Maryland podría estar cerca de convertirse en uno de los primeros estados de EEUU en ampliar el acceso a psicodélicos naturales con fines médicos y recreativos. Un informe publicado en octubre por la Maryland Task Force on Responsible Use of Natural Psychedelic Substances recomienda que los legisladores estatales tomen pasos hacia la despenalización y la regulación de sustancias como la psilocibina, el DMT y la mescalina, enfocándose primero en su uso terapéutico.
Interés creciente en la medicina psicodélica
El informe señala que el interés en los psicodélicos naturales para tratar condiciones de salud mental como el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y la depresión mayor resistente al tratamiento está en aumento. Según la delegada Pam Lanman Guzzone (D-Howard), “estaba muy interesada en la investigación sobre su efectividad… para un buen número de personas, en cosas como PTSD, lesiones cerebrales traumáticas y depresión resistente al tratamiento”.
Sin embargo, expertos en salud pública llaman a la cautela. Gene Ransom, CEO de MedChi, la Sociedad Médica Estatal de Maryland, afirmó a WTOP: “Es algo serio y necesitamos tomarlo en serio. Primero debemos asegurarnos de no hacer daño… necesitamos ser muy cuidadosos y reflexivos”.
Regulación por fases
El grupo de trabajo propone un enfoque escalonado:
- Primera fase: regular la psilocibina, incluyendo protocolos de seguridad, monitoreo de datos, campañas de educación pública y capacitación de la policía. Se recomienda la “despriorización con sanciones civiles y expurgación”, tratando la posesión personal como la menor prioridad.
- Segunda fase: introducción de la psilocibina bajo supervisión médica en entornos clínicos.
- Tercera fase: expansión completa con ventas comerciales y evaluación de otras sustancias psicodélicas naturales.
Lanman Guzzone advirtió: “Habrá mucho trabajo por hacer, y no creo que nadie deba entrar en pánico pensando que al final de la sesión tendremos disponibilidad completa de psilocibina. Esto llevará varios años”.
Evidencia científica y seguridad
Investigadores de la Universidad Johns Hopkins incluidos en el estudio destacan que, aunque los resultados terapéuticos son prometedores, existen riesgos potenciales si los psicodélicos se usan sin guía profesional, como reacciones psicológicas adversas, interacciones peligrosas y toxicidad aguda.
“Aunque los psicodélicos serotoninérgicos parecen tener bajo potencial de abuso, sus riesgos fuera de ensayos controlados no se comprenden bien”, indica el informe.
El grupo de trabajo reconoce estos desafíos pero resalta que la investigación en psicodélicos es “una de las áreas más rápidamente evolucionando de la medicina moderna”, con un enfoque en condiciones resistentes a tratamientos convencionales.
Maryland da pasos cautelosos hacia un futuro en el que los psicodélicos naturales puedan ofrecer tratamientos innovadores para enfermedades mentales graves. Con un enfoque regulatorio por fases, investigación científica rigurosa y respeto a usos tradicionales, el estado busca equilibrar la seguridad pública con el potencial terapéutico de estas sustancias, aunque la disponibilidad recreativa sigue siendo un objetivo lejano.