Entre 2018 y 2019 el 7.8% de los niños y adolescentes desde los 3 a los 17 años tenían un trastorno de ansiedad, según cifras de la Encuesta Nacional de Salud Infantil (NSCH). Foto: Pexels
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Entre 2016 y 2019 alrededor de 6,8 millones de niños fueron diagnosticados con trastorno de ansiedad y aproximadamente 2,7 millones con depresión, según cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

El Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF) publicó una serie de recomendaciones en la revista médica JAMA el martes, entre ellas incluyó realizar pruebas para la detección de ansiedad en niños desde los ocho años en adelante; y detección de depresión a partir de los 12 años.

Ambas recomendaciones aplican para niños que no han sido diagnosticados con alguna condición mental y que no han mostrado síntomas visibles de ansiedad o depresión.

El contexto: En agosto el USPSTF, un grupo independiente de médicos expertos que buscan prevenir enfermedades y dan recomendaciones para ayudar a los doctores en sus decisiones, compartió una serie de recomendaciones entre las que se encontraba por primera vez la evaluación para detectar ansiedad en adultos menores a 65 años.

  • La Encuesta Nacional de Salud Infantil (NSCH) descubrió que de 2018 a 2019 el 7,8% de los niños y adolescentes desde los 3 a los 17 años tenían un trastorno de ansiedad.
  • El trastorno de ansiedad en la infancia y adolescencia está asociado con una alta probabilidad de padecer un trastorno de ansiedad o depresión en el futuro, según las recomendaciones del USPSTF.
  • El grupo señaló que no encontró evidencia sobre los intervalos de detección apropiados para la depresión o la ansiedad.
  • Además, no hay evidencia suficiente para reconocer la ansiedad en niños menores a ocho años o la depresión en menores a 12 años.

¿Qué dicen? “La detección en el entorno de atención pediátrica es importante para la identificación temprana y permite realizar un tratamiento anticipado que puede resultar más efectivo”, indicaron los médicos del Hospital de Niños Ann y Robert H. Lurie, Weill Cornell Medicine y la Universidad de Cincinnati en un editorial publicado el martes.

  • La mayoría de los desórdenes psiquiátricos y de ansiedad empiezan durante la niñez y adolescencia, por lo que la detección temprana pude ayudar a evitarlos, agregaron los médicos.
  • Los expertos también escribieron que, a pesar de necesitar esfuerzos en la investigación a futuro, “la evidencia disponible parece respaldar el avance en la implementación de la detección y el tratamiento de los trastornos de ansiedad en los entornos de atención primaria pediátrica”.
  • La depresión es un factor de riesgo para las conductas suicidas, por lo que su detención temprana es clave en la prevención del suicidio, indicó Oscar Bukstein, doctor del Hospital de niños de Boston, en otro editorial publicado ese mismo día en JAMA.

Fuente principal de la noticia: CNN.

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