Siete años después de que Baltimore aceptara vender el terreno de la extinta Lake Clifton High School, Morgan State University comienza el proceso de planificación maestra para transformar sus 44 acres en el noreste de la ciudad. La escuela cerró en 2005 tras décadas de desinversión urbana y problemas de seguridad.
La ciudad evaluó ocho posibles compradores antes de elegir a Morgan State, según confirmó la subcomisionada de la División de Manejo y Desarrollo de Tierras de Baltimore, Tamara Woods.
"Nos estamos preparando para arrancar, diría yo, la planificación maestra con Morgan State", dijo Tamara Woods, subcomisionada de la División de Manejo y Desarrollo de Tierras de Baltimore, a WMAR el 4 de agosto
Un plan de $200 millones a 20 años
Morgan State aprobó en 2022 comprar el predio de 73 acres, 59 con el edificio escolar y 14 adyacentes, por apenas $93.652,80, dentro del Programa de Escuelas del Siglo XXI, que obligó a la ciudad a poner en venta 26 antiguos edificios escolares. La universidad proyectó entonces una inversión de $200 millones, con un desarrollo escalonado de 15 a 20 años.
Entre los planes iniciales figuran la demolición del edificio escolar, la restauración de la histórica Valve House y de cinco obras de arte público, además de nuevos edificios académicos, campos deportivos, un centro de bienestar, vivienda de uso mixto y un centro de convocatorias.
"Este desarrollo creará nuevos empleos, generará ingresos fiscales muy necesarios, dará nueva vida a las comunidades circundantes y le dará a una de las instituciones más fuertes de la región espacio para crecer", dijo el alcalde Brandon Scott, en un comunicado citado por CBS Baltimore
Preservar el legado del sitio
La vicepresidenta de instalaciones, diseño y construcción de Morgan State, Kim McCalla, señaló que la universidad ha sido muy intencional en preservar el pasado y los edificios históricos del campus. Woods agregó que el terreno es clave porque las escuelas excedentes de la ciudad ya no son necesarias para el propósito para el que fueron construidas originalmente.
El proyecto se suma a los esfuerzos de expansión educativa que vive la región, en momentos en que las universidades del DMV avanzan en distintos rankings académicos.
La etapa de planificación maestra definirá qué edificios se conservan, cuáles se demuelen primero y en qué orden se construirán las nuevas instalaciones. Todavía no se ha fijado una fecha pública de inicio de obras ni un cronograma actualizado desde la aprobación de 2022.
Para los vecinos del noreste de Baltimore, el avance representa la primera señal concreta de movimiento en un predio que llevaba casi dos décadas cerrado desde que la escuela original cerró sus puertas en 2005.