Un mes después del histórico cierre parcial del gobierno, los senadores republicanos están apoyando incondicionalmente la demanda del presidente Trump para construir un muro fronterizo, mientras que el Partido Republicano sigue siendo el principal culpable de un estancamiento por el que pocos miembros de su partido se han mostrado muy agitados.
Bajo la presión de los conservadores para ayudar a Trump a cumplir una promesa de campaña de firma y sin poder persuadirlo de que evite el cierre parcial del gobierno, estos legisladores casi se han rendido a la voluntad del presidente. Sus comentarios muestran cómo las fisuras en la mayoría republicana de 53 miembros, que surgieron al comienzo del cierre, no se han extendido más allá de un puñado de legisladores.
Cuando se les preguntó sobre la presión de los electores y de algunos de los 800mil trabajadores federales afectados para poner fin al cierre, los senadores republicanos insistieron en que se enfrentan a una insistencia igual -si no mayor- para apoyar a Trump y a su llamado a obtener 5,7 mil millones de dólares para que se construya un muro fronterizo entre México y Estados Unidos.
Esta semana, el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, planea seguir adelante con la última oferta de Trump a los demócratas: protecciones temporales para algunos inmigrantes a cambio de miles de millones de dólares en dinero para el muro, así como legislación para reabrir el gobierno. Una opción que casi todos los republicanos han decido apoyar.
Con información de The Washington Post