Zulma y Glenda Martínez
EMPRESARIAS. Zulma (Der.) y Glenda Martínez impulsaron su negocio de decoración de eventos, tras la pandemia/Cortesía familiar
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Henry Ford, el magnate y fundador de la compañía de autos Ford, dijo una vez: "Cuando todo parece ir en tu contra, recuerda que el avión despega con viento en contra, no a favor".

Varios años más tarde, la personalidad de televisión y empresaria Oprah Winfrey también expresó: "Los retos son regalos que nos obligan a buscar un nuevo centro de gravedad. No luches contra ellos. Simplemente encuentra una nueva forma de mantenerte en pie”.

Estas frases de inspiración son las que podrían definir de la mejor forma a las hermanas gemelas Zulma y Glenda Martínez, de 45 años, inmigrantes de El Salvador.

En marzo de 2021, la pandemia del COVID-19 golpeó económicamente en gran manera a la familia. Las hermanas tenían una compañía de decoración de eventos, Twins Fiesta Decoration, que prácticamente se paralizó.

“El comercio cerró. No había reuniones. No teníamos clientes. Todo estaba cerrado y no podíamos trabajar, así que la ‘rebuscamos’ de dónde sea para poder pagar las cuentas y darle tranquilidad a nuestros hijos”, dijo Zulma. 

El impacto llegó justó cuando las dos familias estaban comprando una casa en Stafford, Virginia.

“Teníamos que salir adelante a como diera lugar”, expresó la salvadoreña.

Las hermanas tienen hijos menores. Glenda está separada y las edades de sus niños son 11, 12 y 18 años. Zulma está casada y tiene cuatro hijos, tres menores de 8, 11 y 15 años.

El mayor ya tiene 28. Su esposo, inmigrante de México, también se vio afectado por la pandemia en cuanto al trabajo.

Buscaron oportunidad

En medio del estancamiento, las hermanas buscaron la forma para generar dinero. “Como la gente no podía salir a comprar, empecé a preparar pupusas en casa y a distribuirlas con pedido. Mi sobrino trabajaba en un restaurante y nos ayudó”, expresó Zulma.

Las hermanas se promocionaban por medio de las redes sociales “Aceptábamos los pedidos por Facebook”, indicó. El negocio empezó a crecer y al día llegaban a vender 200 pupusas. 

“En casa siempre nos ha gustado la cocina y si podíamos hacer comida para nosotros mismos, también podíamos hacerla para vender”.

NUEVO. Luego del golpe en su negocio, las hermanas Martínez se reubicaron en un nuevo rubro, el cuidado de ancianos. Ambas lograron certificarse para ello/Cortesía familiar

Abriéndose a un nuevo campo

Zulma consiguió un trabajo de limpieza en un hogar de ancianos (nursing home) tres veces a la semana. Luego, vio la oportunidad de poder convertirse en una asistente de personas mayores.  “Mi hermana trabajaba cuidando a un abuelito y yo también quise hacerlo”, contó. “Tenía que prepararme y obtener una certificación”, dijo.

A las pocas semanas Zulma ya contaba con sus 40 horas de capacitación y un certificado que la acreditaba como asistente de cuidado personal proporcionado por una escuela especializada. Había pagado $1 mil por ello. “El dinero no nos sobraba pero yo lo vi como una inversión”, sostuvo.

Y de hecho fue una gran inversión, porque Zulma no solo pudo generar más dinero trabajando en un nuevo rubro sino que descubrió una nueva pasión. “No sabía que me iba a gustar trabajar con ancianos. Me encanta”, dijo.                                                         

No pidieron subsidio de desempleo, ni ayudas públicas

Zulma cuenta que aunque como pequeñas negociantes podían pedir ayuda de los fondos del gobierno no lo hicieron. “Preferimos trabajar y no estancarnos”, dijo. A la vez, los trámites para lograr los fondos eran engorrosos y muchos pequeños negocios se quedaron sin la ayuda.

Emprendedoras versátiles

Mientras que el comercio se iba abriendo poco a poco durante la pandemia, las hermanas se iban adaptando al negocio. Si bien al principio no habían fiestas y por ende no se necesitaba del servicio de decoración, entonces promovieron el alquiler de sillas y mesas para reuniones con distanciamiento social. “Cuando ya empezaron las fiestas, íbamos a los locales o casas tomando precauciones para no infectarnos con el COVID. Yo tenía que cuidarme porque en mi casa también estaba mi mamá que ya es anciana”, dijo.

Tras lo peor de la pandemia, el negocio resurgió con un gran auge. “Ahora nos va muy bien. Hay muchas reuniones todos los fines de semana”, señaló.

Las hermanas experimentaron una “nueva realidad”, continuaron con su negocio, pero no dejaron las otras oportunidades. Cada una continuó con el trabajo de cuidado de adultos mayores. “Me gustó mucho trabajar con ancianos, que lo quise seguir haciendo”, expresó Zulma, quien también continuó con el negocio de limpieza.

Así lo que surgió como trabajos temporales se quedaron permanentes en la familia. De lunes a viernes cuida a una anciana; tres veces a la semana por la noche limpia un hogar de ancianos y los fines de semana se dedica al negocio de decoración y banquete.

“Hacemos de todo y no vas muy bien”, sonrió.

AUGE. El negocio de decoración se levantó con fuerza. Twins Fiesta Decoration se mantiene ocupado todos los fines de semana/Cortesía familiar

Independientes y empresarias

Zulma y Glenda Martínez no trabajan para una agencia de cuidado de ancianos. “Lo hacemos como independientes. Las familias nos contratan en forma directa”, expresó.

Zulma dijo que el espíritu de empresarias siempre ha estado con ellas. Hace 10 años empezaron el negocio de decoración y pudieron dejar su trabajo regular en un ‘dry cleaner’.

“Era muy pesado y ya mi salud se estaba quebrantando”, dijo Zulma.
Empezaron vendiendo piñatas mexicanas. “Mi hermana aprendió a hacerlas y me enseñó”, contó.

Luego cuando en una oportunidad ellas realizaron una fiesta en casa, tuvieron que alquilar sillas y mesas. “Yo vi cómo el dueño de las sillas manejaba el negocio de una manera tan sencilla y generaba buenos ingresos, así que me dije a mí misma ‘por qué yo no emprendo con el alquiler de sillas’”, recordó.

Compró 25 sillas en la tienda del dólar. “Y empecé a pasar la voz a mis conocidos”, dijo
Hoy cuentan con más de 600 sillas y 50 mesas para alquilar y una gama amplia de materiales de decoración para toda ocasión. Su empresa Twins Fiesta Decoration es una Corporación de Responsabilidad Limitada (LLC, por sus siglas en inglés) y representa una de los 12.3 millones de negocios propiedad de mujeres en Estados Unidos, según datos de 2018, recopilados por el Consejo Nacional de Empresas de Mujeres.

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