A más de una década de su estreno en Broadway en 2007, los conflictos sentimentales, sociales y económicos que plantea la obra musical In The Heights, siguen en plena vigencia en la comunidad latina que reside a lo largo y ancho de los Estados Unidos.
Así lo expresaron el actor Robin de Jesús, quien representa a Usnavi, y Marcos Santana, Director y Coreógrafo de esta versión del musical de Lin-Manuel Miranda que se presentará en Olney Theatre Center, en Olney, Maryland, desde el 6 de septiembre hasta el 15 de octubre. La obra es dirigida musicalmente por el maestro Christopher Youstra.
“Es mucho más fácil hacer la obra ahora. Cuando comienza una producción nosotros tenemos que prepararnos sobre las personas a las que representamos. Su forma de hablar, de vestir, de comportarse, uno tiene que investigar, buscar ideas sobre cómo hacer un determinado papel. Para hacer Usnavi en In The Heights me basta con mirar a diario las noticias sobre lo que le sucede a la comunidad latina en este país y ahí está toda la información que necesito, es una obra muy actual”, afirmó Robin de Jesús en una entrevista concedida a El Tiempo Latino, en un receso de los ensayos del miércoles 30 de agosto en la sede del Olney Theatre Center, en Olney Maryland.
El musical In The Heights, ganador de 4 premios Tony en 2008, se estrenó en Broadway en febrero de 2007, luego de posicionarse en el escenario como una exitosa producción que fue concebida, compuesta y con letras de canciones de Lin-Manuel Miranda y libreto de Quiara Alegría Hudes, ambos de origen puertorriqueño.
“Ha sido súper interesante estar aquí en Olney, especialmente en esta temporada caracterizada por el intenso clima político, pero también de mucha nostalgia. Haciendo estas escenas aquí mi mente se regresa ocho o diez años atrás cuando representé esa misma escena, pero haciendo otro papel”, agregó De Jesús, quien interpreta a Usnavi, el narrador y el personaje principal y quien es el dueño de una pequeña bodega en Washington Heights. Su nombre se originó en una de las primeras cosas que vieron sus padres al llegar desde República Dominicana a los Estados Unidos: un barco de la Armada de los Estados Unidos (US Navy).
De Jesús, nominado a dos premios Tony en 2008, representó al personaje Sonny en Broadway hace diez años, actuando al lado nada menos que de Lin-Manuel Miranda, quien interpretó a Usnavi en el elenco original.
De padres puertorriqueños y nacido el 21 de agosto de 1984 en Norwalk, Connecticut, De Jesús es quizás mayormente conocido por su papel de Sonny en la obra original por el que fue nominado al Premio Tony por Mejor Actor de Reparto en un Musical.
“Recuerdo cosas que nosotros hacíamos detrás del escenario y a veces me encuentro riendo o llorando solo. Ha sido súper interesante estar aquí, en el área de Washington, DC, el centro político de los Estados Unidos, especialmente en estos momentos en los que hay tanto debate sobre inmigración, algo que me ha enfocado más en la gran responsabilidad que tenemos de contar nuestras historias directamente”, admitió.
“Es cómico porque me siento como que en cada esquina me recuerdo de algo que me pasó en la obra en Broadway cuando yo era Sonny, los chistes tras bastidores, las historias que nos contamos fuera de la escena… Cuando hice el papel de Sonny, quien es más joven, un adolescente, yo también era más joven”, explicó De Jesús, quien acaba de cumplir 33 años y quien cuando interpretó a Sonny en 2007, tenía 23.
“Usnavi es más de mi edad y me siento más identificado con él. Tengo más responsabilidades ahora, pero creo que estoy en una parte de mi vida en la que yo puedo asumir esa responsabilidad”, subrayó de Jesús, quien ejerciendo su papel de Usnavi en el musical está enamorado de Vanessa, una de las mujeres de esa comunidad.
El exuberante musical, concebido por Lin-Manuel Miranda, el genio creador de “Hamilton”, cuenta la historia de los amores, las esperanzas y las desilusiones de una comunidad inmigrante en el barrio de Washington Heights en Nueva York.
Actúan personajes típicos del barrio como el dueño de la bodega, la bella peluquera, la abuela consejera y una joven estudiante, Nina, hija de los dueños de la compañía de taxis, que se enamora de un joven afroamericano, romance que plantea la problemática del racismo.
“Los actores normalmente tenemos quejas, pero en este momento yo me siento tranquilo, no me quejo, si estoy cansado o confundido con el trabajo esas son cosas menores que no se pueden comparar con tantas cosas grandes y delicadas que están pasando en el contexto general en este país”, reconoce De Jesús.
El musical se estrenó en el 2007 cuando Miranda estremeció Broadway como creador y escritor de la música y lírica de un musical que fue después nominado a 13 Premios Tony en 2008, llevando a sus vitrinas los de Mejor Musical, Mejor Banda Sonora, Mejor Coreografía y Mejor Orquestación. También ganó un Premio Grammy como Mejor Álbum Musical de Teatro y fue nominado a un Premio Pulitzer.
“La mayor parte de la obra se desarrolla en la Calle 181 en Washington Heights, Nueva York, donde vivían muchos inmigrantes hispanos, irlandeses y judíos. Nuestra obra ocurre el fin de semana del 4 de Julio y hay tres negocios, un salón de belleza, una bodega y el negocio de los taxis de unos puertorriqueños que tienen una hija llamada Nina, muy inteligente y que fue la primera en ir a la universidad, a Stanford, CA”, relató. Nina va a Stanford University, pero los padres no podían pagarla por los altos costos, ella se enamoró de un afroamericano. Nina tiene esa carga, esa presión de representar a un barrio e ir a esa universidad y todo el mundo en la comunidad la admira, lo que se convierte en una presión muy fuerte para ella.
