Albert Pujols / Foto @cardinals
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Quedan exactamente dos semanas de acción en la MLB. El miércoles 5 de octubre terminará la fase regular y con ella expirará el último chance que tendremos de ver cómo unas cuantas figuras y leyendas escriben la historia del Big Show.

Estos 14 días traerán emociones. A nivel colectivo casi todo está decidido. A pesar de la ampliación de los cupos para la postemporada, la pelea es mínima, tras los patinazos recientes de los Orioles y los Medias Blancas. Si acaso resta ver qué sucederá con unos Cerveceros que se niegan a rendirse, y que no están muy lejos de los Padres y los Filis.

Por fortuna tenemos abundantes hazañas individuales en puertas. Y eso es lo que mantendrá la emoción antes de que inicien los playoffs.

61*

Roger Maris labró su leyenda en 1961, cuando quebró la marca de 60 jonrones que impuso el legendario Babe Ruth en 1927.

La hazaña se convertiría en su más importante logro deportivo, pero también se volvería en su contra. Fanáticos le gritaban molestos porque no querían ver caer el registro del ídolo de tantas generaciones. Preferían, en todo caso, que el consentido Mickey Mantle fuera el ganador de la memorable puja. Ambos defendían a los Yanquis.

La presión, que no pudo con Maris en aquella temporada, sí que le persiguió durante el resto de su vida como pelotero. Muchos especulan que el cáncer que le mató tuvo que ver con esa indisposición, que ya nunca le dejaría en paz.

Aaron Judge es ajeno a aquella maldad. Pareciera que en todos los parques observan con reverencia su insólita demostración de poder. Ha sido tan dominante, al batear cuadrangulares, que este miércoles tenía 20 de ventaja sobre su inmediato perseguidor en la MLB (Kyle Schwarber) y 23 más que su escolta en la Liga Americana (el cubano Yordan Álvarez).

El asunto con Judge no es dudar si quebrará o no la marca de 61 que dejó Maris, doble tope para el joven circuito y también para los bateadores que no han hecho uso del dopaje en el Big Show. La duda con él es averiguar, finalmente, cuántos bateará. Por ahora, proyecta 65.

¿CY YOUNG+MVP?

Ya en el pasado ha ocurrido varias veces que los dos premios principales de la Gran Carpa quedan en manos de un mismo protagonista. Don Newcombe, el puertorriqueño Willie Hernández, Dennis Eckersley, Clayton Kershaw, todos ellos se llevaron en el mismo año el Cy Young y el MVP.

Pero hay una enorme diferencia con respecto a lo que sucede en 2022: esta vez no sería imposible que el mismo jugador ganara el Más Valioso y el galardón al mejor pitcher tanto por su habilidad para batear como por su dominio férreo sobre la lomita.

Se suele comparar a Shohei Ohtani con el Ruth de 1919, el único precedente posible. Aquel Bambino impuso una marca de 29 cuadrangulares y acabó con la Era de la Bola Muerta, al mismo tiempo que lanzaba primores sobre el montículo, con 2.97 de efectividad como abridor de los Medias Rojas.

Pero lo de Ohtani es diferente. Es mucho más contundente. El japonés es uno de los principales jonroneros de la Americana (34) y al mismo tiempo es uno de los líderes en carreras limpias (2.43) y ponches propinados (196) en su circuito.

Es probable que no gane el Cy Young. Y la arrolladora campaña de Judge puede terminar por arrebatarle el MVP. Pero en las próximas dos semanas redondeará la más extraordinaria temporada que haya protagonizado pelotero alguno en la historia de la MLB. Y será emocionante seguir cada día esta carrera, para averiguar hasta dónde es capaz de llegar.

PUJOLS Y CABRERA

Son las últimas dos semanas de Albert Pujols en una campaña regular del Big Show. Le faltan solo 2 vuelacercas para llegar a 700. Y mientras tanto, Miguel Cabrera regresa con dos hits después de una pasantía por la lista de lesionados, poniéndose a solo 8 inatrapables de Ichiro Suzuki en la lista de los más grandes hiteadores de todos los tiempos.

Toda una época en la Gran Carpa está llegando a su fin. Pujols cuelga los spikes este año. Cabrera lo hará a finales de 2023.

Portales y analistas no cesan de azuzar la nostalgia de los aficionados con este crepúsculo de gloria beisbolera. Y este adiós viene cargado de emociones, que obligan a disfrutar cada momento que resta.

En el caso de Pujols tiene un significado todavía mayor, porque ha insistido en que no regresará, a pesar de su aparente rejuvenecimiento en San Luis. Se va, pase lo que pase en estas últimas dos semanas. Y lo que todos deseamos es que una de esas cosas que le quedan por lograr sea el bombazo número 700 de su carrera, un club en el que le esperan Hank Aaron, Barry Bonds y Ruth.

20 VECES VERLANDER

Justin Verlander es una de las historias más felices de la campaña. Fue uno de los mejores pitchers de este siglo, entre 2005 y 2019, pero solo lanzó un juego en 2020, fue sometido a la Cirugía Tommy John y prácticamente perdió dos torneos completos.

Ahora, con 39 años de edad, es líder en victorias (17), efectividad (1.78) y pinta como claro favorito para llevarse el Cy Young de la Americana.

Ha sido una campaña felizmente asombrosa, la del veterano. Es como si hubiera vuelto a nacer como as de los Astros, tras su larga ausencia por la operación. Ha ponchado a más de un rival por inning, apenas ha recibido 104 hits en 157 entradas y su efectividad ajustada dice que ha sido un pitcher 117 por ciento superior a la media de la MLB.

Le quedan al menos tres aperturas en la fase regular, así que tiene chance de lograr algo que cada vez es más raro de ver en las Grandes Ligas. Si las gana todas, podrá cerrar con 20 triunfos en su historial de 2022.

¿HABRÁ TRIPLE CORONA?

La batalla de Judge por el MVP ha ganado simpatizantes y argumentos. Ya no solo se trata de largar 60, 62 o 65 tablazos de vuelta completa. Es que ahora también persigue la Triple Corona, una faena casi tan difícil de conseguir como esa de sacar 60 pelotas del parque sin consumir esteroides.

Judge no es solamente un aspirante. El Juez es el dueño de las tres categorías, al momento de comenzar las dos semanas finales de la fase regular. Manda sin discusión con 60 cuadrangulares y con 128 empujadas. Y ahora se ha adueñado en solitario del liderato de bateo.

El slugger de los Yanquis peleaba por mantenerse en .300, lejos del venezolano Luis Arráez y del arubano Xander Bogaerts, a comienzos de septiembre. Pero desde el 3 de este mes ha dado prácticamente un hit por cada dos turnos al bate. Y eso le ha llevado, cual tsunami, a un territorio impensado. Con .317 de average al finalizar el miércoles, comanda también este otro departamento.

Judge está a las puertas de lograr algo inolvidable: ganar la Triple Corona, como el venezolano Miguel Cabrera en 2012 o como Carl Yastrzemski con Boston en 1967, con el añadido de hacerlo en medio de una de las mayores demostraciones de poder de la historia. Y eso, señoras y señores, de lograrlo, será algo que ni él ni ninguno de nosotros podrá olvidar jamás.

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