LATINOS. Los latinos dueños de casa y que están atrasados en el pago de sus hipotecas son los que menos están aplicando para el fondo creado por el Departamento del Tesoro. | Cortesía Nacional Council of State Housing Agencies.
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Antes las ayudas eran solo para los inquilinos. Ahora también son para los dueños de casa. Si usted está atrasado con el pago de la hipoteca o de los impuestos de su vivienda, en el área metropolitana hay fondos para auxiliarlo. ¿Qué tiene que hacer?: infórmese sobre los requisitos y pida ayuda para aplicar.

Durante la pandemia, los propietarios de casa casi no recibieron alivio financiero federal. Para ellos, el Departamento del Tesoro, a finales del año pasado, aprobó $9.96 millones, a ser repartidos en todo el país a través del Fondo de Asistencia para Dueños de Casa (HAF, por sus siglas en inglés).

A DC le correspondió 50 millones, a Maryland, 248; y, a Virginia, 258. Estos recursos están destinados para los dueños, cuya propiedad está en riesgo de ser embargada. Aún no hay estadísticas precisas sobre cuantos se están beneficiando y cuántos están aplicando, porque el proceso está en marcha y avanza con lentitud. Lo único evidente es que los latinos son los que menos se están beneficiando.

DEUDA. La casa en la que vive Misael Alvarenga con su familia lleva varios meses de atraso en los pagos y él acaba de aplicar para el fondo de ayuda federal. | Cortesía Misael Alvarenga

HAF extiende la ayuda para pagar préstamos de casas rodantes y tráileres que sirven como vivienda. También cubre el pago de impuestos municipales, facturas de agua, de alcantarillado y seguro de la casa. 

La cantidad máxima a entregarse es de $40 mil, sin límite en los meses de atraso. Con excepción de DC, donde la asistencia alcanza un máximo de $120 mil, será una donación no sujeta a devolución. En Maryland y Virginia, parte será subsidio y otra un préstamo, a devolverse cuando se venda la propiedad.

APLICACIONES. “Venimos trabajando desde hace algunos meses y ahora está tomando impulso, lo lamentable es que pocos hispanos están aplicando”, dijo Walda Yon. | Foto: LEDC.

“Venimos trabajando desde algunos meses y ahora está tomando impulso, lo lamentable es que pocos hispanos están aplicando”, dijo Walda Yon, directora de Programas de Vivienda del Latino Economic Development Center (LEDC). “En los últimos ocho meses más propietarios son elegibles. Hemos tenido dueños con deudas de $20 mil y $30 mil y no saben cómo pagar”.

En DC, a principios de año, empezó como un plan piloto en cuatro zonas, pero desde el 22 de junio está abierto a toda la ciudad. En el Distrito, el LEDC y CARECEN están informando sobre los requisitos y ayudando a llenar las aplicaciones. 

Los requisitos

Los requerimientos son los mismos en todos los estados, incluido Puerto Rico: vivir en la propiedad que está impaga, licencia de conducir o una identificación con foto estatal o local, estado de los ingresos económicos, expediente de la hipoteca, una carta que describa las dificultades que ha enfrentado debido a la pandemia y demostrar que lleva un atraso de más de tres meses.

Las solicitudes deben llenarse y enviarse online, por eso es importante pedir ayuda al LEDC, CARECEN o Maryland Housing Intiative Partnership Inc. “Lo que vimos con los inquilinos estamos viendo con los propietarios que no logran igualarse en el pago de sus hipotecas”, aseguró Yon.

Misael Alvarenga, originario de El Salvador, es uno de esos dueños a los que la pandemia afectó su presupuesto. Vivía de la renta que le generaba otra propiedad, cuando los inquilinos se enfermaron, perdieron el empleo y se fueron se quedó sin esos ingresos. “Empecé a atrasarme con la hipoteca y lo poquito que reunía era para la luz y sobrevivir. Así llevo casi 20 meses”.

