. Karina Abasto, en Fairfax, Virginia, ha estado usando su tarjeta de crédito para realizar las compras de regreso a clases para sus hijos, de seis y 14 años. Foto: Milagros Meléndez
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Karina Abasto caminó con sus dos hijos por la sección de útiles escolares del Walmart en Alexandria, Virginia y comparó los precios. “No estamos listos aún para comprar”, expresó la madre a El Tiempo Latino, recientemente. “Vamos a regresar con la lista”, añadió.

Abasto, quien trabaja como niñera (nanny) acaba de quedarse sin empleo y su esposo ha tomado un trabajo de construcción fuera de la ciudad para poder balancear el presupuesto. Para la madre, originaria de Bolivia, el regreso a clases le suma un estrés económico. “Me voy a tener que endeudar”, dijo. De hecho, ahora, la familia ya está realizando las compras básicas de alimentos con tarjetas de crédito. “No hay de otra”, señaló la mujer, quien junto a su esposo tiene cinco hijos en total. Los mayores estudian y trabajan. Sus niños en edad escolar tienen 6 y 14 años.

Como Abasto, miles de padres pueden estar sintiendo más que otros la presión financiera ante el alza de precios y porcentajes históricos de la inflación, al punto de endeudarse para comprar los útiles, ropa o gastar en otros rubros relacionados al regreso a clases.

Según un reciente estudio, realizado por Qualtrics en nombre de Credit Karma, entre el 55% de los padres cuyos hijos están en edad escolar, el 37% dice que no puede pagar las compras para volver a la escuela debido al aumento de la inflación.

Esto fue especialmente cierto para las mujeres, el 43% de las cuales dijeron que ahora no pueden pagar las compras de regreso a la escuela, en comparación con el 31% de los hombres.

“El uso de tarjetas de crédito ha subido para hacerle frente a la inflación en los últimos meses, llegando a un nuevo récord”, dijo el analista de temas financieros, Giovanni Delfino, en Virginia.
De hecho, el recuento del total de tarjetas de crédito superó los $500 millones por primera vez, según el último informe de TransUnion sobre la industria crediticia publicado el jueves 4 de agosto.

En general, se abrieron 233 millones de nuevas cuentas de crédito adicionales en el segundo trimestre, la mayor cantidad desde 2008, según un informe separado del Banco de la Reserva Federal de Nueva York.

Los saldos de las tarjetas de crédito también aumentaron un 13% durante el segundo trimestre, el mayor aumento interanual en más de 20 años.

La gente con menores ingresos, no llegan a cubrir en muchos casos los gastos básicos y acuden a las tarjetas para cubrir la diferencia.

“Mi balance sigue subiendo, desde que me quedé sin empleo. Estoy buscando uno nuevo”, expresó Abasto, quien el día de la entrevista compró detergente para lavar ropa con la tarjeta de crédito.

“El crédito tiene un límite y se tiene que tener cuidado con el uso excesivo.  Se debe optar principalmente por métodos y canales de ingresos adicionales o cambiar a trabajos mejor remunerados, ya que el crédito ayuda pero solo temporalmente”, añadió Delfino.

Estados Unidos vive una particularidad. Los precios se han elevado a cifras récord y el índice de inflación ha subido a un histórico 9.1%. Sin embargo, la tasa de desempleo alcanza apenas 3.5%, que es un indicativo de una economía robusta. Este porcentaje no se veía desde 1969. Antes de la pandemia del CPVOD-19. Era de 3.6%.

Además, el último reporte de empleos, del viernes 5 de agosto mostró que se habían creado más de medio millón de trabajos en el último período.

Familias vulnerables sufren el impacto de la inflación


Otro estudio muestra que hogares de mayores ingresos acumularon ahorros y riqueza durante las primeras etapas de la pandemia mientras se quedaban en casa y el valor de sus acciones, casas y otros activos aumentaba.

Entre esas reservas y el sólido crecimiento de los salarios, muchos han podido seguir gastando incluso cuando aumentan los costos.

Sin embargo, los datos y las anécdotas sugieren que los hogares de bajos ingresos, a pesar del crecimiento del mercado laboral, están luchando más profundamente contra la inflación.

La Federación Nacional de Minoristas estima que el hogar típico de Estados Unidos gastará un promedio de $ 864 por niño durante el regreso a clases, un total de $37 mil millones, igualando los gastos del año pasado, cuando los padres recibieron un incentivo económico por cada menor. En un hogar con tres niños, la familia recibió hasta $10 mil en créditos y cheques.

De otro lado, como sucede con Karina Abasto, el 42% de los padres con hijos en la escuela dicen que planean endeudarse, como deudas de tarjetas de crédito o comprar ahora, pagar préstamos más tarde, para cubrir las compras escolares.

