El documental “El Salvador: Los archivos perdidos del conflicto” revisa la guerra civil salvadoreña (1980 – 1992) desde una amplia perspectiva que permite al espectador entender las encrucijadas de este conflicto bélico.
En días recientes, la Universidad Estatal de Pensilvania, en State College, expuso la cinta dentro del Festival de Cine de esta ciudad universitaria ubicada a unas 215 millas al noreste de Washington DC, como parte del estreno internacional en Estados Unidos de este documental que consta de tres partes. El primer volumen de la producción dirigida por el documentalista y publicista Gerardo Muyshondt y producida por el empresario Ricardo Simán y el productor asociado Sergio Rodríguez, se estrenó en noviembre de 2014 en las salas de cine en El Salvador y la tercera parte se presentó en noviembre del año pasado, con lo que concluyó la realización de la trilogía.
Este documental es hasta ahora la única pieza que muestra desde una perspectiva ampliada el conflicto bélico salvadoreño, que causó más de 70 mil muertes, el que se desarrolló como parte de la Guerra Fría, pero cimentado también por los profundos conflictos sociales como violación de derechos humanos, abuso de autoridad y falta de democracia en el país centroamericano en la segunda mitad del siglo XX.
La cinta, dividida en tres partes a manera cronológica: “Las causas”, “La Guerra” y “La Paz”, es a criterio del director Muyshondt, una forma de sintetizar la historia que inició con la depuración de un banco de más de 250 horas de grabación de videos sobre la guerra que había colectado desde inicios del conflicto el empresario Ricardo Simán, un amante de la fotografía y de las ciencias cinematográficas.
La guerra salvadoreña estuvo contextualizada en las luchas ideológicas y de control geopolítico entre los dos grandes polos de poder planetario: Estados Unidos y la Unión Soviética, que hasta la caída del telón de acero, en 1989, mantenían crispado al mundo ante la amenaza de una hecatombe global. El conflicto bélico salvadoreño concluyó el 16 de enero de 1992 con la firma de los Acuerdos de Paz, después de una larga salida negociada que dio entre otras posibilidades la incorporación de la fuerza guerrillera del FMLN a la vida política y con el paso de los años le facilitó conseguir el poder a través de elecciones libres.
La cinta fue bien acogida en la Universidad de Penn State donde estudiantes y académicos del centro de estudios realizaron un diálogo con los productores.
El productor ejecutivo Ricardo Simán reconoce que esta pieza que en total dura más de 5 horas, es un documental que trata de presentar una versión más amplia de la guerra donde el hilo conductor de la historia fluye con las voces de todos los bandos, desde militares, actores políticos y analistas del momento. También agrega que esta cinta no pretende ser una pieza de mercadeo con altas entradas en taquilla, pues está consciente que la realización es más como un documento valioso para entender la historia contemporánea salvadoreña y las complejidades de una guerra cuyas heridas aún no han cicatrizado en el tejido social salvadoreño.
Tomás Guevara es un periodista salvadoreño y colaborador de El Tiempo Latino