La junta directiva del Kennedy Center votó el martes cerrar el edificio principal por dos años para una renovación de $100 millones, a solo semanas de que la institución cayera en bancarrota, según confirmó NPR.
El cierre se suma a el déficit de $23 millones que ya enfrentaba el centro cultural y llega después de meses de disputa por su control, que en febrero ya había anticipado un cierre de dos años tras una decisión del presidente Trump.
La reapertura se espera para 2028
La obra busca resolver problemas de seguridad física en el edificio, según la junta. Durante la renovación seguirán operando la extensión REACH, la Orquesta Sinfónica Nacional, los premios Kennedy Center Honors y el Mark Twain Prize, que no dependen del edificio principal.
Trump llevaba 19 meses buscando el control total de la institución, que tradicionalmente ha operado de forma independiente de la Casa Blanca. En marzo, un nuevo director ejecutivo asumió mientras el centro se preparaba para el cierre anunciado meses atrás.
Un juez bloqueó el nombre de Trump
Horas antes del voto, el juez federal Christopher Cooper le prohibió a la junta poner el nombre de Trump al edificio o renombrar los jardines como "President Donald J. Trump Plaza". Cooper determinó que la junta no puede instalar memoriales para el presidente sin autorización del Congreso.
Trump respondió que la reconstrucción y renovación del Kennedy Center no se llevarán a cabo si los tribunales fallan en contra de que su nombre quede inscrito en el edificio. La representante demócrata Joyce Beatty, de Ohio, acusó al presidente de condicionar la renovación de un memorial nacional a que lleve su nombre.
El pleito podría llegar a la Corte Suprema
El caso podría subir ahora a la Corte de Apelaciones del Circuito de DC y, eventualmente, a la Corte Suprema. Mientras tanto, la votación que se esperaba para esta semana ya definió el rumbo inmediato del centro cultural: cierre y renovación, sin el nombre de Trump por ahora.
El Kennedy Center alberga cada año presentaciones en español y programación bilingüe dirigida a la comunidad latina de Washington. Con el edificio principal cerrado, esa oferta cultural tendrá que reubicarse temporalmente en los espacios que sigan operando o en sedes externas, algo que la institución aún no ha detallado.