Foto collage.

Un grupo compuesto por niños y adultos jóvenes partió por caminos irregulares a Estados Unidos, anhelando dejar atrás las pocas posibilidades que les ofrecían sus países natales y hallar una mejor vida como migrantes.

Las altas temperaturas producidas por el verano, el hacinamiento, la falta de refrigeración y de hidratación convirtió ese sueño en una pesadilla: de 64 personas, 53 murieron en las afueras de San Antonio, Texas. El resto permanece hospitalizado.

Entre los fallecidos 27 personas eran procedentes de México, 14 de honduras, 7 de guatemala y 2 de El Salvador, según las autoridades mexicanas.

Aunque el proceso de identificación de los cuerpos se mantiene, las familias han confirmado las pérdidas de sus seres amados, quienes confiaron sus vidas a los contrabandistas, aquí algunas historias.

Foto: @marshipaz

Alejandro Miguel Andino Caballero (23) y Margie Tamara Paz Grajeda, (24) Honduras. Ambos tenían una relación de casi una década. Vivían en Las Vegas, un pueblo hondureño de 10 mil habitantes.

  • Él era graduado en mercadotecnia y ella en economía, los dos tenían la convicción de que sus carreras les darían estabilidad económica, sin embargo, aunque estuvieron buscando empleo en diferentes empresas durante los últimos años, la respuesta que recibieron siempre fue "no".
  • La llegada de la pandemia y de los huracanes, que causaron estragos en el norte de su país, los desilusionó.
  • La oportunidad vino para el joven de la mano de un familiar suyo que vive en Estados Unidos y le ofreció a él y a su hermano menor, Francisco José Redondo Caballero (18) ayudarlos con el financiamiento de su viaje a EEUU.
  • Los tres murieron.

"No eres el primero ni el último en viajar a EEUU". Karen Caballero, madre de los hermanos, aseguró que el plan fue hecho en familia con la idea de que tanto sus dos hijos como su nuera tuviesen una mejor vida "para que pudieran alcanzar metas, sueños".

  • "Uno piensa que cuando la gente tiene un mayor nivel de educación, tiene que tener más oportunidades de empleo... porque para eso trabajan, estudian", expresó la mujer.
  • Caballero no quería retenerlos más, cuando los tres partieron de Las Vegas, el 4 de junio, ella los acompañó a Guatemala, de allí, los jóvenes fueron contrabandeados por Guatemala y después a México en la parte trasera de un camión.
  • La mujer estaba segura de que todo iba a salir bien, "quien tenía un poco de miedo era Alejandro Miguel. Él dijo: 'Mamá, si nos pasa algo'. Y yo le dije: 'No va a pasar nada... no eres el primero ni serás el último ser humano en viajar a Estados Unidos'".
  • La última llamada fue el sábado en la mañana. Cuando le informaron que habían cruzado el río Grande en Roma, Texas y que iban en camino a Laredo, que el lunes planeaban ir al norte de Houston.
  • Llegando a su casa, alguien le dijo a Karen Caballero que prendiera la televisión, y al ver la noticia sobre el tráiler en San Antonio, comentó que no pudo procesarlo, sin embargo, asoció el suceso con el modo en que sus hijos partieron a EEUU.
  • El martes confirmó sus muertes tras enviar los detalles y las fotos a San Antonio,

Las tres muertes dejan para la mujer un vació en su corazón: "Los vamos a extrañar mucho".

Foto: Cortesía Twitter

Wilmer Tulul (13) y Pascual Melvin Guachiac (13), Guatemala. Los primos que vivían en la comunidad indigena quiché de Tzucubal, Guatemala, tenían posibilidades limitadas a la agricultura para subsistir.

  • Magdalena Tepaz recibió un mensaje de voz de parte de su hijo Wilmer el 14 de junio: "Mamá, nos vamos". Fue el último.
  • Horas después de oír el audio, un vecino notificó a la familia sobre el incidente en Texas, por lo que se temieron lo peor.
  • Los adolescentes crecieron como buenos amigos y hacían todo juntos, desde jugar hasta viajar a Estados Unidos, pese a que no dominaban el español, comentó María Sipac Coj, madre de Melvin.
  • El sueño de Melvin era estudiar en Estados Unidos, trabajar y construir su propia casa. El mensaje para su madre fue el mismo para avisarle que se iría, pero ella lo borró porque no podía escucharlo más sin quebrarse.
  • Por su parte, Wilmer, quien no veía futuro para sí mismo en el pueblo donde nació, decidió irse para ayudar a sus padres a mantener a sus hermanos y tener su propia casa algún día, cuenta el padre del niño, Manuel de Jesús Tulul en medio de su llanto.

El contrabandista les cobró $6 mil dólares. Los familiares que se organizaron y le pagaron al hombre, esperaban a los niños en Houston. Ellos fueron quienes informaron la muerte. El Gobierno de Guatemala los confirmó el miércoles.

Javier Flores López y José Luis Vásquez Guzmán, México. Los primos se fueron de la pequeña comunidad de Cerro Verde en Oaxaca con el deseo de poder ayudar a sus familias. Su destino era Ohio, donde les esperaban trabajos de construcción, entre otros.

  • Flores López se encuentra desaparecido, mientras que Vásquez está hospitalizado en San Antonio, dijeron sus familiares.
  • La comunidad de Cerro Verde está habitada por unas 60 personas, que viven del tejido de sombreros para el sol y otros artículos con hojas de palma. Muchos de ellos viven con una ganancia de menos de dos dólares al día.

Javier Flores no cruzaba la frontera entre EEUU y México por primera vez, a sus 30 años ya había dejado su pueblo natal hace tiempo y vivía con su padre y un hermano en Ohio,

Por su parte, Luis Vásquez, decidió viajar por primera vez al otro lado de la frontera para encontrarse con su hermano mayor, que también vive en Ohio. El miércoles salió de cuidados intensivos.

Aunque todos conocían los riesgos, el factor común es que ya habían visto como en el pasado varias personas habían cruzado con éxito la frontera entre EEUU y México con la ayuda de contrabandistas, sin embargo, en esta ocasión, muchos no corrieron con la misma fortuna.

Fuente principal: AP.

ÚLTIMAS NOTICIAS