CONSECUENCIA. El surgimiento de la renuncia silenciosa es en parte un subproducto de la pandemia, que causó una gran agitación en el mercado laboral y en la sociedad, asegura especialista. | Diseño: ETL.
COMPARTE

En las últimas semanas ha estallado un nuevo y polémico concepto en el plano laboral, “la renuncia silenciosa” (quiet quitting), una dinámica que dependiendo del lente por donde se mire es positiva o negativa.

Este fenómeno le sigue a La Gran Renuncia —un patrón de renuncias masivas que inició en la primavera de 2021, mediante el cual un promedio de 4 millones de estadounidenses abandonaban sus empleos cada mes, la mayoría para reubicarse.

Aunque esta vez el concepto incluye la palabra “renuncia”, no se trata de abandonar el trabajo, sino de limitarse a hacer las tareas demarcadas, sin pasarse de los horarios establecidos, haciendo lo mínimo. El slogan de la “renuncia silenciosa” es “no seré el dueño de la empresa, por lo tanto no me mataré horas trabajando”.

Quienes ven esta práctica con buenos ojos, enfatizan en el equilibrio que debe existir entre la vida laboral y personal, sin hacer más de lo que se les paga, en un ambiente de sobrecargo laboral.

Quienes la critican, señalan que la tendencia responde a una cultura de ociosidad y pone en peligro la economía de la nación. La línea que divide ambas apreciaciones es muy delgada.

EXPERTA. La psicoterapeuta Enid Candelaria Vega, especializada en consultoría laboral, dice que la renuncia silenciosa es una verbalización contra la sobrecarga en el trabajo. | CRÉDITO: CORT. EC VEGA

La psicoterapeuta Enid Candelaria Vega, especializada en consultoría laboral en Virginia, sostiene que la práctica es una verbalización contra la sobrecarga laboral.

“Los empleados han delineado limitaciones ante la insatisfacción y presiones laborales, y quieren mantener un balance, tras dos años de pandemia, donde trabajaron de casa, pasaron más tiempo con la familia y revaluaron sus prioridades”, dijo Vega a El Tiempo Latino.

Hay diversidad de dos opiniones respecto a este fenómeno y las respuestas giran en torno a cómo definen “la renuncia silenciosa”.

La empresaria Arianna Huffington escribió en una publicación de LinkedIn  que “renunciar silenciosamente no se trata solo de renunciar a un trabajo, si no de dar un paso hacia renunciar a la vida”, dijo Huffington, fundadora de la empresa emergente de salud y bienestar Thrive Global.

El origen del término fue acuñado en TikTok por el coach laboral y consultor de empleo, Bryan Creely en un post que publicó en marzo de este año.

@alifeafterlayoff

More people are “quiet quitting” instead of leaving. quitmyjob corporate corporatelife job jobburnout greatresignation career workthisway

♬ original sound - Bryan Creely - Career Coach

Sin embargo, el término se fue viral tras que en julio el joven ingeniero Zaid Khan subió un video en TikTok que hacía referencia al concepto de una manera más cautivadora. 

El coach Creely lanzó el video de 1 minuto 34 segundos con un título controversial “Don’t want to quit? Try to be lazy” (¿No quieres renunciar? Trata de ser perezoso). Luego explicó que muchos empleados están optando por ello en respuesta al ambiente hostil y falta de reconocimiento de sus jefes a la labor que realizan. Acompañó el video con el texto “Mi compañía no es mi familia: abrumados por largas horas de trabajo, muchos empleados han decidido no esforzarse en el trabajo en lugar de renunciar”.

AUTOR. El término “renuncia silenciosa” (Quiet Quit) se le acredita al coach laboral Bryan Creely, quien lo dijo en un post de TikTok en marzo de 2022. Foto: Alif Empresarios

Dijo que tras la pandemia “muchos están cambiando la forma como ven el trabajo poniendo límites por primera vez”, algo que sin irse al extremo “es saludable”.

