Cada vez más hogares en Estados Unidos están optando por la energía solar como una forma de ahorrar dinero, cuidar el medio ambiente y reducir su dependencia de las compañías eléctricas. Hoy, más del 50% de la electricidad que se genera en el país proviene de energía solar, una señal clara de que esta tecnología ya no es del futuro, sino del presente.
Los paneles solares funcionan de manera sencilla. Están compuestos por celdas fotovoltaicas que transforman la luz del sol en electricidad. Esa energía pasa por un inversor que la convierte en el tipo de electricidad que usan los hogares, integrándose automáticamente al sistema eléctrico de la casa, sin cambiar la rutina diaria.
La electricidad que producen los paneles se utiliza primero dentro del hogar para alimentar luces, electrodomésticos y sistemas de calefacción o aire acondicionado. Cuando los paneles generan más energía de la que se está usando —algo común durante el día—, el excedente se envía a la red eléctrica. Ese aporte se traduce en créditos en la factura mensual, ayudando a reducir el costo de la luz. En la noche o en días nublados, la casa vuelve a usar energía de la red de forma normal.
A pesar de su crecimiento, todavía existen mitos sobre la energía solar. Los paneles sí funcionan en días nublados, no requieren manejo especial y pueden instalarse en casas ya construidas, no solo en viviendas nuevas.
En Maryland, el estado está reforzando su compromiso con la energía limpia con nuevos programas anunciados en 2025 para facilitar el acceso a paneles solares. Uno de ellos es el Programa de Acceso a Energía Solar (MSAP, por sus siglas en inglés) de la Administración de Energía de Maryland (MEA, por sus siglas en inglés), que ofrece subvenciones de hasta $7,500 para ayudar a familias a instalar sistemas solares en sus hogares. El programa está dirigido a hogares que cumplen ciertos requisitos de ingresos y otorga $750 por kilovatio instalado. Las solicitudes se evalúan por orden de llegada.
Estas iniciativas buscan reducir las emisiones contaminantes y aumentar el uso de energías renovables, al tiempo que ayudan a las familias a bajar sus facturas eléctricas. Con incentivos disponibles y beneficios visibles desde el primer día, instalar paneles solares y comenzar el 2026 con energía limpia se presenta como una opción cada vez más atractiva para la comunidad.