El dólar estadounidense se ha disparado frente a las principales monedas en medio de los temores de recesión.
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El dólar se ha disparado en las últimas semanas, en vista de que los inversionistas buscan un puerto seguro. La libra y el euro se han visto afectados, pero las repercusiones podrían ser más amplias.

El rampante ascenso del dólar lo ha llevado al borde de marcar otro hito: la moneda estadounidense podría alcanzar pronto la paridad con la libra esterlina, por primera vez en la historia.

La caída de la libra es un reflejo de la que ha sufrido el euro, alimentada por los temores de recesión en la eurozona, en medio de una crisis energética causada en gran medida por la guerra de Ucrania.

Otras divisas importantes también se han visto afectadas. El yen japonés perdió cerca de un 20% de su valor frente al dólar este año, y la rupia india marcó un récord a la baja el pasado lunes (09.26.22).

"El dólar está experimentando su mayor alza desde la década de 1980. En medio de la extrema volatilidad, se está formando lentamente un coro mundial de disconformidad", escribió George Saravelos, jefe de investigación de divisas de Deutsche Bank, en una nota a los clientes.

¿Por qué sube el dólar?

Un factor relevante que explica esta evolución es la fama del dólar como puerto seguro en tiempos de inseguridad económica. Los temores de recesión, especialmente en la eurozona, y la elevada inflación, impulsada sobre todo por el alza de los precios de la energía y los alimentos, inquietan a los inversionistas.

Otra razón es la agresiva subida de los intereses de la Reserva Federal estadounidense. Esta contrasta con la política del banco central japonés, que ha persistido en mantener intereses ultrabajos, y la del Banco Central Europeo, que se resistió por largo tiempo a subir sus tasas. Esto ha provocados que los inversionistas que buscan una mayor rentabilidad trasladen su dinero a Estados Unidos.

El impacto de la fortaleza del dólar

El alza del dólar supone una carga para los hogares y empresas europeas que ya están luchando con altos costos. Una moneda débil encarece las importaciones, que predominantemente se transan en dólares. Y, si se trata de materias primas o bienes intermedios importados, el aumento de los costos también provoca incrementos de precios a nivel local.

Normalmente, la debilidad de una moneda ayuda al sector exportador, pero en vista de las disrupciones en las cadenas globales de suministros y de las sanciones y la guerra en Ucrania, es poco probable que eso resulte ser un gran consuelo.

El dólar, en alza también con respecto al peso chileno.

Por otra parte, un dólar fuerte augura problemas para las economías emergentes, en particular para las que tienen una gran cantidad de deuda denominada en dólares, como Turquía, Argentina o Ghana.

"En general, se trata de un contexto negativo para los mercados emergentes, aunque las vulnerabilidades difieren mucho de un país a otro", indicó William Jackson, economista jefe de mercados emergentes de Capital Economics. "La buena noticia es que en muchos de los grandes mercados emergentes, las deudas en dólares son relativamente pequeñas y los movimientos de las divisas no han sido especialmente grandes”, señaló en una nota.

¿Cuándo acabará el alza del dólar?

Saravelos considera que un cambio en la agresiva política de intereses de la Reserva Federal estadounidense es una "condición necesaria” para que llegue a su fin el alto vuelo del dólar, Pero menciona también otros factores, como que se supere la incertidumbre energética en Europa y que China abandone su política de cero COVID, que continúa interrumpiendo las cadenas de suministro globales.

A su juicio, "es necesario que se de al menos uno de estos factores” para detener la carrera sin precedentes al puerto seguro del dólar. Pero el especialista teme que ninguna de estas piezas encaje por el momento en el cuadro.

(ers/cp)

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