Isabel ii capilla de san jorge
Los miembros de la familia real enterrarán a la monarca a las 7:30 pm, hora de Londres, en un funeral privado y no televisado. Credit: EFE.
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Luego de un recorrido de 40 kilómetros desde el Arco de Wellington al Castillo de Windsor, la reina Isabel II recibió su última ceremonia fúnebre pública  en la Capilla de San Jorge.

En la bóveda real de la Capilla de San Jorge descansará el cuerpo de la reina Isabel II junto al de su esposo el príncipe Felipe, duque de Edimburgo.

Los miembros de la familia real enterrarán a la monarca a las 7:30 pm, hora de Londres, en un funeral privado y no televisado.

Pero antes del entierro, se hizo una ceremonia en la que asistieron alrededor de 800 invitados y fue dirigida por el decano de Windsor, David Conner. Este acto en la Capilla de San Jorge fue acordado con la reina Isabel II antes de su muerte.

La mayor parte de los asistentes no estuvieron en la Abadía de Westminster esta mañana y la ceremonia fue diseñada pensando en el personal real. Acudieron los empleados de la reina, invitados especiales y la familia real.

 Uno de los momentos emotivos del recorrido del ataúd de Isabel II fue el encuentro con sus perros corgis Muick y Sandy, quienes junto a dos guardias reales esperaron la procesión. Ambas mascotas ahora estarán bajo el cuidado del príncipe Andrés.

Más detalles de la ceremonia de Isabel II en la Capilla de San Jorge

El evento fue amenizado por el coro de la Capilla de San Jorge y la bendición fue pronunciada por Justin Welby, Arzobispo de Canterbury.

“Nos hemos unido para encomendar en las manos de Dios el alma de su sierva la reina Isabel. En medio de nuestro mundo que cambia rápidamente y con frecuencia está en problemas, su presencia tranquila y digna nos ha dado confianza para enfrentar el futuro, como ella lo hizo, con valor y con esperanza”, expresó el decano de Windsor.

También los tres capellanes domésticos de la reina oraron por su descanso: el rector de Sandringham; el ministro de Crathie Kirk, la iglesia del Castillo de Balmoral; y el capellán de la Capilla Real en Windsor Great Park.

Antes de culminar la ceremonia, el cetro, el orbe y la corona de la reina fueron retirados del ataúd por el joyero real. Estas joyas fueron colocadas en el altar de la Capilla de San Jorge, pero luego serán enviadas a la Torre de Londres.

En otro momento simbólico, el Lord Chambelán Barón Parker, rompió su varita de oficio y la colocó sobre el ataúd de la reina. El hombre fue nombrado como el funcionario de más alto rango en la casa de la difunta el año pasado.

Finalmente, mientras el decano leyó un salmo y el gaitero de la reina tocó un lamento, los restos de Isabel II fueron bajados a la bóveda real para su entierro privado.

Fuente principal de la noticia: BBC News.

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