aumento. Las pequeñas empresas tienen más probabilidades de fracasar. Y para los adultos jóvenes que se incorporan a la fuerza laboral durante una recesión, pueden tardar años en compensar las opciones de empleo irregular y los bajos salarios iniciales.

"Al fin y al cabo, las recesiones son malas porque la gente sufre económicamente", señaló Sahm. "Son un gran golpe y afectan a todo el mundo".

¿Qué debo hacer para proteger mis finanzas antes de una recesión?

Ese es un problema complejo, dicen los economistas y los asesores financieros: La decisión correcta para las personas es, por lo general, aplazar el gasto y ahorrar para cuando la situación empeore. Pero eso no suele ser lo mejor para la economía.

"Cuando la gente recorta el gasto en una recesión, eso hace que la recesión sea aún peor, porque al no gastar dejan de crear ingresos para otros", dijo Sinclair, de la GWU.

Sin embargo, en términos generales dijo que los hogares y las empresas deben asegurarse de que su dinero no esté en un solo lugar. Diversificar las inversiones entre una serie de acciones y bonos puede brindar una protección contra las grandes oscilaciones que pueda tener cualquier mercado. Y es importante tener paciencia. Las tendencias a largo plazo son más importantes que los cambios de valor a corto plazo.

Michelle Singletary, columnista de finanzas personales del Washington Post, concuerda: "Sientan miedo si quieren, pero no tomen medidas irracionales basadas en su miedo", dijo recientemente a los lectores.

Singletary desaconsejó hacer grandes cambios en la cartera de acciones y señaló que la gente debería concentrarse en pagar las deudas en tarjetas de crédito, sobre todo porque las tasas de interés van en aumento, y en reponer sus ahorros.

Las recesiones también pueden ser un buen momento para volver a estudiar. "La tasa de desempleo es constantemente más baja para las personas que tienen un título universitario, por lo que puede ser una forma de aislarse un poco del ciclo económico", dijo.

Washington Post - Abha Bhattarai

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