El expresidente Donald Trump con el líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, republicano en noviembre de 2016 | Foto EFE/EPA/Archivo

Las divisiones entre el partido republicano han salido a flote desde la semana pasada, cuando el Comité Nacional Republicano (RNC, por sus siglas en inglés) sancionó a dos de sus miembros por participar en el Comité que investiga los hechos del 6 de enero, una insurrección que ellos calificaron como “discurso político legítimo” y que han hecho que varios de sus miembros se pronuncien al respecto.

El más reciente fue el líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, que lo calificó como una “insurrección violenta” y dijo que no era el trabajo de RNC señalar a miembros del partido “que puedan tener puntos de vista diferentes a los de la mayoría”. Trump no se quedó atrás y arremetió contra McConnell, alguien con el que no tiene una buena relación. McConnell no estuvo de acuerdo con las afirmaciones de fraude electoral y responsabilizó a Trump por los sucesos del 6 de enero.

“Mitch McConnell no habla por el Partido Republicano y no representa las opiniones de la gran mayoría de sus votantes”, dijo Trump ayer en un comunicado, y continuó con las falsas afirmaciones sobre fraude electoral que sostiene desde las elecciones de 2020. “No hizo nada para luchar por sus electores y detener la elección más fraudulenta en la historia de Estados Unidos”, agregó.

“Si Mitch hubiera luchado por las elecciones, como lo hubieran hecho los demócratas si estuvieran en la misma posición, hoy no estaríamos discutiendo nada de lo anterior, y nuestro país estaría FUERTE y ORGULLOSO en lugar de débil y avergonzado”, finalizó Trump.

¿Desconexión de las bases? Una portavoz del Comité Nacional Republicano sugirió que los propios funcionarios electos del partido no estaban en la misma página que los votantes republicanos.

  • “Fuera de la burbuja de DC, nuestras bases apoyan mucho la decisión de responsabilizar a Cheney y Kinzinger”, dijo Danielle Alvarez en un comunicado a The Washington Post.
  • Cheney y Kizinger, dos representantes que no siguen la posición ni la retórica de Trump, la figura más dominante en el partido republicano, fueron censurados por un “comportamiento que ha sido destructivo para la institución de la Cámara de Representantes, el Partido Republicano y nuestra República, y es inconsistente con la posición de la Conferencia”.
  • Varios senadores republicanos se distanciaron de la resolución de censura y otros sobre la posición del RNC de señalar que conocen mejor que los legisladores a los votantes que los eligieron.
  • “Lo que creo es que la RNC quedó atrapada en su propia burbuja”, dijo el senador republicano Kevin Cramer. Agregó que la resolución “demostró una completa falta de comprensión o conciencia de las personas a las que supuestamente estar representando. Ellos son los que están en una burbuja”.
  • El RNC explicó que su comentario sobre “la burbuja de DC” no se refería específicamente a los republicanos que sirven en el Congreso.
  • “Fuera de DC, donde viven los estadounidenses de base que representa el RNC, la gente está más preocupada por las políticas fallidas de Joe Biden y los demócratas que los entierran. Los republicanos están unidos y están luchando para evitar que los demócratas y Biden recuperen la Cámara y el Senado en noviembre”, señaló Álvarez en otro comunicado.

Con información de The Washington Post.