ATRASO. José Barrera vive en su casa desde hace 26 años, pero la pandemia lo dejó sin trabajo y tiene un acumulado de unos seis meses de atraso en los pagos. Cortesía José Barrera

Ya sometió la aplicación en Maryland. Su deuda alcanza los 40 mil dólares y asegura que desde hace unos cuatro meses está mejorando su situación económica y quiso pagarle al banco. “Aunque sea de a poquito quiero igualarme, no quiero perder mis casas, pero no me aceptan. Piden todo o nada. Ojalá me ayuden con el fondo para quedarme algo tranquilo”.

Los latinos no están aplicando

“Estamos ayudando sin importar la etnia, el problema es que, aunque somos una organización latina, los latinos son los que menos vienen. Son los últimos en enterarse y los últimos en beneficiarse”, dijo Anabell Martínez, asistente jurídica de vivienda en Carecen.

CARECEN lleva a cabo encuentros de alcance comunitario, llamando a clientes para dejarles saber de este fondo y creando material informativo en español. “Por ahora quienes más nos piden asistencia son los afroamericanos”.

CARECEN y el LEDC están haciendo de puente entre el propietario y el banco. Si han sido citados a la corte los ayudan a conectarse con abogados. “Pido a los latinos -dijo Martínez- que no dejen para última hora, que nos llamen para verificar si califican y para llenar la aplicación”.

Cuando se terminó el período de gracia que dieron los bancos durante la emergencia, José Barrera comenzó a ver cómo salvar su vivienda, en Silver Spring. Fue así como llego hasta las oficinas del LEDC en Maryland. “Trabajo en construcción y la pandemia me quitó el empleo y a cuatro seres queridos”.

En su caso, el banco sí le permitió que pague lo que pueda para evitar el embargo y así lo ha hecho. “El problema es que aplican castigos por los atrasos y he acumulado unos seis meses de deuda”. Barrera vive en su casa desde hace 26 años, en 2006 se enfermó gravemente y debió refinanciar su hipoteca. “Como no soy sabio di ese paso y en 2007 llegó la crisis hipotecaria y todos mis ahorros se acabaron, pero estaba soltero. Ahora tengo esposa y un niño”. 

Las barreras 

Para Karen Torrico, directora del programa de vivienda del LEDC en Maryland, parte de la desinformación de los hispanos es el idioma y la tecnología. Todo hay que hacerlo en línea, requieren una computadora y un correo electrónico y mucha gente mayor nunca han tenido ni un equipo ni un email. Tampoco saben que pueden llenar la aplicación por teléfono.

“Esos son algunos problemas a los que nos enfrentamos cuando hay este tipo de asistencia financiera y los latinos no saben y por lo tanto no aplican”. Según ella, el estado está publicitando el programa y “nosotros haciendo sesiones informativas mensuales y un programa radial semanal sobre ayudas, hipotecas, derechos y procesos legales; somos un equipo pequeño, pero hacemos lo que podemos para ayudar a nuestra comunidad, lo importante es que nos llamen”.

La lentitud del proceso, dice Torrico, es más entre los acreedores, sea un banco o una asociación. Ellos están demorando la respuesta sobre los montos de las deudas de los propietarios. 

Quienes tienen un atraso más de tres meses, han recibido una carta de la corte informando sobre el proceso de embargo, no tienen trabajo o están enfermos, están entre las prioridades del fondo.

Para su información 

Contactos. Para más información o hacer una cita con un especialista del LEDC en DC y en Maryland llame al 1-866-977-5332 y a CARECEN al 202-328-9799. En Virginia, si no puede registrarse, llame al 1-833687-8677.

Inquilinos. Para los inquilinos en Washington DC aún hay fondos de ayuda, a través del programa de asistencia de alquiler de emergencia (ERAP), en este caso también pregunte en las oficinas del LEDC.

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