Más allá de gastos de útiles y ropa, otro 41% de los padres dice que planea endeudarse para cubrir programas extracurriculares, deportes o clubes para sus hijos. Abasto afirmó que a duras penas alcanzará a gastar $200. “Buscaré economizar lo más que pueda”, indicó.

Los padres recortan otros gastos del hogar y compran en ofertas

De otro lado, la inflación ha llevado a los padres a buscar mayores ofertas y a recortar otros gastos. Una encuesta de la Federación Nacional de Minoristas encontró que el 42% de los consumidores está comprando ofertas este año y el 38% está recortando artículos no esenciales para pagar las compras de regreso a la escuela.

Lourdes Soza, en Falls Church, Virginia ha ido comprando los útiles escolares poco a poco y ha completado su lista en la tienda del dólar. “He estado detrás de las ofertas y la verdad no lo he sentido muy pesado”, dijo Soza, en cuyo hogar el único que trabaja es su esposo. “Mientras que no haya clases es mejor que me quede yo con los chicos, porque el costo del cuidado de niños es más caro aún”, dijo.

De hecho, la encuesta de Qualtrics en nombre de Credit Karma dice que más de dos tercios, 37% de los padres no pueden pagar el cuidado de los niños debido al aumento de los costos y que casi el 30% decide dejar su trabajo para cuidar a sus hijos.

Respecto a las compras en tiendas baratas, tanto Dollar General como Dollar Tree elevaron en mayo sus pronósticos de ventas para 2022, impulsados ​​por cambios en los hábitos de los compradores debido a la inflación.

“Se consigue cuadernos, crayolas, lápices y varias cosas por un poco más de un dólar”, apuntó Soza.

Organizaciones sin fines de lucro responden a la carga

Miembros de organizaciones sin fines de lucro que atienden a familias de escasos recursos asumen la responsabilidad y realizan distribución de útiles escolares y mochilas. “Hay varios centros que reparten materiales”, indicó Astrid Gámez del Family Services Network en Virginia, quien dice que conecta a las familias necesitadas con organizaciones que distribuyen los útiles.
En el área de Germantown, en el condado de Montgomery, la activista Grace Rivera-Oven, candidata a la Junta Escolar, vive de primera mano la necesidad de las familias. En marzo de 2020, durante la etapa más dura de la pandemia, la organización Upcounty Hub asistió con alimentos a 23 familias de una comunidad de casas móviles en el área del mismo nombre. “La necesidad es tan grande que nos hemos expandido a otras zonas y hemos superado la atención a más de mil familias”, afirmó a El Tiempo Latino.

La organización asiste con víveres a mil 300 familias cada mes. 

“Vemos que el regreso a clases tiene un efecto impactante con las familias que ayudamos con la comida. Hay inseguridad de fondos con los útiles escolares.

La organización, junto con iglesias está distribuyendo mochilas a decenas de familias en gran necesidad, dijo.

Corte de cabello suma los gastos

Aunque no parezca una necesidad, el corte de cabello y tratamientos es parte de los gastos que se suman al regreso a clases. Durante la pandemia cuando la escuela era virtual muchos padres ahorraron ese dinero. Se puso de moda el cabello largo en los varones.

Sin embargo, al regresar a las clases presenciales completas, la visita al salón de belleza es un alto para muchos estudiantes.

María Luz Oliva, de He & She Hair Salon en Manassas, Virginia, ha estado muy ocupada en estos días. “He atendido a muchos estudiantes este fin de semana”, acotó al señalar que la atención era tan simple como un corte de cabello por $20 hasta tratamientos de keratina (para alisar el cabello) por arriba de los $100 dólares.

Gratis

Algunos padres no pueden pagar ni lo mínimo por un corte de cabello. Por ello Upcounty Hub se unirá al Departamento de Salud y Servicios Humanos del condado de Montgomery para ofrecer los cortes de cabello gratis a través del programa Street Outreach Network, dirigido por Luis Cardona, quien ha trabajado con jóvenes por más de tres décadas. “Si tienes dos o tres niños, ir al salón cuesta mucho. Por eso, vamos a hacer varios eventos de ellos”, dijo.

Compras sin impuesto a la venta

Algunos estados alivian a las familias levantando el impuesto a la venta en artículos y ropa para la escuela. En Virginia se desgravaron los productos el fin de semana pasado. En Maryland se puede comprar sin impuestos desde el 14 al 20 de agosto.

  • El 37% de los padres no pueden pagar las compras de regreso a la escuela para sus hijos debido al aumento de la inflación.
  • El 42% de los padres planean endeudarse para pagar las compras de regreso a la escuela para sus hijos.
  • Más de dos tercios (37 %) de los padres que respondieron no pueden pagar el cuidado de los niños debido al aumento de los costos.
  • Casi el 30 % decide dejar su trabajo para cuidar a sus hijos.
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