El gobernador de Virginia, Bob McDonnell (R) —una figura que gozó de popularidad nacional y al cual se le había echado el ojo como candidato presidencial en 2016— se encuentra en una de las etapas más oscuras de su gestión justo cuando está próximo a dejar el cargo en enero de 2014.
Tras escándalos por dinero que habría recibido de una corporación, McDonnell se encuentra en el índice más bajo de su popularidad, según una reciente encuesta, publicada el miércoles 17 por Quinnipiac University.
El sondeo dice que el 37 por ciento de los 1.030 votantes encuestados desaprueban su gestión. Y sólo el 46 la aprueba.
Los porcentajes han cambiado considerablemente en menos de cuatro meses. En marzo, 53 por ciento aprobaban su gestión y en mayo 49 por ciento.
McDonnell se encuentra en medio de una investigación por fondos cuestionables que recibió y que no los habría declarado apropiadamente. Entre ellos los $ 70.000 a una corporación propiedad del gobernador y su hermana en 2012. Y otros $80.000 en regalos a su familia.
McDonnell culmina su cargo este año y se vociferaba como un potencial candidato presidencial tras su liderazgo en la Asociación de Gobernadores Republicanos.