La cafeína que se encuentra en el café y el té tiene grandes beneficios para la salud, según los Institutos Nacionales de la Salud (NIH). Foto: Pexels.
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Muchas personas suelen empezar su día con una taza de café o, en otros casos, con una de té. Ambas bebidas tienen un sinfín de beneficios para el organismo, por lo que son perfectas en nuestra rutina diaria.

El té y el café tienen cosas en común, pero hay uno que tiene más beneficios que el otro, haremos una comparación de ambas bebidas para descubrir cuál es la mejor.

Ayuda a la concentración

La cafeína que se encuentra en el café y el té tienen grandes beneficios: mejora la capacidad de atención, vigilia, alerta y el tiempo de reacción. Pero el exceso de cafeína conduce al nerviosismo y la sobreexcitación, lo que puede perjudicar el rendimiento de la persona.

Un estudio realizado por los Institutos Nacionales para la Salud (NIH) demostró que ambas bebidas producían efectos similares sobre el estado de alerta y rendimiento cognitivo. Pero a diferencia del café, el té ayudaba al rendimiento sin interrumpir el sueño.

Tu corazón te lo agradecerá

Aparentemente los antioxidantes y polifenoles que se encuentran en el café y el té protegen el corazón. Los polifenoles son sustancias químicas que contienen las plantas y poseen muchos beneficios para la salud.

Estudios han comprobado que beber café descafeinado ayuda a reducir el riesgo de padecer problemas cardíacos, sugiriendo que los beneficios cardiovasculares del consumo de café y té probablemente provengan de compuestos distintos a la cafeína.

Ensayos clínicos han demostrado que el consumir té regularmente, especialmente té verde, mejora la presión arterial y el colesterol.

Menor riesgo de cáncer

Los estudios sobre si el café puede reducir los riesgos del cáncer no son concluyentes y no existen estudios que prueben que el té esté relacionado con la prevención del cáncer.

Sin embargo, la Asociación Estadounidense del Cáncer (ACA) dice que ciertos compuestos del café han demostrado reducir la inflamación, prevenir el daño a las células y regular los genes involucrados en la reparación del ADN.

“Ya sea cáncer, obesidad o enfermedades cardíacas, la inflamación es el enemigo, y una forma de amortiguar la inflamación es tomando café”, dijo Sanjiv Chopra, profesor de medicina en la Escuela de Medicina de Harvard y autor de “¡Café! El Elixir Mágico”.

Diabetes tipo 2

Un metaanálisis realizado por la Asociación Estadounidense de Diabetes (ADA) comprobó que aquellas personas que bebían alrededor de cuatro tazas de café diarias tenían 25% menos probabilidades de desarrollar diabetes frente a aquellas personas que no consumían café.

Esto podría ser debido a la gran concentración de ácido clorogénico, un polifenol que ha demostrado en algunos estudios mejorar la sensibilidad a la insulina y el control del azúcar en la sangre, explicó Marilyn C. Cornelis, experta en el metabolismo del café, té y la cafeína.

El té no contiene ácido clorogénico, pero un análisis realizado por los NIH descubrió que el té verde puede ayudar a reducir los niveles de azúcar en la sangre.

Otros estudios no han conseguido una relación clara entre el té y los factores de riesgo de la diabetes, por lo que la evidencia de que el café podría ser al menos algo protector contra la diabetes es mayor que la del té.

Entonces, ¿café o té?

El café parece tener más beneficios que el té, este reduce el riesgo de cáncer y la diabetes; por su parte, el té estimula la circulación y el colesterol, mientras que ambos tienen grandes beneficios para el corazón.

La principal razón por la que el café se asocia a más beneficios es porque se han realizado más estudios en comparación con el té, comentó Chopra.

A pesar de esto, cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) demuestran que el té es más popular que el café. Se estima que las personas alrededor del mundo beben tres tazas de té por cada una de café, y el té es la segunda bebida más popular después del agua.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.

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