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Universidad de Columbia cancela ceremonia de graduación tras semanas de protestas propalestinas

Descubre cómo desde la Universidad de Columbia están adaptando sus ceremonias de graduación en respuesta al activismo estudiantil

Protestas Universidad Columbia
Protestas en la Universidad de Columbia | Imagen de @OliLondonTV

La Universidad de Columbia tomó este lunes la decisión de cancelar y relocalizar su habitual gran ceremonia de graduación universitaria, prevista para el 15 de mayo, debido a las manifestaciones propalestinas.

Este acontecimiento forma parte de una tendencia más amplia en la que las instituciones académicas estadounidenses están ajustando las tradicionales festividades de graduación para gestionar la seguridad y honrar a los graduados en medio del creciente activismo en los campus.

La decisión adoptada en Columbia se produjo cuando se intensificaron las protestas estudiantiles ante el conflicto en Medio Oriente, lo que también desencadenó una oleada de activismo en los campus de todo el país.

Se permitirán las pequeñas reuniones

En respuesta, los estudiantes están obligando a sus universidades a cortar los lazos financieros con las empresas que apoyan los esfuerzos militares israelíes.

Esta presión llega en un momento tradicionalmente reservado para la celebración y la reflexión, empujando a las administraciones universitarias a replantearse sobre cómo llevar a cabo las graduaciones.

Tras el desmantelamiento de los campamentos de protesta en la Universidad de Columbia, la administración de la universidad cambió de un único gran acto de graduación a múltiples reuniones más pequeñas. Estas celebraciones revisadas tendrán lugar ahora en el complejo deportivo de Columbia, situado a unos ocho kilómetros (cinco millas) de distancia del campus principal.

Los actos contarán con oradores notables como el dramaturgo James Ijames, ganador del Premio Pulitzer, y la expresentadora de la CNN Poppy Harlow. Además, el actor Michael J. Fox recibirá una medalla por servicios distinguidos durante estas ceremonias.

Acciones similares en otras instituciones

Ajustes similares se vieron en la Universidad de Emory, que optó por trasladar su ceremonia de graduación a un estadio suburbano situado a casi 32 km de su campus principal, siguiendo las recomendaciones de seguridad de los asesores de seguridad y del Departamento de Policía de Emory.

Mientras tanto, la Universidad de Michigan y la Universidad Northeastern consiguieron seguir adelante con sus actos de graduación, aunque con medidas de seguridad reforzadas y algunas interrupciones menores.

Más grave fue la situación en la Universidad de California en San Diego, donde las continuas protestas se saldaron con más de 30 detenciones, lo que demuestra el amplio impacto del activismo estudiantil en las decisiones operativas de las universidades.

En estos tiempos difíciles, las universidades se esfuerzan por encontrar un equilibrio entre la protección de la libertad de expresión y la preservación del carácter festivo de las graduaciones.

La temporada de graduaciones de este año sirve no sólo como una transición significativa para los estudiantes, sino también como una prueba para las universidades a la hora de equilibrar la disidencia y el diálogo.