Cuatro meses después, el ingeniero Khan tuvo una acogida más grande en las redes —especialmente con los jóvenes— cuando lanzó el video de 17 segundos haciendo referencia al concepto. Con el sonido de un piano y tomas de verano de la ciudad de Nueva York en la pantalla, Khan inició el post diciendo, “recientemente me enteré de este término llamado ‘renuncia silenciosa’, en el que no renuncias directamente a tu trabajo, pero renuncias a la idea de ir más allá". Y agregó "todavía estás cumpliendo con tus deberes, pero ya no te suscribes a la mentalidad de la cultura del ajetreo de que el trabajo tiene que ser tu vida. La realidad es que no lo es, y tu valor como persona no se define por tu trabajo".

La mitad ya lo practica

En agosto el fenómeno estalló y pasó a ser la conversación tendencia en todas las redes sociales hasta llegar a los medios de comunicación formales, preocupando a los empleadores y provocando una serie de respuestas y análisis económico y social.

Pese a que principalmente los que aplican esta filosofía son los jóvenes de la generación Z y los millennial tardíos, hay otros grupos de más edad que también se han sumado.

Los jóvenes de la generación Z son los nacidos entre 1998 y 2009 y los millennials tardíos, quienes nacieron entre 1994 y 1997. La frase de moda entre este grupo es “actúa según tu salario” (el popular “act your wage”, en inglés). 

Un estudio de la encuestadora Gallup, publicado hace unas semanas, descubrió que más de la mitad de los trabajadores estadounidenses desempeñan sus trabajos sin compromiso ni esfuerzo.

“Aproximadamente el 50% de los trabajadores ‘no están comprometidos’ con su trabajo”, dice el estudio. “Lo que significa que están haciendo lo mínimo requerido y están psicológicamente desconectados de sus trabajos”, según la encuesta.

El surgimiento de la renuncia silenciosa es en parte un subproducto de la pandemia de COVID-19, que causó una gran agitación en el mercado laboral y en la sociedad en general, dijo la terapeuta Enid Candelaria Vega.

“Millones de trabajadores cambiaron al trabajo remoto, mientras que otros perdieron sus trabajos durante los cierres iniciales. Otras renunciaron, pero no se quedaron sin empleo sino que aprovecharon las ofertas de trabajo para buscar otros empleos y mejorar sus condiciones”, dijo Vega.

A este fenómeno se le llamó La Gran Renuncia, una ola de abandonos de trabajo. En algunos casos porque los padres debían quedarse en casa con sus hijos ante los altos costos de cuidado de niños, y en otros casos porque tenían por primera vez el mercado favorable para escoger otro empleo.

Entre abril de 2021 y abril de 2022, más de 71 millones de personas renunciaron a sus empleos, según la Oficina de Estadísticas Laborales de EEUU.

La peruana Madaleine Baldeón, de Falls Church, Virginia, fue una de ellas. Después de trabajar en un asilo, prefirió renunciar por el riesgo que tenía de contagios del COVID-19. “Me fui como cajera a una tienda de ropa”, dijo.

“La crisis también incitó a algunos estadounidenses a cuestionar su propia relación con el trabajo. Cuando las cosas se empezaron a normalizar, muchos ya no querían regresar a las oficinas y les costó establecer nuevamente las relaciones con los empleadores”, expresó Vega. 

Los autores del estudio de Gallup identificaron el deterioro de la relación empleado-empleador. "Algo está sucediendo en este momento que dice que ha habido un deterioro de la relación entre el empleado y el empleador y eso está contribuyendo a la falta de compromiso", dijo a CBS Mony Watch,  Jim Harter, científico jefe de la práctica de gestión del lugar de trabajo de Gallup. “Las personas se sienten menos conectadas con sus organizaciones", agregó.

La milla extra cuando los empleadores son responsables

El estudio de Gallup dice que los trabajadores pueden caer en la renuncia silenciosa cuando no saben qué se espera de ellos en el trabajo, cuando sus empleadores no les dan la oportunidad de aprender y crecer, y si se sienten desconectados de la misión de la empresa, según Gallup.

"Si las organizaciones no se ponen al día, esta mayor separación entre el empleado y el empleador, donde las personas no se sienten tan leales a su organización, continuará", dijo Harter.

La psicoterapeuta Vega asegura que el concepto de la milla extra sí podría prevalecer “si es que el empleado se siente apreciado, es tomado en cuenta y es bien remunerado”.

