Cada primavera, miles de visitantes llegan a Washington, DC, para ver los famosos cerezos en flor que rodean el Tidal Basin. Las delicadas flores rosadas enmarcando el Jefferson Memorial se han convertido en uno de los símbolos más reconocibles de la temporada. Sin embargo, este icónico lugar no es el único donde disfrutar del espectáculo: en todo el DMV existen alternativas igual de hermosas y mucho más tranquilas.
Más allá del Tidal Basin
Aunque el Tidal Basin concentra la mayor atención, la ciudad ofrece múltiples rincones donde ver los cerezos sin las grandes multitudes. El U.S. National Arboretum destaca por sus amplios jardines y vistas a las históricas columnas del Capitolio, ideal para paseos relajados entre flores. En el sureste, Anacostia Park ofrece hileras de cerezos junto al río, mientras que Kenilworth Park & Aquatic Gardens combina naturaleza y tranquilidad en un entorno menos concurrido.
También hay opciones en zonas históricas. Dumbarton Oaks, en Georgetown, mezcla cerezos con magnolias en jardines cuidados (con entrada desde $15), creando una experiencia más íntima. En Capitol Hill, Stanton Park y Lower Senate Park —este último con más de 100 cerezos— ofrecen escenarios urbanos llenos de color. Cerca de Union Station, el National Japanese American Memorial brinda un espacio conmemorativo y sereno rodeado de flores.
Incluso dentro del área del National Mall hay alternativas menos saturadas. East Potomac Park y el East Potomac Golf Course cuentan con largas filas de cerezos a lo largo del agua. Y para quienes buscan un ambiente de vecindario, Foxhall Village, en el noroeste, es famoso por sus calles residenciales llenas de cerezos, muy populares entre fotógrafos.
Maryland: vecindarios y jardines llenos de color
En Maryland, los cerezos también ofrecen paisajes impresionantes. El vecindario de Kenwood, en el condado de Montgomery, alberga más de 1,200 cerezos Yoshino, la misma variedad del Tidal Basin, lo que convierte sus calles en túneles rosados durante el pico de floración. Además, se puede acceder caminando o en bicicleta desde el Capital Crescent Trail.
Otro punto destacado es Brookside Gardens, en Wheaton, con senderos diseñados y flores de primavera en todo su esplendor. En el condado de Prince George’s, Lake Artemesia ofrece un ambiente tranquilo con senderos alrededor del lago, ideal para caminar o andar en bicicleta. También el National Harbor suma vistas al río Potomac con cerezos a lo largo de su paseo marítimo.
Virginia del Norte: vistas junto al río y jardines escénicos
Al otro lado del río, el norte de Virginia ofrece escenarios igualmente atractivos. Meadowlark Botanical Gardens, en Vienna, combina jardines paisajísticos con cerezos dispersos que atraen a fotógrafos y amantes de la naturaleza. En Annandale, Green Spring Gardens mezcla historia y naturaleza con árboles en flor alrededor de su casa histórica.
En Alexandria, Founders Park ofrece vistas al río con cerezos alineados frente al agua, creando un ambiente perfecto para paseos primaverales. Por su parte, el Arlington National Cemetery destaca por sus hileras de cerezos que florecen en un entorno solemne y cargado de historia.
Una experiencia diferente (y más tranquila)
Explorar estos lugares fuera del Tidal Basin permite vivir la temporada de cerezos desde otra perspectiva. Muchos de estos sitios ofrecen menos aglomeraciones, mejor acceso y paisajes únicos que combinan naturaleza, historia y vida urbana. Además, recuerdan que el “peak bloom” dura solo unos días, lo que convierte cada visita en una experiencia breve pero memorable.
En definitiva, aunque el Tidal Basin seguirá siendo el epicentro de la temporada, aventurarse más allá revela un DMV lleno de rincones igualmente espectaculares para disfrutar de los cherry blossoms sin prisas y con otra mirada.