MANDARIN. Natasha Márquez a sus 33 años tiene muchos logros que exhibir, uno de ellos gerente de ventas y marketing del Hotel Mandarin Oriental | Foto: Natasha Márquez
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Nació en Puerto Rico, estudió en Boston, trabajó en Houston y en Dallas y desde algunos años echó ancla en DC. Tiene un currículum profesional con influencia del Voto Latino, el Capitolio, el Hotel Mandarin Oriental y ahora UPS.

Natasha Márquez (33 años), al norte de su biografía tiene raíces cubanas; y, al sur es boricua ¿Y en el centro?, ella, una montaña rusa de inagotable energía, con sed de triunfar, aprender y pisar el embrague hasta el fondo. “De niña quería ser como mi abuelo cubano (Eduardo Paz). Me fascinaba lo lejos que llegó y soñaba sentarme a la mesa a discutir temas como los que él abordaba en la Cámara de Comercio de Puerto Rico”.

Se metía a la cocina y jugaba a ser doctora. Hacia allá apuntó su futuro hasta que descubrió que ver sangre no iba con ella. Optó por la escuela de artes culinarias, algo que para una joven mujer que no sabe estar quieta eso de pasar horas entre fogones no terminó de convencerla.

La cocina sigue siendo su pasatiempo favorito. Su abuela, Concepción Suárez, creía que el arte de cocinar era como una poesía. Para la nieta su receta de espaguetis con scallops y camarones en salsa de champagne y con queso parmesano es lo más parecido a una ambrosía, más si es a ritmo de Celia Cruz, Juan Luis Guerra y Carlos Vives.

Mercadeo como anillo al dedo

En la colina de ascenso hizo un corte de dirección, se fue a Emerson College, en Boston, donde obtuvo una licenciatura en comunicaciones y mercadeo. Esa resultó ser la horma del zapato para alguien que es mucho de relaciones interpersonales, extrovertida e incombustible.

MERCADEO. La joven puertorriqueña estudió comunicación y mercadeo en Emerson College, en la ciudad de Boston | Foto: Natasha Márquez

“Desde pequeña me gustaban los anuncios de televisión. Me atraían las marcas, allá fui sin abandonar mi cultura ni mi idioma”. Fue becaria para El Planeta, el semanario hermano del Tiempo Latino en Boston. En el entretiempo dio clases de inglés a médicos y empleados árabes del Hospital General de Massachusetts.

No le teme a un reto. La llamaron del Hotel Mandarin, una de las cadenas más prestigiosas. Como el que no arriesga no gana dijo sí, aún sin tener idea de este negocio. Allí seguiría de no ser porque lo vendieron y los nuevos dueños decidieron quitarle el nombre que tanta distinción le ha dado. Desde hace pocas semanas se está estrenando en UPS, como supervisora de Políticas de Comunicación.

De López-Negrete a Voto Latino

Con una seguridad a prueba de hormigón, en lo profesional Márquez ha experimentado de todo. Después de Boston volvió a Puerto Rico al departamento de mercadeo de Bio Pharma, luego al grupo de telecomunicaciones Claro. El siguiente salto fue a Houston a la agencia López Negrete, especializada en el público hispano. Tuvo bajo su responsabilidad a Verizon, Wireless, Walmart, Sony y Google para latinos.

MERCADEO. La joven puertorriqueña estudió comunicación y mercadeo en Emerson College, en la ciudad de Boston. Foto: Natasha Márquez

“Fue una época de mucho aprendizaje. Quería saber el comportamiento del consumidor, qué compraban y en qué época. Iba a las tiendas, hablaba con ellos y lo contaba en las redes sociales para unos dos millones de seguidores”.

Los hispanos son los que más compran chocolates, chicles y que tiran la casa por la ventana en tiempo de celebraciones. Eso es lo que Márquez descubrió en sus rondas de Walmart. En tecnologías también apuntan a los celulares de mayor capacidad. “Su consumo va atado a sus sentimientos y a sus raíces”.

Cuando cambió de rail escogió a Dallas. A McDonald’s o Spring les ayudó a entender al consumidor hispano y como todo ser inquieto cuando siente que ya no es suficiente, aflora ese “había algo que me faltaba”.

Ese algo estaba en Voto Latino. Fue directora digital para sacar adelante el histórico registro de miles de hispanos para las elecciones del 2016. Así llegó a Washington DC, traía consigo su saber hacer en mercadeo digital y eso lo amadrinó muy bien con el tema inmigratorio.

En Voto Latino sus opiniones tenían peso, pero ese tintineo de “no tienes experiencia política” le taladraba su ego y a la vez la impulsó a cambiar de pista. Esta vez, el Capitolio. “¡Oh mi Dios, nunca pensé llegar a ese sitio!”.

Llegó la hora del Capitolio

En el 2018 su montaña rusa paró en la oficina de la comisionada puertorriqueña Jennifer González-Colón. Fue su secretaria de prensa, su aliada, su mano derecha durante tres años.

“Fue un honor trabajar para una de las ramas más poderosas del gobierno. Adquirí lo que me faltaba, experiencia en política”.

Para su hermana, Alexandra, lo que define a Natasha es su vivacidad. “Es dinámica e intensa. Esos atributos han influenciado en su profesión. Como cualquier carrera de largo aliento, ha aguantado altos y bajos que la han llevado donde está. La clave de su crecimiento ha sido su capacidad de aprender de cada conquista”.

Una vez que encuentra de qué va ese cargo, ya está buscando “la milla extra”. Es que, como dice la congresista González-Colón, “Natasha es perseverante y con un alto sentido de ética profesional. Durante el tiempo que trabajó con mi equipo se destacó por exceder sus responsabilidades, respondiendo ágil y diligentemente a las exigencias de un lugar de trabajo demandante. Su personalidad energética y su forma de relacionarse con los compañeros, la convierten en una pieza clave para el funcionamiento de un entorno calificado”.

Además de la cocina es una sommelier (catadora de vinos) amateur, tanto que ha hecho voluntariado en viñedos, separando y limpiando las uvas y en proceso de embotellamiento. Todos estos hitos van ¡a su salud!

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