La boliviana Sandra Cardozo, de Bowie, Maryland, dice que ella da la milla extra con gusto. “Yo me siento feliz en mi trabajo, tengo buena relación con mis jefes y me siento considerada”, manifestó a El Tiempo Latino. Cardozo trabaja en Target.

Sobrecarga y fatiga laboral

La filosofía también responde a una rebelión de los empleados que no están dispuestos a trabajar en exceso para evitar la sobrecarga y fatiga laboral o el “quemarse” (burn out, como se le conoce en inglés).

Las condiciones en las que trabajan muchos empleados los saturan y abruman de tal manera que se pierde el contentamiento en el trabajo.

Ricardo Chío nunca dejó de trabajar desde que inició la pandemia. El mexicano lleva 11 años en una compañía limpiando edificios federales en Washington, DC. “Mientras que las oficinas estaban casi vacías, les dieron ‘layoff’ a muchos compañeros. Nos quedamos un equipo pequeño”, dijo. Chío limpia un edificio del FBI.

“Pero cuando los trabajadores del FBI regresaron a las oficinas, no aumentaron el personal. Y el trabajo se me sobrecargó muchísimo”, contó a El Tiempo Latino. “Hago tres veces más de lo que hacía antes, termino demasiado cansado sin fuerza para hacer nada más”, afirmó Chío a El Tiempo Latino.

Para la argentina Andrea Ceballos, la sobrecarga y fatiga emocional fue demasiado que renunció a su puesto como directora de un centro de aprendizaje infantil, en Falls Church, Virginia. “Fueron dos años de tensión emocional, de estar pendiente en un 100% de los maestros, padres, niños ante una situación tan nueva como era la pandemia”, contó.

RENUNCIA. Andrea Ceballos es una de las 71 millones de personas que se plegaron a La Gran Renuncia recientemente. Dejó su trabajo como directora de un centro de aprendizaje pre escolar. | Foto: Child Development Center - CBC.

Ceballos pasó a ser parte de las estadísticas de La Gran Renuncia en agosto. “Aún no sé que voy a hacer, pero me voy a tomar un tiempo”, dijo.

Seguridad laboral

La seguridad laboral de la gente y la escasez de mano de obra juegan un rol importante.

"Con despidos y despidos en un mínimo histórico… la gente tiene una seguridad laboral sin precedentes", dice Julia Pollak, economista jefe del sitio web de búsqueda de empleo ZipRecruiter. "Entonces, el riesgo de despido es menor. Y es por eso que también se reduce el incentivo para trabajar más duro. Las consecuencias de ser descubierto por eludir se han vuelto mucho menores. Uno, porque las empresas no pueden darse el lujo de despedir a la gente. Y dos, porque hay tantas alternativas por ahí si pierdes tu trabajo".

Para el abogado Joseph Mallouf es una cuestión de balance y justicia. “Cuando uno como empleador ofrece buenos beneficios, un trato justo y un ambiente laboral agradable, se debe exigir excelencia”, dijo.

Mientras más se siga hablando del tema, los analistas pronostican que la “renuncia silenciosa” podría convertirse en “los despidos a voz alta”.

Conceptos laborales impulsados por la pandemia

-Antitrabajo (Antiwork).  El concepto nació en un subforo de la plataforma Reddit en 2013 y creció sin precedentes entre 2020-2021. La filosofía se basa en que el trabajo deje de ser el centro de todas las cosas al punto en casos extremos de dejar de trabajar. El slogan del foro ha sido ¡Desempleo para todos, no solo para los ricos!"

-La Gran Renuncia (Great Resignation). Un fenómeno social en EEUU mediante el cual empleados de todas las industrias y de diferentes profesiones comenzaron a renunciar en manera masiva a sus lugares de empleo, durante 2020-2021.

-La Gran Reorganización (Great ReShuffle). Los trabajadores renuncian para cambiar su trayectoria laboral a profesiones que mejor se adaptan a sus necesidades. 

-Renuncia Silenciosa(“Quiet Quit”). El concepto más reciente en 2022, atribuido al coach Bryan Creely, que acuñó el término en TikTok. A pesar del nombre, no está relacionada con dejar un trabajo, sino con hacer exactamente lo que requiere el trabajo, sin ir la milla extra. El eslogan es “no seré el dueño de la empresa”.

COMPARTE
ÚLTIMAS NOTICIAS