Manifestantes en Tehran, Irrán, prendieron fuego en un enfrentamiento con la policía durante una protesta por la muerte de la joven Mahsa Amini. Foto: EFE
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No se han terminado las protestas en Irán que iniciaron con la muerte de Mahsa Amini, joven iraní detenida por la policía moral debido al "incumplimiento" de las normas de uso del velo para mujeres.

Pese a la represión de las fuerzas de seguridad iraníes, las manifestaciones se han incrementado, reseñó el miércoles el medio The New York Times. Además, la ONG Iran Human Rights, con sede en Oslo, informó que unas 201 personas (23 menores de edad) han muerto en las protestas.

Por su parte, el gobierno local afirmó que 24 de sus efectivos de seguridad habían muerto y que 2 mil habían resultado heridos.

Fuerzas del Estado, incluida la temida milicia Basij, han llegado a abrir fuego mientras los manifestantes se niegan a ceder terreno, según puede verse en videos en las redes sociales.

Represión violenta

Las fuerzas del gobierno tomaron medidas violentas para reprimir a los manifestantes en Irán. El fin de semana en la ciudad de Sanandaj, que se encentra a 250 millas de Teherán, los funcionarios abrieron fuego contra los residentes y lanzaron gases lacrimógenos a viviendas.

Mataron al menos a siete personas y lastimaron a más de 400, según el grupo de derechos kurdo Hengaw.

Las protestas no se detienen

Las manifestantes han adoptado una actitud mucho más amenazante hacia el liderazgo teocrático del país; las mujeres han quemado sus hijabs, los campus estudiantiles estallan en protestas y los manifestantes cantan: “¡Muerte al dictador!” y “¡No queremos una república islámica!”.

A diario surge grandes protestas y otras a pequeña escala, además de actos de desobediencia civil que incluyen mujeres caminando con el cabello descubierto, locales cerrados y personas que cantan todas las noches contra el régimen desde sus ventanas.

Los activistas programaron otra protesta a nivel nacional para el miércoles y llamaron a que se unan los trabajadores y las empresas.

Se unen más personas

Hay profesionales que han decidido apoyar a los manifestantes.

El abogado Saeed Dehghan indicó que un grupo de profesionales en su área planeaban manifestarse frente al edificio del poder judicial en Teherán, para denunciar que “el Estado viola los derechos del pueblo”.

El lunes, ocurrió una huelga en las refinerías de petróleo de Abadan y Kangan y el Proyecto Petroquímico Bushehr en Asaluyeh. Un video mostraba a trabajadores de Asaluyeh bloqueando calles y coreando “¡Muerte al dictador!”.

La principal asociación médica del país emitió el martes un comunicado firmado por 800 médicos, quienes condenan la violencia y afirman que consideran “al pueblo como los verdaderos dueños del país y apoyan sus justas demandas”.

Estas protestas podrían representar un daño en la economía del país como ocurrió en 1979 durante la Revolución Islámica, en la que las huelgas dentro del sector de energía y petróleo fueron un factor clave para el colapso del Shah, antiguo monarca de Irán.

¿Qué dice el Estado?

La semana pasada el líder supremo de Irán, Ayatollah Ali Khamenei, acusó a Estados Unidos e Israel de ayudar a los manifestantes y expresó su apoyo a las fuerzas de seguridad.

El presidente Ebrahim Raisi dio un discurso el sábado en un campus universitario, en el que comparó a los manifestantes con moscas y los calificó de enemigos, recibiendo como respuesta de los estudiantes el canto “¡Raisi, piérdete!”.

La cabeza del poder judicial del país, el clérigo Gholam-Hossein Mohseni Ejei, expresó el domingo estar listo para dialogar con los manifestantes e indicó que el gobierno estaba dispuesto a hacer “correcciones” a las políticas.

Fuente principal de la noticia: The New York Times.

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