Luego de la anulación del fallo Roe v. Wade, expertos han ideado formas de evitar las prohibiciones, entre ellas una clínica de aborto flotante.
En las últimas semanas el derecho al aborto se ha restringido alrededor de la Costa del Golfo de México, al igual que en otras entidades estadounidenses.
Por ello Meg Autry, obstetra, ginecóloga y profesora de la Universidad de California en San Francisco, tiene una idea para preservar el acceso al aborto: una clínica a bordo de un barco en aguas federales de la costa del Golfo de México.
Ella y un equipo de proveedores de atención médica ofrecerían en el buque médico abortos quirúrgicos hasta las 14 semanas, anticonceptivos y pruebas de detección de infecciones de transmisión sexual.
En entrevista con The Washington Post, Meg Autry expresó que esta sería “una opción para pacientes que no tienen otras opciones”.
La clínica flotante estaría fuera de la jurisdicción estatal, pero más cerca que otros estados donde el procedimiento está protegido.
La experta ha estado reflexionando sobre la clínica flotante durante varios años a medida que se limita el derecho al aborto.
Consultó con abogados e incorporó una organización sin fines de lucro llamada PRROWESS, o Protección de los Derechos Reproductivos de las Mujeres en Peligro por los Estatutos Estatales.
Clínica de aborto flotante
Llevar a cabo su idea de la clínica de aborto flotante en aguas federales se volvió prioridad cuando los jueces conservadores se convirtieron en mayoría en la Corte Suprema, y luego más urgente cuando se emitió la decisión judicial que puso fin al derecho nacional del aborto, vigente desde el histórico fallo Roe en 1973.
“Cuando la decisión se hizo definitiva, dijimos: 'Necesitamos capitalizar este momento. Esto ahora es una realidad'”, comentó Autry.
La doctora explicó que, según el tamaño del buque, la clínica podría atender al menos a 20 pacientes por día. El objetivo es ofrecerles la atención a bajo costo o gratis.
Para poner en marcha la clínica flotante Autry estima que necesitará alrededor de $20 millones. Su organización sin fines de lucro ha comenzado a recolectar donaciones y, aunque se negó a proporcionar una cifra, dijo que la respuesta ha sido “fenomenal”.
Hay otras organizaciones que ofrecen servicios similares, Women on Waves es una institución holandesa que brinda abortos con medicamentos en aguas internacionales frente a las costas de países que restringen el procedimiento.
Grupos liderados por la doctora Rebecca Gomperts han navegado en años anteriores a México, Guatemala, Polonia, Marruecos, España e Irlanda.
Fuente principal de la información: The Washington Post.