La Cámara de Representantes aprobó el miércoles una resolución que ordena al presidente Donald Trump retirar las fuerzas armadas de las hostilidades con Irán. El voto fue 215 contra 208, con cuatro republicanos rompiendo filas para unirse a todos los demócratas, en la reprimenda bipartidista más significativa al manejo del conflicto que ya supera los 90 días.
La medida invoca la War Powers Resolution de 1973, que prohíbe al presidente mantener tropas en hostilidades activas por más de 60 días sin autorización del Congreso. Ese plazo venció el 1 de mayo y Trump no solicitó autorización legislativa para continuar la campaña militar.
Qué republicanos votaron a favor y por qué
Los representantes Thomas Massie (Kentucky), Brian Fitzpatrick (Pennsylvania), Tom Barrett (Michigan) y Warren Davidson (Ohio) cruzaron líneas partidistas para apoyar la resolución. Es la primera vez que cuatro republicanos respaldan una medida de poderes de guerra sobre Irán en esta legislatura.
"La gente está cansada de esto. Están cansados de la gasolina a $5 el galón y el diésel a $6, y del fertilizante que no podemos comprar para nuestros campos en Kentucky".
Thomas Massie, representante republicano por Kentucky, tras la votación del miércoles
Fitzpatrick, quien presentó su propia resolución de poderes de guerra en abril, defendió su voto apelando al cumplimiento de la ley.
"Hay una ley vigente. Tienes dos opciones: sigues la ley o cambias la ley. No puedes violarla".
Brian Fitzpatrick, representante republicano por Pennsylvania, en declaraciones a reporteros
Cuatro intentos y el voto que finalmente pasó
Esta fue la cuarta votación sobre poderes de guerra relacionada con Irán en 2026. La primera, el 5 de marzo, fracasó 212 contra 219. La más reciente antes de esta, el 14 de mayo, terminó empatada 212-212. Los líderes republicanos pospusieron el voto programado para el 21 de mayo y enviaron a los legisladores a receso cuando quedó claro que no tenían los números para bloquearla.
El representante Gregory Meeks (demócrata por Nueva York), presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, introdujo la Resolución Concurrente 86. Todos los demócratas presentes votaron a favor, incluyendo a Jared Golden de Maine, quien se había opuesto a las tres resoluciones anteriores.
Qué significa para el conflicto con Irán
La resolución es en gran parte simbólica. Las resoluciones concurrentes no llevan fuerza de ley y no requieren la firma del presidente. Sin embargo, los inspectores generales del Pentágono, el Departamento de Estado y USAID anunciaron el mismo miércoles una revisión conjunta de la guerra, señalando que están obligados por ley a investigar operaciones militares que excedan los 60 días.
El conflicto comenzó el 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Más de 90 días después, las negociaciones para terminar la guerra no han ganado tracción clara y un frágil cese al fuego sigue bajo presión. Horas antes de la votación, Irán y Estados Unidos intercambiaron ataques en el Golfo Pérsico.
Cómo afecta la guerra al bolsillo de los latinos
El conflicto con Irán disparó los precios de la energía en Estados Unidos. La gasolina regular promedia $5 el galón a nivel nacional, mientras que el diésel supera los $6. Los fertilizantes, que dependen de derivados del petróleo, también subieron, encareciendo los alimentos.
Para los 12 millones de trabajadores latinos en sectores como agricultura, construcción y transporte, estos aumentos representan un golpe directo. Los precios de la inflación en abril subieron 3,8% interanual, impulsados en gran parte por la energía, mientras que los salarios por hora promedio solo crecieron 3,6%.
Qué viene después
La resolución pasa ahora al Senado, donde el mes pasado una medida similar avanzó con el apoyo de cuatro republicanos pero no llegó a votación final. El speaker Mike Johnson argumentó antes del voto que la resolución "debilitaría la mano del presidente" en las negociaciones. Trump, cuya administración ha cuestionado la constitucionalidad de la War Powers Resolution, casi seguro contestará la autoridad de la medida incluso si el Senado la aprueba.