La Policía Nacional de Nicaragua reportó un muerto y un herido en una marcha contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega. También se pedía la liberación de los presos políticos.
Según organizaciones, la marcha fue dispersada a balazos. La víctima fatal fue identificada como Max Andrés Romero de 16 años, quien murió como consecuencia del fuego cruzado que según la versión policial, fue provocado por los protestantes.
La policía nicaragüense responsabilizó a grupos violentos que se habían convocado a una marcha llamada pacífica, versión que fue rechazada por los organizadores, así como por los familiares de la víctima.
La policía, que dirige Francisco Díaz, consuegro del presidente Ortega, sostuvo que esos “grupos violentos” atacaron a familias y sus viviendas con armas de fuego, morteros artesanales y piedras en barrios populares ubicados al norte de la capital, reseña la agencia de noticias EFE.