La Bolsa de Nueva York sufrió un ligero retroceso este lunes, que afecta especialmente al Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq Composite, lo que indica un comienzo apagado de una semana de negociación condensada.
Este leve retroceso surge tras un periodo de fuerte alza que impulsó a Wall Street a máximos históricos.
El Dow Jones experimentó un modesto descenso, perdiendo 98 puntos, lo que equivale a una reducción del 0,3%, mientras que el S&P 500 fue testigo de un descenso del 0,3% al igual que el Nasdaq Composite.
Otros descensos en la última semana del mes
La empresa líder en semiconductores Intel también se enfrentó a un revés, ya que sus acciones se desplomaron un 3% tras los informes de The Financial Times que destacaban las posibles normativas chinas que podrían restringir el uso de chips Intel en servidores y ordenadores gubernamentales.
United Airlines también experimentó un descenso del 6% en el valor de sus acciones en medio de un mayor escrutinio por parte de la Administración Federal de Aviación tras una serie de incidentes de seguridad.
A pesar de los contratiempos del día, el sentimiento general del mercado sigue siendo positivo, y los principales índices bursátiles estadounidenses alcanzaron recientemente nuevos máximos históricos de cierre.
Comienzos bajos luego de una semana histórica
El S&P 500 subió aproximadamente un 2,3% durante la semana pasada, mientras que el Dow Jones se acercó a los 40.000 tras una subida de casi el 2%, marcando su ganancia semanal más significativa desde diciembre.
El Nasdaq Composite, alimentado por el entusiasmo de los valores tecnológicos en medio de un repunte impulsado por la inteligencia artificial, observó una sólida subida del 2,9%.
Esta tendencia alcista se atribuye principalmente a los recientes anuncios de la Reserva Federal que confirman la continuación de la estrategia de recorte de tipos prevista para este año.
Además, una encuesta de la Asociación Americana de Inversores Individuales indicó que el sentimiento general de los inversores sigue siendo positivo, superando las medias históricas.
Sin embargo, en medio de este optimismo, algunos inversores expresan su preocupación por las posibles consecuencias de un repunte prolongado y la probabilidad de que perduren unos tipos de interés elevados.
Según Ryan Grabinksi, analista de Strategas Securities, los datos históricos sobre los ciclos de tipos de la Reserva Federal desde la década de 1970 sugieren que el recorte inicial de tipos en un ciclo suele suponer un riesgo más importante para los inversores que la posterior pausa o fase de relajación.