LÍDER. Debbie De La O lidera dos equipos especializados en información tecnológica y cibernética en Leidos Defense Group. Foto: Cortesía Leidos
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Debbie De La O tiene actitud y voluntad de hierro para avanzar en tiempos difíciles.

Manejar dos equipos, de alrededor de 350 profesionales en la modernización de información tecnológica y defensa cibernética, nunca debe ser fácil, menos en medio de un tratamiento de quimio y radioterapia. Ella lo hizo, solo se ausentó de su oficina cinco días mientras estuvo hospitalizada.

De La O es vicepresidenta de la División del Ejército y sus Asociados en Leidos, una compañía global en integración y aplicación de información tecnológica, ingeniería y ciencias en temas de defensa, aviación e investigación biomédica. Maneja los portafolios de información tecnológica y cibernética.

Nació y creció en San Antonio, Texas, en un hogar de cinco hermanos. Ramona De La O, una madre soltera hizo de sus críos unos ciudadanos de bien y que no les falte las tortillitas hechas con sus manos, de las cuales esta ejecutiva atesora recuerdos inolvidables.

Se considera una mexicana-americana a mucho orgullo. Sus raíces se remontan a los tiempos en que el sur de Estados Unidos era territorio español y francés. De este último -se aventura a pensar- que su apellido toma prestado el sonido de la palabra francesa eau (agua en español), pero que se pronuncia O. De allí vendría su nada común patronímico compuesto: De La O.

“Provengo de un hogar humilde y lo que soy se lo debo a mi madre”, dice quien aún tiene la sensibilidad a flor de piel, ya que solo hace tres años falleció su “ejemplo fabuloso, que sin haber ido a una universidad me enseñó que si quiero llegar lejos debo trabajar sin descanso”.

La fórmula para ser un gran líder

De La O obtuvo una maestría en administración de negocios de University of Texas, en San Antonio. Desde entonces su trayectoria solo ha sido subir peldaños, procurando ser la mejor.

Desde jovencita ha sido una máquina de inventar negocios. “Mi esposo le enlistaría las 100 ideas de emprendimientos que le he dado a través de los años. No puedo pensar de otra manera”. Lo que nunca avistó es que un día sería una poderosa ejecutiva de una compañía que está en la lista de las 300 de Fortune.

Puestos a pensar así tiene razón, porque su cabeza funciona con la lógica de aquel proverbio chino de que el primer gran momento para plantar un árbol fue hace 20 años y el segundo es ahora. “Lo miro así: si es un doctor usted maneja su negocio, ¿verdad?, por eso también me fascina el liderazgo y el cómo llegar a ser un buen líder”.

Aquí entra la pregunta de cajón, ¿cómo se hace un buen líder? “No es que sea una técnica especializada, pero me rodeo de gente inteligente y de ellos aprendo lo que necesito saber para ser una líder”. En este proceso, libros sobre hombres visionarios y exitosos como Steve Jobs o Bill Gates, han posado en su mesita de noche. Esas ideas las ha adaptado a su estilo y ha puesto lo suyo: cuidar y estar muy orgullosa del personal con el que trabaja.

CONTRATOS. En 2018, De La O fue diagnosticada con cáncer de seno y pese a ser un año difícil en lo personal, logró que los portafolios a su cargo lograran cerrar contratos por un $1 billón. Foto: Cortesía Leidos

El mejor logro de su vida

Hablar de negocios no necesariamente es hablar de dinero. En sus palabras la transacción de la que más se siente orgullosa es: “de la gente a que he ayudado e influido en sus carreras y de las incontables mentorías. Para esto sirven posiciones como la que tengo, para lograr un impacto positivo en la vida de alguien”.

Antes de llegar a Leidos trabajó para la Fuerza Aérea como civil, en la división de los aviones de combate F-16. Desde allí dio el salto intencional a Leidos, porque creyó que en la cibernética e información tecnológica está el futuro. De eso hace algo más de nueve años.

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Su consejo para las nuevas generaciones de latinos es el mismo que ella pone en práctica. Si quieren ser escritores, gente de negocios o científicos hagan todo por ser los mejores. Sean sus propios promotores, tomen responsabilidades, aprópiense de sus decisiones y tomen riesgos.

SOBREVIVIENTE. Como sobreviviente de cáncer, la ejecutiva es en una activa promotora de la salud de las mujeres. Foto: Cortesía Leidos

Sobreviviente de cáncer

Cuando le diagnosticaron cáncer de seno en 2018, la pregunta obvia fue “¿Por qué a mí si no tengo historia familiar?”. A esa dolorosa prueba logró hacerle una torcedura de muñeca: sobrevivió y comenzó a levantar la voz para pedir que las mujeres, aparte de la mamografía, se hagan el auto examen, porque así fue cómo ella descubrió que algo no estaba bien.

“Cuando a una le diagnostican cáncer también le diagnostican a la familia. Para mi esposo y mi hija fueron tiempos muy difíciles, pero tener en la oficina a otras mujeres pendientes de mi contribuyó en mi recuperación y me motivó a crear el programa CARES en Leidos para ofrecer soporte emocional a los pacientes y a sus seres queridos”.

Aparte de liderar sus equipos de trabajo, tiene un motor interno inagotable. Son tan diversos sus intereses que hasta es una consumada maratonista desde hace 25 años. Siempre está buscando algo nuevo que aprender, sea pintar, tejer o coser. Será porque no puedo estar quieta”, se justifica. O tal vez es que no olvida el consejo de su madre: “solo persigue tus sueños y solo tú tienes el poder de alcanzarlos”.

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