El director financiero de Boeing, Brian West, reveló recientemente un cambio en el enfoque de la empresa respecto a la producción de sus aviones 737 MAX.
En su intervención en la Conferencia Industrial Global del Bank of America en Londres, West anunció una reducción del ritmo de producción del 737 MAX a 38 unidades en los próximos meses.
Este ajuste pretende garantizar que las medidas de control de calidad reciban la atención que merecen, subrayando un profundo compromiso con la mejora tanto de la calidad del avión como de la seguridad de los pasajeros.
Este cambio se produce tras una serie de dificultades técnicas que afectaron a los aviones de Boeing, lo que indica que la empresa atraviesa una fase difícil.
Recientes incidentes con aviones de Boeing
Por ejemplo, el incidente con un avión de Alaska Airlines, que perdió una puerta en pleno vuelo en enero, y una situación en la que un 737 de United Airlines tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Oregón tras perder un panel en pleno vuelo.
Este último incidente no provocó lesiones a los 139 pasajeros y seis miembros de la tripulación a bordo. United Airlines declaró posteriormente que el vuelo no se declaró en emergencia.
Además, los incidentes con aviones Boeing no se limitaron a Estados Unidos. Un vuelo de Latam Airlines, que operaba un Boeing 787 Dreamliner de Sydney a Auckland, experimentó una caída de altitud, hiriendo al menos a 50 pasajeros.
Para agravar los problemas de Boeing, United Airlines solicitó el cese de la producción del modelo mayor 737 MAX 10 debido a los retrasos en la certificación, considerando alternativas como el MAX 9 o el A321 de Airbus.