Otro personaje clave en la Abuela Claudia, que no tuvo hijos, pero que todos la quieren y están conectados a través de ella.
“En la bodega (negocio de Usnavi) el problema es que todos los días son iguales, que tenemos conflictos pequeños y la necesidad de más dinero nos afecta cada día más. Hay cambios demográficos por la llegada de las grandes corporaciones al área, la dueña del salón de belleza no pudo pagar más la renta y tuvo que mudarse al Bronx. Hay muchos cambios y son muchas las historias que pasan al mismo tiempo”, explicó De Jesús. Lo que atrae a la gente más a la obra es que para cada persona hay un conflicto, un personaje con el que se identifican en la obra”, reconoció.
El actor admitió que se siente “estimulado por muchas cosas y que no le preocupan” las comparaciones con Lin-Manuel (Miranda). “Eso me preocupaba mucho antes, pero al llegar a aquí eso no me ha hecho mucho efecto porque yo sé claramente que Lin es tan positivo, generoso y buenísimo con nosotros que no hay necesidad de crear ese conflicto. Si él por alguna razón llega a ver esta obra va a venir con los brazos abiertos”, dijo emocionado. “’I don’t know’ (yo no sé) pero me siento como que siempre estoy sonriendo”, concluyó Robin de Jesús.
MARCOS SANTANA, DIRECTOR Y COREÓGRAFO
“Todos estamos muy entusiasmados de presentar la obra aquí en Olney. Cuando la gente del teatro me llamó para hacer la obra aquí les dije absolutamente que sí. Aunque lleva ya mucho tiempo que ya no está en Broadway, cuando esta obra fue creada impactó mucho, no tanto en el teatro musical sino a nosotros como comunidad, como actores latinos, como minoría, nos dio la oportunidad de mostrarnos cómo somos nosotros, cómo eran nuestros ancestros, abuelos, padres, cómo es nuestra cultura”, dijo Marcos Santana, Director y Coreógrafo del musical
que cuenta la historia de los amores, las esperanzas y las desilusiones de esa comunidad inmigrante en el barrio de Washington Heights en Nueva York.
“Para nosotros traer la obra a un teatro fuera de Nueva York, donde residen otras comunidades latinas es muy importante, es difundir el mensaje de esta obra, para nosotros la autenticidad de la obra es lo que nos llena de orgullo poderla compartir a otras audiencias”, agregó Santana.
Santana admitió haber consultado “con Quiara (Alegría Hudes) quien escribió el libro” y con algunos de los actores del elenco original.
“También hablé con Alex Lacamoire, quien escribió la música y me ayudó muchísimo, me dijo algunas cosas que yo no sabía. Yo conozco bastante la obra porque estuve desde el principio con los trabajos que derivaron en lo que el show terminó siendo en Broadway”, continuó Santana, nacido en Bayamón, Puerto Rico.
Santana comenzó a bailar en teatro desde los 18 años, emigró a Los Ángeles donde estudió, vivió 5 años y bailó con destacados artistas. Su pasión por el teatro musical lo llevó más tarde a Nueva York donde estuvo en el elenco de In The Heights.
“Hoy cantábamos una canción y al otro día la canción desaparecía. Fue cuando llegó Alabanza (una canción de In The Heights). Estuvimos ahí y fuimos instrumentales en la creación de la obra. Para mí es un honor, es la primera vez que dirijo y coreografío este musical, mi experiencia con In The Heights había sido en Broadway y la verdad es que me siento muy orgulloso ahora de dirigir la producción, de tener esta oportunidad y compartirla con este elenco aquí en Olney”, reconoció Santana.
Es que In The Heights trata problemas muy puntuales que son parte de la vida de los inmigrantes en Estados Unidos. Todos los personajes se sacrifican con mucho orgullo y amor para el beneficio de las próximas generaciones, tal como sucede en la vida real.
“Todo está a flor de piel, hacen casi 15 años que la obra se terminó de escribir y hay letras en las canciones y líneas en el libreto que se aplican a la realidad actual, la inmigración, los latinos que tienen dos trabajos, algo que a nosotros nos gusta, hay una letra en la primera canción que dice ‘we came to work and to live, we have a lot in common’ para mí esa es una de las letras más determinantes en este momento, porque nos proyecta a continuar la historia de la obra. Como inmigrantes, personas y latinos vinimos con ese propósito de trabajar y vivir y tenemos mucho en común con los que ya estaban aquí”, aseguró Santana.
El escenario de In The Heights vibra con los ritmos como el hip hop, el merengue y la salsa.
“Una de las cosas más geniales que tiene In The Heights es definitivamente la música, cómo Lin Manuel, Lacamoire y Bill Sherman deciden contar una historia a través de las canciones y mezclarla con uno de los géneros favoritos de Lin que es el hip hop y los ritmos cubanos y latinos de los que es experto Lacamoire. Uno puede escuchar el álbum cada día y encuentra diferentes géneros que son fantásticos”, concluyó Santana.
In the Heights se presenta del 6 de septiembre al 15 de octubre en el Olney Theatre Center de Maryland. La presentación de este musical es una co-producción de dos compañías teatrales en el área: Olney Theatre y Round House Theatre de Silver Spring, Maryland. Informes y boletos en www. olneytheatre.org y el teléfono (301) 924-3400.