Desde extremos opuestos de la calle 14, dos negocios venezolanos entraron rápidamente en acción para llevar ayuda a su tierra natal tras el devastador terremoto del 24 de junio.
Arepazone, la cadena local con varios restaurantes establecidos en el DMV, utilizó su local principal en downtown DC para abrir sus puertas como un centro de acopio. Más arriba, en Columbia Heights, el nuevo restaurante DC Al Toque también transformó su espacio en un punto activo de recolección de donaciones, operando hasta tarde en la noche para recibir la mayor cantidad de suministros posible.
Los dos restaurantes quizás podrían, en otras circunstancias, competir por el mismo grupo demográfico de comensales que buscan auténtica cocina venezolana. Pero a raíz de la tragedia, acordaron juntos que necesitaban utilizar sus plataformas para accionar de inmediato por su país.
Arepazone: De restaurante a centro de acopio


Izq: El cofundador Alí Arellano transformó rápidamente su local, Arepazone, en un punto de recolección de donaciones. Der:: Heyden Santos, originario de Yaracuy, acudió a Arepazone apenas se enteró de la recolección. FOTOS: Fabianna Rincón
Arepazone comenzó a servir a la comunidad latina y venezolana del DMV en 2014, creciendo desde un solo "food truck" a siete ubicaciones a lo largo de DC, Maryland y Virginia. Su primer restaurante tradicional, abierto en 2017 a pasos de Logan Circle, se transformó después de los sismos para recaudar donaciones de emergencia todo el fin de semana.
Alí Arellano, cofundador de Arepazone, supo la mañana siguiente a los terremotos que su negocio debía moverse rápido para enviar la mayor cantidad de ayuda posible a su comunidad. Su equipo movilizó tres de sus siete sucursales, cada una en un área del DMV, poniéndolas “a la orden de toda la comunidad latina y de los venezolanos”.
El venezolano Heyden Santos se dirigió a Arepazone poco después de enterarse que estaban recolectando insumos. Habiendo llegado desde Yaracuy hace dos años, Santos decidió ayudar a su país de inmediato, guiado por una profunda motivación “como venezolano, y como ser humano”.
“Hay una satisfacción por encima de todo, después de tanto llorar, después de tanto sentirse incómodo con solamente ver las noticias y tener los brazos cruzados”, dijo Santos. “Todos pueden traer un granito de alegría, un granito de esperanza para las personas de Venezuela”.
Arellano, originario de Caracas, pasó el jueves lidiando con la desgarradora noticia de que varios familiares en La Guaira (área afectada por el sismo) estaban atrapados bajo los escombros de su edificio. “Con el corazón arrugado", se enfocó en establecer un punto de recepción de emergencia en Arepazone mientras esperaba ansiosamente noticias sobre su seguridad.“La buena noticia de todo esto es que hoy, a las seis de la tarde, los pudieron sacar del edificio y están bien”, Arellano confirmó.
La diáspora encuentra apoyo en DC Al Toque


Izq: El salvadoreño Óscar González entrega donaciones para aportar su "granito de arena"en DC Al Toque. Der: Sintiéndose con las "manos atadas", el cofundador Jonathan Avendaño activó DC Al Toque como punto de donación. FOTOS: Fabianna Rincón
Jonathan Avendaño cofundó DC Al Toque con su familia, aunque sus padres, abuela y casi toda su familia extendida todavía viven en Venezuela. El jueves, después de que sus familiares en Venezuela se comunicaron para relatar los estragos del sismo, concluyó con tristeza: "Lo que está sucediendo es una catástrofe".
“Aquí yo me siento como con las manos atadas”, dijo Avendaño. “Yo quisiera estar ahorita en Venezuela e irme a Caracas a levantar escombros con mis propias manos. Ayudar a la gente y sentirme útil, para mi país, para mi pueblo, para mi gente”.
Apenas dos meses después de su apertura, DC Al Toque no perdió el tiempo en movilizarse una vez que surgió la emergencia. También lograron establecer rápidamente una comunidad fiel de Washingtonianos, quienes llenaron su local en Columbia Heights con recursos muy necesarios listos para ser enviados a Venezuela.
Junto a su esposa y su hijo, un donante, Óscar González, viajó desde su hogar en Germantown para llevar recursos a DC Al Toque. González notablemente no es parte de la diáspora venezolana; él es de El Salvador, al igual que la mayoría de los residentes latinos en el DMV. Aun así, González afirmó que ayudar en momentos de crisis trasciende razas y nacionalidades.
“Recuerden que acá no importa bandera, no importa raza, no importa color. Todos somos humanos”, dijo González. “Esperamos que más personas se unan”.
Movilizando la comunidad: la situación actual
Los centros de acopio de DC Al Toque y Arepazone han superado su capacidad de recolección. Camiones repletos de ayuda, producto de los esfuerzos de ambas organizaciones, van actualmente en camino a Florida, donde se unirán a la movilización nacional para llegar a las zonas más afectadas de Venezuela lo más rápido posible.
Aunque ya no están recibiendo donaciones físicas, ambas organizaciones siguen pidiendo apoyo a sus comunidades. Ahora, piden a los residentes que se sumen a la fase crítica de despacho trabajando como voluntarios para empacar, donando cajas y cinta de uso rudo, o aportando dinero para el traslado de los materiales. Las últimas actualizaciones están disponibles en sus redes sociales: @arepazone o @dcaltoque.
Para Avendaño, el arduo trabajo de operar como un centro de recolección son su forma de “aceptar la realidad de la mejor manera”. Desde el primer día de la recaudación, el cofundador destacó el hecho de asimilar el duelo por la catástrofe y encontrar la fuerza para seguir adelante.
"Hacer esa obra es lo menos que podemos hacer desde aquí", dijo Avendaño. "Vamos a ayudar de la mejor manera que tenemos, que es comunicándonos a las personas para que aporten al igual que nosotros".
