SALUD. Las personas de la tercera edad están entre las que más necesitan ayuda para movilizarse, generalmente por motivos de salud. Foto: Cortesía DATA
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Transportarse es un derecho humano. Bajo esa premisa, en el norte de Virginia hay varios programas para facilitar la movilidad de las personas mayores, enfermas o con discapacidades que no pueden ir por su cuenta al consultorio del doctor, al centro de diálisis, a la sesión de quimioterapia o simplemente acercarse al mercado.

Allí es donde intervienen Dulles Area Transportation Association (DATA) y sus aliados. Esta es una organización sin fines de lucro que lleva adelante estrategias para asegurar transporte confiable, de bajo costo o gratis para personas que necesitan un aventón. ¿La última iniciativa?, abarcar zonas donde se concentra la población hispana, tales como Centreville, Western Fairfax, Bailey's Crossroads, Herndon, algunas áreas de Alexandria y muchas más donde hace falta un servicio hecho a la medida de las necesidades.

Para ofrecer el servicio a los latinos, DATA está buscando choferes voluntarios bilingües que den esta ayuda en la mañana, después del trabajo, los fines de semana o cuando les quede tiempo. “Por lo general los recorridos son cortos y solo se les pediría ir un poquito más allá en caso de que el pasajero solo hable español y el chofer sea bilingüe”, dice Luke Frazza, gerente de programas de Divulgación de DATA.

COMUNIDAD. DATA suele hacer trabajo de alcance comunitario para informar sobre los programas e iniciativas para ayudar con el transporte. Foto: Cortesía DATA

Idioma y tecnología son barreras

En la búsqueda de soluciones se encontró que dos grupos quedaban desatendidos: latinos que no hablan inglés o son recién llegados, ancianos y con discapacidades. “Hay subsidios y clases gratis para aprender a usar el transporte público, pero esta información no llega a quienes más necesitan ni está en el idioma que hablan y también hay ingrediente de desconfianza”, asegura Sarah McGowan, directora de Programas y Movilidad de DATA.

Además de factores socioeconómicos, el diseño urbanístico moderno privilegia al automóvil privado, eso deja al margen a comunidades que no tienen los medios para movilizarse. Para ellos, la solución no siempre es el transporte público, porque no pasa por sus vecindarios ni los deja en cerca de sus destinos. Opciones como el taxi, Uber o Lyft tampoco les conviene por razones de costo y del idioma o porque no hay la oferta.

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Otro condicionante en contra es que, sobre todo, los ancianos no son expertos en tecnología como para entrar a la página oficial e informarse de los programas de asistencia en transporte y los recién llegados no tienen la confianza para hacer uso de los recursos del gobierno local. 

VOLUNTARIADO. Si tiene unas horas libres antes o después del trabajo o los fines de semana y habla español puede hacer voluntariado en favor de su comunidad. Foto: Pexels

DATA se encarga del reclutamiento

“Esta asistencia para los más vulnerables -según McGowan- está significando en la vida de estas personas un antes y un después. El problema es que muchos de nuestros posibles pasajeros hispanos se muestran renuentes a subirse al auto de un chofer que no habla su idioma, porque se sienten cohibidos por sus limitaciones con el inglés”.

DATA solo se encarga de reclutar los choferes voluntarios, de informarse cómo ayudar y dónde se necesita este servicio. Una vez que se inscriben, son referidos a https://nvrides.org/. “Nvrides es el programa paraguas, bajo este cobijo hay al menos unas 20 organizaciones de base que hacen la conexión directa con el chofer y el usuario”, a criterio de Frazza.

Una de esas es Shepherd Center of Northern Viriginia. Según Frazza, esta organización quiere extender su ayuda a la comunidad hispana y han pedido a DATA colaborar registrando choferes bilingües voluntarios.

DISCAPACIDADES. Las personas mayores y con discapacidades son las que más necesitan ayuda para movilizarse fuera de sus hogares. Foto: Pexels

“Ayudar a otros es muy gratificante”

Karla Nativi, quien habla español, está haciendo el trabajo de alcance comunitario en aras de reclutar choferes bilingües e informar sobre los subsidios a los que pueden acceder los hispanos. “Cuando se enteran que hay iniciativas de apoyo se sienten agradecidos. Me cuentan yo tengo un tío o primo al que le va a servir esta información”.

La falta de tiempo de los posibles voluntarios es una de las razones que dificulta su enrolamiento. “Tengo dos trabajos”, son las respuestas frecuentes que escucha Nativi. Algunas veces se encuentra con alguien que dice “Está bien, puedo ayudar este fin de semana”.

Para McGowan, “ayudar a personas que no pueden valerse por sí mismos es muy gratificante”. Recuerda que durante la pandemia lograron reclutar unos 150 choferes voluntarios que iban a buscar alimentos y a dejarlos en la puerta de las viviendas de los viejitos. Muchas veces logran crear una relación de amistad con la persona a la que ayudan y cuando pueden vuelven a buscarlos para llevarlos a su destino.

También se requieren traductores voluntarios

Shepherd's Center of Northern Virginia, amplió su radio de acción y su target demográfico hacia la población hispana de Vienna, Oakton, Reston y Herndon. El mensaje que Carolyn Pennington, directora ejecutiva, está llevando a esas áreas es: “Tenemos transporte gratuito. No es necesario calificar en función de los ingresos, puede ser que tenga una enfermedad en los ojos y no quiere usar el transporte público, nosotros podemos ayudarlo”.

¿Cómo llegar con el servicio a los latinos que no hablan inglés?, “para eso necesitamos choferes o traductores voluntarios en español”, manifiesta Pennington. A veces puede ser un amigo, un hijo o nieto adolescente que quiera ayudar con la traducción.

La organización dirigida por Pennington amplió su alcance a los latinos justo después del primer golpe de la pandemia, todo se cerró y la comunidad se quedó aislada. Ahora mismo se están esforzando por llegar con el mensaje y para acelerar esta ayuda a Pennington le gustaría contar con más choferes voluntarios bilingües que ahora mismo no los tiene.

“Tenemos suficientes que hablan inglés, pero necesitamos que hablen español porque así lograremos que más beneficiarios no pierdan su cita con el doctor, viejitos que quieren ir a la peluquería o visitar a un amigo”.

PARA SU INFORMACIÓN

Contactos. Los choferes latinos interesados en ofrecer algunas horas de voluntariado llevando a personas que necesitan ir a un destino específico tienen que llenar una aplicación. Para más información llamar a Karla Nativi al 571-455-2836 o enviar un email a knativi@datatrans.org

Licencia. Nativi aclara que los interesados en acercar un viejito o a un enfermo a su lugar de destino no necesitan ser ciudadanos, pero sí tener licencia de conducir válida y estar dispuestos a pasar la prueba de verificación de antecedentes.

Subsidios. Si tiene padres, abuelitos, tíos, amigos o vecinos que son adultos mayores, sufren discapacidades, están enfermos, no tienen suficientes ingresos y viven en el condado de Fairfax debe saber que pueden ser elegibles para recibir un subsidio de transporte. Más información ingrese a https://www.fairfaxcounty.gov/neighborhood-community-services/transportation/tops.

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