La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, firmó a principios de mayo un paquete de leyes ambientales que incluye las primeras regulaciones del estado para detectar sustancias PFAS, conocidas como "químicos eternos", en los lodos de aguas residuales que se usan como fertilizante en tierras de cultivo.
Qué son los PFAS y cómo llegan a los alimentos
Los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) son compuestos químicos sintéticos usados en productos antiadherentes, ropa resistente a manchas y envases de comida rápida. Se les llama "químicos eternos" porque no se descomponen en el medio ambiente y se acumulan en el cuerpo humano, donde se asocian con problemas neurológicos y de salud.
La principal vía de entrada de los PFAS a la cadena alimentaria es la práctica de esparcir lodos de plantas de tratamiento de aguas residuales, llamados biosólidos, sobre tierras agrícolas. Es el método más barato para deshacerse de ese subproducto y ofrece fertilización gratuita a los agricultores, pero también expone los cultivos y animales de granja a la contaminación.
Virginia no hacía pruebas hasta ahora
Hasta la firma de estas leyes, Virginia no realizaba ningún tipo de prueba para detectar PFAS en los biosólidos. La nueva ley SB 386, impulsada por el senador Richard Stuart y el delegado Alfonso López, establece un sistema de monitoreo obligatorio.
A partir de julio de 2027, si la concentración de PFOS o PFOA en los biosólidos iguala o supera 50 partes por mil millones en un promedio de 12 meses, el material no podrá esparcirse en tierras de cultivo. Si la concentración está entre 25 y 50 partes por mil millones, la aplicación se limitará a tres toneladas secas por acre.
Estados vecinos ya tenían límites más estrictos
Los estados vecinos de Virginia ya habían establecido límites más bajos para los PFAS en biosólidos, lo que provocó que los lodos se enviaran a Virginia para su disposición. Esta situación generó preocupación entre las comunidades agrícolas del estado.
"Espero que en los años venideros sigamos hablando de los PFAS y de cómo enfrentar la amenaza constante que representan".
Abigail Spanberger, gobernadora de Virginia, durante la firma ceremonial de la ley el 6 de mayo en Widewater State Park, Stafford
Una segunda ley, la SB 938, obliga a plantas de tratamiento de aguas residuales, industrias que usan PFAS y sitios como aeropuertos y centros de entrenamiento de bomberos a realizar pruebas trimestrales de PFAS en sus descargas.
El gobierno federal no ha actuado
La EPA publicó en enero de 2025 un borrador de evaluación de riesgos para dos de los PFAS más antiguos (PFOA y PFOS) en lodos, pero desde entonces no ha finalizado el documento ni emitido regulaciones para proteger las granjas. Eso deja la acción en manos de los estados.
"Este es un día importante para las familias y los agricultores de Virginia, ya que tomamos pasos cruciales para combatir la propagación de los PFAS".
Alfonso López, delegado estatal y presidente del Comité de Agricultura de la Cámara de Virginia, en comunicado oficial
Los defensores de regulaciones más estrictas reconocieron que la medida es más débil de lo que buscaban, pero la consideran un primer paso necesario. Maryland también evalúa legislación similar para reducir los niveles permitidos de PFAS en biosólidos.